Internacional

Hace un año, Benedicto XVI condenó claramente la pedofilia en la Iglesia

A momento de iniciar su visita apostólica a Portugal realizada entre el 11 y 14 de mayo de 2010, el Santo Padre Benedicto XVI dijo enfáticamente: “El perdón no reemplaza a la justicia”, al ser consultado sobre los escándalos de pedofilia que involucraron a sacerdotes, en varias diócesis del mundo. Al mismo tiempo, el Pontífice admitió que “hoy en día las mayores persecuciones que padece la Iglesia no provienen de afuera sino de sus propios pecados”.

Benedicto XVI calificó de “realmente terrible” lo que ocurre y anunció con claridad que la Iglesia no tolerará más ese fenómeno que deberá ser castigado por la justicia.

El Papa condenó también indirectamente a quienes acusan a los medios de comunicación de instrumentalizar el escándalo de pedofilia al admitir que “el mal está dentro de la institución”.

Con estas palabras el Santo Padre rompió lo que parecía ser una estrategia de silencio. La presión de la sociedad encendió las luces al interior de la Iglesia y dejó al descubierto a los pedófilos, quienes deben pedir perdón pero también deben someterse a la justicia como todos los demás porque la pedofilia es un delito.

El Papa inició su visita a Portugal tras ser recibido en el aeropuerto de Lisboa por el presidente de Portugal, Anibal Cavaco Silva y tras dar su primera gran misa en la capital portuguesa visitó el santuario de Fátima, símbolo del Portugal católico con concentraciones de feligreses una cantidad que oscilo entre 300 a 500 mil personas.