Santa Cruz

Homilia: “A mayores bienes mayor egoísmo” Mons. Estanislaw Dowlaszewicz

Mons. Estanislaw Dowlaszewicz,  Obispo Auxiliar de la Arquidiócesis de Santa Cruz , a su retorno a Bolivia después de liderar la delegación de aproximadamente 3 mil jóvenes peregrinos bolivianos que participaron de la Jornada Mundial de la Juventud en Rio de Janeiro – Brasil presidió la Santa Misa celebrada en la Catedral de San Lorenzo Mártir de la Arquidiócesis de Santa Cruz. A continuación un resumen de la Homilía pronunciada en la ocasión.

Saludo a la comunidad católica Boliviana

Saludo a todos ustedes reunidos en esta catedral de San Lorenzo cuya fiesta dentro de algunos días vamos a celebrar. Un saludo como siempre a todos los que siguen esta celebración a través de los medios de comunicación y por internet.

La JMJ y la delegación Boliviana

Algunos días atrás he retornado de Rio de Janeiro donde tuve el privilegio de acompañar a nuestros jóvenes de Santa Cruz y de Bolivia, quienes participaron de la 28ª Jornada Mundial de la Juventud.

Casi 3000 jóvenes compatriotas nuestros se reunieron a esa inmensa multitud de la juventud reunida de más de 190 países cuando en el año 2011 el papa Benedicto XVI anunciaba en Madrid que la próxima Jornada Mundial de la Juventud 2013 se realizará en Rio de Janeiro, nadie se imaginaba que esa jornada iba a tener estas características, que el que va a presidir sería el Papa recién elegido, el primer Papa Latinoamericano.

La JMJ vista con ojos de fe

Y mirando con ojos de fe constatamos que este proyecto divino fue perfecto, Un argentino, Papa Francisco no solo terminó su primer viaje internacional fuera del vaticano, sino que también se encontró con el presente de la iglesia que es la juventud y este encuentro no solo se realizó con los jóvenes de todo el mundo sino también el mismo Papa se dirigió a sus familias, a sus papás a la comunidad eclesial, a la comunidad nacional de cada país y también a las sociedades civiles donde nuestra juventud vive.

Los jóvenes protagonistas vitales de la Iglesia

También se ha dirigido a las personas responsables por crear un espacio para que los jóvenes nuestros tengan el futuro claro y asegurado. Esa no fue solamente la jornada de la juventud sino la semana de la juventud donde los jóvenes compartían su fe su alegría entre todos sus contemporáneos que vinieron de todas partes y con el Papa Francisco, el sucesor de Pedro.

El Santo Padre con signos claros de humildad y renovación

Queridos hermanos durante estos días de julio en Rio de Janeiro no faltaban los signos claros de nuestro Papa sabíamos que el día de su elección hasta hoy sigue sorprendiéndonos con su manera de hablar y de actuar. La solidaridad con los pobres, la misericordia, está abierto, sencillo y sensible con el otro. Si hemos seguido la transmisión por los medios de comunicación, podemos recordar que después de pisar la tierra brasilera dijo “He aprendido que para tener acceso al pueblo brasileño hay que entrar por el portal de su inmenso corazón, permítanme pedir permiso para entrar, no tengo oro ni plata pero traigo conmigo lo más valioso que se me ha dado: Jesucristo. Vengo en su nombre para alimentar la llama del amor fraterno que arde en todo el corazón… La paz de Cristo, decía el Papa, esté con ustedes.

“La juventud del Papa”

Cuando uno estaba en medio de esta juventud tan emocionada, uno tenía sensación que el Papa Francisco y los jóvenes se conocen muy bien y que se conocen un largo tiempo. El Papa Francisco igual que el beato Juan Pablo II y Benedicto XVI supo conquistar el corazón de los jóvenes se notaba que nació una amistad increíble entre ambos, por un lado la espontaneidad el entusiasmo, por otro lado el silencio la oración, meditación, reflexión y el papa francisco no solo predicaba sino con su manera de actuar indicaba que con la fe tiene que ir acompañada la obra, el testimonio y durante esta jornada se veía que lo que decía el Papa, también lo practicaba, por eso la proclamación por más de 3 millones de jóvenes “esta es la juventud del papa” querían decir que tienen prisa los jóvenes, los cristianos, los discípulos tienen prisa para salir a amar al prójimo y al hermano, le gusto mucho al Papa esa actitud de los jóvenes por eso pidió para que siempre tengan buena forma como deportistas, que oren con perseverancia, con devoción, que dialoguen con Dios todos los días, que practiquen la vida sacramental que vivan coherentemente con la enseñanza de Cristo que amen a su hermano que tengan la actitud de escuchar de aprender y de atender.

El mensaje del Santo Padre duro y claro.

El papa decía a los jóvenes ustedes son los constructores de la Iglesia, pero tampoco faltaban las palabras claras, duras, puede ser a veces incomodas cuando tocaba los temas de los pobres, del hambre, el desempleo, injusticia, del narcotráfico donde a los productores a los traficantes de droga los llamo traficantes de la muerte.

