Santa Cruz

Homilía de S.E. Julio Cardenal Terrazas 2011 06 05

Amadísimos y queridos hermanos y hermanas, presentes en esta casa de oración, y presentes también en sus hogares, en los lugares donde trabajan, donde se ganan la vida, a todos desde aquí les deseamos que seamos capaces de recibir de parte de nuestro Dios un espíritu de sabiduría y de revelación que nos permita conocerlo verdaderamente. El Señor nos habla de manera especial esta mañana y nos da la certeza de que si somos capaces de permitir que el Espíritu de la verdad penetre en nosotros, sabremos dar también un signo de alegría y optimismo con la esperanza que hemos recibido y que será Él el padre de la vida, el Padre de la Historia.

Muchas cosas nos llevan hoy a escuchar esta palabra con atención, ya lo hemos señalado, esta octava de oración con nuestros hermanos de las iglesias cristianas, pidiendo por la unidad, para que seamos capaces de estar a la escucha de la palabra, estar juntos en la oración y capaces de compartir el pan de la vida.

En un momento donde todos hablan de divisiones, donde muchos traban para que esto se haga el pan de cada día, la confrontación, el odio el insulto, nos toca a nosotros los cristianos, dar testimonio de otra manera de vivir, de otra manera de pensar. La manera de vivir y de pensar de nuestro Dios que se ha hecho presente en la persona de Jesucristo.

Que en los medios de comunicación se exprese la verdad y no la prolongación de noticias que lleva a la muerte.

 Nos anima hoy también la oración que en la Iglesia universal se hace por los medios de comunicación social. El lema que se ha indicado para esta celebración es claro y dice todo lo que quisiéramos que fueran los medios al servicio del pueblo, que sean la verdad expresada sin reticencias y sin búsquedas de protagonismos baratos, que sean anuncio de buenas noticias y no la prolongación de noticias que llevan a la muerto o que hace agonizar la esperanza de muchos de nuestros hermanos quisiéramos que la autenticada sea aquello que nos muerte, que nos ayuden también a nosotros a demostrar esa autenticada que hoy mas que nunca en un mundo que se cubre de hipocresías nos impide caminar como hijos de la luz.

Este lema que ha buscado para esta jornada lo hacemos oración por nuestros medios de comunicación de Bolivia y del mundo entero. Quisiéramos que la técnica que ha llegado a esta extraordinaria cercanía sea capaz de unirnos más y de hacernos mas razonables, de terminar con todo aquello que impide que la verdad se imponga en todo el mundo.
Dentro de unos días, la Iglesia en Bolivia se reune para seguir meditando como hacer su servicio y como seguir orientando al pueblo. Es el congreso de las Caritas Departamentales que en Camiri van a reunirse, nos interesa que este mensaje de paz y de amor sea también el que mueva y suscite nuevos entusiasmos y mayor creatividad para llevar el mensaje de paz y de vida a todos los pueblos.

Hay tantas cosas pero quizás también es bueno resaltarlo porque hay varios sacerdotes acá, la inquietud de sacerdotes del oriente que tratan de mantener las formas y manera de expresar su fe sin negar todo aquello que nos comprometa a buscar el bienestar de nuestra gente. Y que mejor que volver a referirnos al mensaje que nos da el evangelio del evangelista Mateo. Después de la resurrección los once discípulos fueron a Galilea, a la montaña donde Jesús los había convocado. Al verlo se postraron delante de El, sin embargo algunos todavía dudaban. Es el momento extraordinario de encuentro de los discípulos con el Señor Jesús. Es el momento de decirles las palabras que necesitan saber ya, no solo de memoria sino en el corazón y la practica. Es el momento de dialogo extraordinario con el maestro que los ha ido formando y fortificando en su seguimiento a Cristo.
Escucharlo, lleno de vida para que no quepa la menor duda que no se trata de un encuentro con Cristo muerto, se trata de un acercamiento con Cristo viviente. Con ese Cristo que quiere que nosotros también nos llenemos de su vida y hagamos de nuestras vidas un eco, un reflejo de la vida del Señor.

Algunos se postraron, lo reconocieron como el Señor, otros todavía dudaban, hermanos, el encuentro del Señor con los discípulos es en galilea. Allí donde Jesús ejerció su ministerio, allí donde tuvo problemas de la incomprensión y la persecución, allí donde devolvió la vida a los enfermos y resucito a los muertos, allí en un ambiente en un poco contrario al mensaje del Señor se fraguo el drama de la pasión y muerte de Jesús. Allí se están encontrando los discípulos de Jesús. No es huyendo, no es escapando de la realidad, allí son llamados y allí tiene que explicitarse quienes realmente lo toman como el Señor y quienes tienen una esperanza firme o quienes todavía dudan, o no se permiten expresar su sentimiento como debe hacer el verdadero seguidor de Cristo.

A ellos se les acerca Jesús y les dijo “Yo he recibido todo poder en el cielo y en la tierra” Ya no puede haber dudas, el es el Señor, el es el único Señor, ya no puede haber dudas, el ha recibido toda potestad en el cielo y en la tierra, ya no podemos darnos el lujo de dudar de quien es Jesucristo el Señor.

Cristo da una misión a sus discípulos, transformarse a si mismos y transformar la realidad que les rodea.

Es El quien se acerca a los discípulos y se acerca en su forma humana precisamente para cerrar una relación de r cercanía, una relación de comprensión, una relación de amistad. Les dijo “Vayan y hagan que todos los pueblos sean mis discípulos” allí esta la misión, allí esta lo que tiene que hacer los discípulos y lo que tiene que hacer la comunidad Cristiana. Los discípulos aceptan ese desafío extraordinario de salirse a si mismos para ir a todos los pueblos, para hacerlos discípulos, no para hacerlos seguidores a tontas y a ciegas.

