Análisis

E. Marcial Riveros Tito. Hacia una cultura de prevención de abusos en la Iglesia Católica # 1

Por E. Marcial Riveros Tito

La creación de una cultura de prevención y atención para evitar los abusos sexuales en la Iglesia Católica, al igual que en cualquier institución, se necesita de estrategias holísticas y robustas, para iniciar, planteo estas bases:

Protección a los Vulnerables

La Iglesia, como institución, tiene la responsabilidad de proteger a todos sus miembros, especialmente a los más vulnerables. Asegurar que se implementen prácticas de prevención de abusos puede evitar el daño a individuos que de otra manera podrían ser víctimas de abuso.

Confianza en la Institución

Los casos de abuso pueden erosionar la confianza en la Iglesia. Al establecer una cultura de prevención, se reconoce y se aborda este problema, ayudando a restaurar y mantener la confianza de la comunidad.

Justicia y Reconciliación

La prevención de abusos es un paso esencial hacia la justicia y la reconciliación para aquellos que han sido heridos por la Iglesia en el pasado. Al reconocer el problema y tomar medidas para prevenirlo, la Iglesia puede mostrar un compromiso genuino con la justicia y la sanación.

Respeto a la Dignidad Humana

La enseñanza católica sostiene que todas las personas tienen dignidad. Crear una cultura de prevención de abusos es una manera concreta de respetar y honrar esa dignidad.

Integridad de la Misión

Los abusos cometidos dentro de la Iglesia pueden socavar su misión y sus enseñanzas. Al promover una cultura de prevención, la Iglesia puede asegurarse de que su comportamiento esté en línea con sus principios fundamentales.

Para lograr esto, la Iglesia necesita tomar varias medidas, como establecer políticas claras contra el abuso, proporcionar capacitación en prevención de abusos para el clero y otros miembros de la Iglesia, asegurando vías claras y seguras para informar -incluso sospechas- de abuso, en esta sintonía:

¿Conoces algunas Líneas guía, protocolos, códigos de conducta en la Iglesia? ¿Quisieras profundizar? Te invito a esperar la próxima entrega en esta misma página.