Oruro

Historia. Erección canónica de la diócesis de Oruro

Diócesis de Oruro  erección canónica

El 11 de noviembre  del año 1924, el Papa Pío XI desmembraba eclesiásticamente el territorio del Departamento de Oruro, del Arzobispado de La Plata, del cual hasta entonces dependieron las parroquias y conventos orureños, desde las épocas de la Villa de San Felipe de Austria, formando una Vicaría.

El Romano Pontífice al crear en la misma fecha las diócesis de Oruro, Potosí y Tarija, por la Constitución Apostólica “Praedecessoribus Nostris” tenía presente “que la arquidiócesis de La Plata, en la República de Bolivia es amplia y no le es posible alcanzar las necesidades espirituales de todos los habitantes, hemos visto oportuno dividir esta misma arquidiócesis”.

El documento Pontificio que promulgaba el nacimiento de la Diócesis, explicaba que el Papa Pío XI, con el asentimiento del Arzobispo de La Plata y habiendo oído a su Internuncio en Bolivia, Monseñor Felipe Cortesi, constituyó dentro de los confines civiles del Departamento de Oruro, la diócesis del mismo nombre comprendiendo las siguientes parroquias: iglesia matriz de Oruro, Santo Domingo de Oruro, Caracollo erigida en 1778, Paria, en 1535, la primera parroquia en territorio del Kollasuyo, Sorasora, Challacollo, parroquia de la época colonial, Dalence, Challapata, erigida en el siglo XVI, Poopó, establecida en 1613, Toledo, fundada en el siglo XVI, Quillacas, en 1800, Condo en 1571, Culta, Pampa-Aullagas, en 1800, Salinas de Garci-Mendoza, Corque, en 1757, Totora y Choquecota, Huayllamarca, Huachacalla, Andamarca, Curaguaray Turco.

La erección de una diócesis se verificaba para continuar y afirmar el arduo proceso de evangelización iniciado por los misioneros desde la fundación de la Villa de San Felipe de Austria el 1 de noviembre de 1606, y continuada a lo largo de tres centurias por presbíteros diocesanos, dependientes del Arzobispado de Sucre, y por misioneros religiosos especialmente agustinos, jesuitas, franciscanos, mercedarios y dominicos.

La historia católica de nuestra región conoce los inmensos esfuerzos evangelizadores de los sacerdotes en procura de la conversión de los aborígenes desde 1535. Apostolado de una singla dura nada fácil, sembrada de verdaderos actos de entrega y de sacrificio, en una zona árida donde los nativos indígenas contemplaban a la Pachamama, como a una “diosa madre de la tierra, la productora de sus alimentos y animadora de sus ganados”.

Hoy la diferencia es muy grande, ya que entre ser una región lejana y casi extraña, dependiente de La Plata, o constituirse en sede de un Obispado -con Pastor a mano y con una dirección espiritual en manos de sacerdotes nativos y misioneros que trabajan con la mirada puesta en la salvación de las almas- hay una gran diferencia.

Cuánto ha crecido desde 1924. Se han multiplicado las parroquias según el desarrollo de la vida espiritual y las exigencias sobrenaturales de los orureños.

La Diócesis de Oruro ha conocido los siguientes obispos:

  1.  El primer Prelado de Oruro, fue el insigne sacerdote cordimariano Abel I. Antezana y Rojas, de Tarata, Cochabamba, que la gobernó desde 1925 a 1938.
  2. Ricardo Chávez Alcázar, de Los Yungas, La Paz, de 1938 a 1949.
  3.  El franciscano Francisco Bertoldo Bühl, alemán, desde 1951 a 1953.
  4. Luis Rodríguez Pardo, de Punata, Cochabamba, entre 1953 y 1956.
  5. Jorge Manrique Hurtado, de La Paz, de 1957 a 1967.
  6. René Fernández Apaza, de Padilla, Chuquisaca, ejerció entre 1968 y 1982.
  7. El redentorista Julio Terrazas Sandoval, de Vallegrande, Santa Cruz.1982 – 1991.
  8. Braulio Sáez García, español, religioso carmelita, de 1992 a 2003.
  9. Gobierna la diócesis de Oruro actualmente, Monseñor Krzysztof Bialasik Wawrowska, de Polonia y religioso de la Sociedad del Verbo Divino.

La iglesia católica en Oruro ya no es la niña de hace 90 años, pues crece, según el desarrollo cívico y social de sus feligreses. A la par de la llegada de congregaciones religiosas masculinas y femeninas, cada cual también con obras asistenciales y educativas, en estos nueve decenios se han verificado acontecimientos trascendentales para el fortalecimiento espiritual de los bautizados católicos, como la entronización de la imagen del Sagrado Corazón de Jesús, el Congreso Eucarístico de 1943 con la erección de la Cruz en la Plaza del Socavón, la visita de San Juan Pablo II en 1988, la beatificación de la primera bienaventurada de la Iglesia en Bolivia la M. Nazaria Ignacia, la Misión General de Oruro y últimamente la solidificación del Seminario diocesano y el Seminario menor, estos dos últimos, quizás las obras de más urgencia pastoral para el futuro de la Iglesia diocesana.

 

Fuente: varias