Es el prototipo de aquel que realmente esta dando lecciones de vida y de esperanza. Es el modelo quizás también para nuestros educadores que van a celebrar su fiesta. Que sean capaces de formar discípulos, no gente que repita “slogan”, no gente que se acostumbra a ser arreada, discípulos consiente y claro en su adhesión al Señor en su opción de una fe que lo lleva a transformarse y a transformar al mundo que lo rodea.

Es un llamado a nosotros cristianos, a recordar que nuestra misión es clara, es la misma del Señor, el nos ha dado el ejemplo de cómo formar discípulos y que el nos pide a nosotros que le permitamos que estos caminos de vida y de salvación en un proceso que lleva entusiasmos. Cada vez mas auténticos y mas alejados de cualquier fanatismo y de cualquier euforia.

“Bautícenlos en el nombre del Padre y del hijo y del Espíritu Santo” otro paso del Señor, ‘Bautícenlos en el nombre del Dios de la vida que es Padre, que es Hijo y que es Espíritu’ introdúzcanlos en la familia de Dios porque esa es la primera característica del bautismo, que nos permite entrar en la familia de Dios, en hacernos coherederos de las cosas hermosas y grandes que dios tiene reservado a quienes lo siguen.

Hay que decir lo que Dios nos manda decir aun frente a la amenaza.


“Enséñenles a cumplir todo lo que yo les he mandado” aquí esta el espacio para vivir la fidelidad, no enseñemos fantasías, no podemos seguir con utopías irrealizables, tenemos que enseñar lo que el Señor nos ha mandado y el nos ha mandado a que formemos a la gente, y al pueblo aceptar su vida y su vida abundante para que no nos amarremos a cosas materiales o a triunfos de la mente externa.

Hay que enseñar lo que el nos ha enseñado, y muchas veces este mensaje no gusta, este mensaje desbarata posiciones hechas, muchas veces este mensaje nos abre los ojos. No puede ser lo que inventemos nosotros. Hay que decir lo que dios nos ha mandado decir y frente a la amenaza o las amenazas a la vida desde el momento de la concepción o con unos términos infelices de muertes provocadas frente a quienes quieren imponer formas y maneras de vivir la gracia del matrimonio con cosas totalmente ajenas a nuestras culturas, nosotros tenemos que seguir hablando del proyecto de Dios, para que no haya engaño, parque no haya caminos falsos que pueden llevarnos a la destrucción mutua.
Defender la vida y la vida abundante nos hará siempre capaces de decir las cosas con claridad, no para herir, no para dividir sino para convocar a una reflexión de toda la sociedad antes de proceder a dar leyes para satisfacer algunos deseos o algunos caprichos.

Dios esta presente con nosotros.


“Yo estaré con ustedes todos los días y hasta el fin del mundo” en la fiesta de la ascensión celebramos la partida del Señor, el arrebato del Señor al cielo a la casa del Padre, pero sin embargo esta haciendo esta promesa que le da a nuestra fe la otras dimensión. Este Dios que sube a la casa del Padre se queda en medio de nosotros y no una hora “Yo estaré con ustedes hasta el fin del mundo” el esta con nosotros, El permanece entre nosotros, no es un Dios que ha terminado alguna etapa de lo que tenia que hacer y desaparece, es el Dios que está constantemente, recordándonos lo que el nos ha enseñado, recordándonos que las puertas del cielo permanecen abiertas para los que se conviertan y quieran entrar, recordándonos que el papel nuestro no es tener adeptos solamente por tenerlos sino formar discípulos que sean capaces de seguir pregonando la verdad a pesar de las dificultades que se puedan encontrar.

Hermanos y hermanas, el mensaje de hoy que lo compartimos con las hermanas Iglesias cristianas, que lo compartimos con todas las comunidades del oriente y de Bolivia, que lo compartimos con todos los creyentes, que sea un mensaje que nos lleve a captar cual es el sentido de nuestro servicio, cual es el sentido de de nuestra caridad de nuestra Pastoral Social, cual es el sentido de la convocatoria a todos los acólitos a una jornada de oración, cual es el sentido nuestro cristiano de cómo defender la obra de la creación, como hacer que realmente esa obra de Dios este al servicio de todos, no sea un privilegio para algunos pero tampoco sea una presa fácil que la vamos destruyendo día tras día sin pensar en los beneficios que necesitan también las futuras generaciones.

Toda nuestra vida puede y tiene que ser tocada por esta palabra que el Señor no ha dado hoy. Todo esto es para que realmente tengamos capacidad de recibir el espíritu de sabiduría. Esa sabiduría que esta tan pisoteada últimamente y que se convierte en slogan que no producen vida sino muerte.

Quizás sea bueno también para nosotros ‘no quedarnos mirando hacia arriba’. La primera lectura termina con ese mensaje. Esos dos varones vestidos de blanco que ven a los discípulos admirados de cómo el Señor desaparecía ¡que hacen ustedes allí mirando hacia arriba!. De repente estas palabras valen también para nosotros cristianos que muchas veces miramos siempre arriba y nos olvidamos que abajo esta el Señor con nosotros para curar las enfermedades, para resucitar a los muertos, para trabajar para que la muerte no impere mas, para hacernos discípulos misioneros que cantan la gloria de Dios y que anuncian siempre el proyecto de salvación de nuestro Dios. Amen.
 

Santa Cruz 5 de junio de 2011.
Oficina de Prensa del Arzobispado de Santa Cruz.