Queridos hermanos el Papa pidió a los jóvenes de todo el mundo que pongan a Cristo en sus vidas, hacer a un lado la tentación de ponerse en el centro y de creer que solos construyen sus vidas.

Practicar una vida Cristocentrica

En el mundo de hoy lleno de egoísmo desigualdades, falta alegrías, en este ambiente hay que poner a Cristo en sus vidas pero no es así, decía, el tener dinero el poder pueden ofrecer un momento que embriaga la ilusión de ser felices pero al final nos dominan y nos llevan a querer cada vez más y no estar nunca satisfechos. Decía el Papa pon a Cristo en tu vida, pon tu confianza en Él y no quedarás defraudado, pon a Cristo en tu vida y encontrarás un amigo de quien hay que fiarse siempre, pon a Cristo y verás crecer las alas de la esperanza para recorrer con alegría el camino del futuro, pon a Cristo y tu vida estará llena de su amor, será una vida fecunda, tendrá un nuevo sabor. Pon a Cristo en el cetro de tu vida.

A mayores bienes mayor egoismo

Queridos hermanos también hoy después de escuchar con atención las lecturas bíblicas de este decimo octavo domingo, tengo que preguntarme dónde pongo yo a Cristo en mi vida, qué es lo que ocupa el centro en mi existencia, Cristo con su palabra, o las cosas materiales. La parábola que acabamos de escuchar es bien gráfica agrandar los graneros, llenarlos hasta arriba y todo ¿para qué? Para decirse asimismo hombre tienes bienes acumulados para muchos años, descansa come y bebe y date buena vida. A mayores bienes mayor egoísmo y mayor frialdad con los demás.

A mayor abundancia de bienes una mayor materialización del corazón que se insensibiliza y solo piensa en descansar, en comer, en beber y en darse la gran fiesta. Es que cuanto más llenamos el corazón de cosas, más tenemos que vaciarlo de personas, si llenamos el corazón de amor, de generosidad, si lo llenamos de amor para con los demás pareciera que no hay espacio para las cosas, mientras que cuanto más lo llenamos de cosas queda menos espacio para que puedan entrar en él las personas.

No es una parábola en la que Jesús impida tener bienes, de ninguna manera, sino es una parábola en la que Jesús quiere plantearnos el problema de la codicia el querer más, tener más, hacer el ídolo de la vida al dinero conseguido a toda costa. No es una parábola contra la abundancia de bienes, sino está contra la actitud de hacer de la abundancia de bienes materiales, del dinero, nuestro único y principal ídolo y señor de nuestra vida y el corazón humano crea muchos ídolos y nosotros no estamos ajenos lejos a estas tentaciones.

La vida no depende de los bienes materiales

Yo diría que esa parábola que acabamos de escuchar, es una parábola del corazón. De un corazón que ama y de un corazón insensible ante las necesidades de los demás. La vida, la felicidad no dependen tanto de cuando tenemos, sino de cuanto amamos y cuán generosos somos. Jesús lo dice con claridad: la vida no depende de los bienes. Insensato esta misma noche vas a morir y ¿para quién será lo que has amontonado?, la verdadera vida depende del amor, la medida de la grandeza de nuestro corazón es la generosidad, es la bondad, es el amor, el compartir. Aunque parezca mentira solo el amor ensancha el corazón y las cosas lo estrechan y lo achican.

Preguntémonos de que hacemos depender nuestra vida, donde buscamos nuestra felicidad, el mundo de hoy nos lleva a lo contrario que proclama Jesús, el mundo da fuerza al tener sobre el ser y se viva con tanta prisa los criterios netamente materialistas, consumistas. Parece que valemos mas por lo que tenemos ¿dónde ponemos nuestra vida, nuestra felicidad? ¿en el dinero? ¿en el tener? ¿y acumular más y más? ¿estás feliz con lo que tienes? ¿Lo que tienes sabes usarlo? Las riquezas son un don de dios pero en mis manos las hago mías y dejan de ser un don. Dios lo pone todo a servicio de todos pero mi corazón lo pone todo a mi servicio. Dios da la vida a la semilla sembrada.

Compartir para liberarnos

Y Jesús siendo rico se hizo pobre por nosotros queridos hermanos, por eso nosotros podemos ser ricos empobreciéndonos por los demás por eso compartir es hacer que otros sean menos pobres, compartir es hacer que lo que tenemos tenga sentido humano. Compartir es liberarnos de la codicia de amontonar y compartir es disfrutar de lo que tenemos, haciendo felices a todos.

Queridos hermanos hoy nos quedamos con el mensaje de Jesús evitando codicias y egoísmos, también con el mensaje de San Pablo de despojarse del hombre viejo y vestirse del hombre nuevo. Y lo que eso supone formar parte de un hombre nuevo de una sociedad nueva en la que no hay distinción entre judíos y paganos circuncisos e incircuncisos, bárbaros y extranjeros, esclavos y libres, sino solo Cristo que es todo y está en todos.

Así sea