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Giovani Arana, obispo auxiliar de El Alto: basta de enfrentarnos entre bolivianos

En la Eucaristía de este domingo primero de diciembre, Mons. Arana reflexionó sobre las “oscuridades” que han estado presentes en el país y llamó a trabajar por la paz y la felicidad de todos los bolivianos y bolivianas

El obispo auxiliar de El Alto, Mons. Giovani Arana, señaló, en su homilía de este primer domingo de adviento, que es necesario trabajar para recuperar “la paz y la felicidad, que tanta falta nos hace en todos los rincones de nuestra querida Bolivia”. La Eucaristía se celebró en la Basílica menor de San Francisco, en la ciudad de La Paz.

Frente a las situaciones vividas en las pasadas semanas expresó que se dieron momentos dolorosos, en los que “la oscuridad se ha apoderado de nosotros”, refiriéndose a los enfrentamientos, divisiones, mentiras, violencia e intolerancia manifestada en medio de los conflictos políticos y sociales, tras realizarse las elecciones generales en octubre pasado y los señalamientos de fraude electoral, que condujeron a la renuncia del expresidente Evo Morales.

Enfatizó también que esas situaciones han generado profundos daños y heridas, puntualizando que es necesario curar el espíritu para que “seamos más tolerantes, para que seamos más hermanos los unos de los otros…para que aprendamos a convivir, aun pensando diferente, y eso lo lograremos en la medida que aprendamos a sentarnos y dialogar”.

Mons. Arana concluyó enfatizando: “basta de enfrentarnos entre bolivianos que mucho daño nos hemos hecho, comencemos a respetarnos los unos con los otros a aceptar nuestras diferencias, a saber convivir aun cuando pensamos diferente”.

FUENTE: SMR///ANF



Iglesia Viva 01.12.19// Continúa el llamado por la paz entre bolivianos, este domingo primero de diciembre, Mons. Giovani Arana, Obispo auxiliar de El Alto, desde la Basílica Menor de San Francisco en la ciudad de La Paz reitera esta exhortación: “no más peleas…basta de enfrentarnos entre bolivianos que mucho daño nos hemos hecho comencemos a respetarnos los unos con los otros a aceptar nuestras diferencias, a saber convivir aun cuando pensamos diferente”.

Homilía Mons. Giovani Arana

A su vez el Obispo, celebró este tiempo de Adviento animando a dejarse iluminar por la presencia de Cristo y vivir el mismo como un tiempo de reconciliación y perdón.

HOMILÍA – I DOMINGO DE ADVIENTO

1 de diciembre del 2019

-Un saludo afectuoso a todos en particular a quienes nos siguen por los diferentes medios de comunicación hoy como Iglesia estamos iniciando un nuevo año litúrgico y con ello un nuevo tiempo litúrgico el Adviento cuatro semanas que nos irán preparando progresivamente a la gran celebración de la Navidad por eso debemos estar durante este tiempo atentos y con corazón bien predispuesto a acoger lo que el Señor nos va diciendo por medio de su Palabra, pero también por medio de tantos signos en la liturgia.

-Adviento tiene su origen en la palabra latina: “adventus” que significa venida en el lenguaje cristiano se refiere a la venida de Jesucristo…recordemos siempre que como cristianos peregrinamos en este mundo con la tensa expectativa del segundo y definitivo retorno de Jesucristo prometió que volvería por eso toda nuestra vida todas nuestras prácticas religiosas todas nuestras liturgias apuntan a aquel gran acontecimiento el retorno de Jesucristo y es en este tiempo en el que de modo especial esa expectativa de la venida de Cristo se hace más intensa entonces el tiempo de Adviento no es solo una preparación a la Navidad, sino también una preparación más intensa a la venida definitiva de Cristo.

-En este sentido las lecturas nos ayudan a entrar en este ambiente de espera de vigilancia y de preparación contemplando la Palabra de Dios se evidencian dos acciones que estamos llamados a realizar en este tiempo de Adviento que estamos llamados a realizar toda nuestra vida por un lado salir de las tinieblas e ir a la luz y por otro lado el subir entrar en movimiento.

-Veamos entonces la primera acción salir de las tinieblas e ir a la luz san Pablo en la segunda lectura nos dice “La noche está muy avanzada y se acerca el día. Abandonemos las obras propias de la noche y vistámonos con la armadura de la luz” , pero también en el texto del profeta Isaías en la primera lectura encontramos que se nos dice “¡Ven, caminemos a la luz del Señor!” salir de las tinieblas e ir a la luz pensemos un momento lo que significa la experiencia de estar en la oscuridad de estar en la tiniebla ¿qué es lo que pasa? lo primero es que si todo está oscuro no podemos ver las cosas con la necesaria claridad además que estar en la oscuridad nos genera inseguridad y por tanto miedo por el contrario si nuestro entorno esta iluminado vemos con mayor claridad las cosas y podemos movernos con mayor seguridad y sin ningún temor.

-Hemos vivido estas semanas momentos realmente muy dolorosos como país podemos decir que la oscuridad se ha apoderado de nosotros podemos decir que hemos caminado en las tinieblas hemos sido invadidos por la oscuridad de la división la oscuridad de la mentira la oscuridad de la intolerancia la oscuridad de la violencia y todo esto ha generado en nosotros miedo ha generado inseguridad duda desconfianza.

-Este tiempo de Adviento dejémonos iluminar por la presencia de Cristo o como dice san Pablo en la segunda lectura “Abandonemos las obras propias de la noche y vistámonos con la armadura de la luz revístanse del Señor Jesucristo” porque es cierto que solamente con Él y en Él podremos vivir iluminados es la luz de Cristo quien nos permitirá luchar contra la oscuridad de la división contra las tinieblas de la mentira de la intolerancia y de la violencia recordemos que a pesar de nuestras diferencias formamos un solo cuerpo la Iglesia trabajemos todos para salir de este momento de oscuridad…siendo más tolerantes los unos con los otros aprendamos a reconciliarnos sepamos perdonarnos quiero aquí recordar lo que el Papa Francisco en una catequesis nos decía “La misericordia puede curar las heridas y puede cambiar la historia”

Debemos reconocer que la oscuridad nos ha ocasionado  heridas no es desconocido para todos que lamentablemente en este último tiempo nos hemos hecho mucho daño nos hemos herido y no me refiero solamente a heridas físicas sino a las heridas del espíritu que tardan y son más difíciles de ser curadas por eso todos tenemos una tarea curar nuestro espíritu para que así seamos más tolerantes para que seamos más hermanos los unos de los otros…para que aprendamos a convivir aun pensando diferente y eso lo lograremos en la medida que aprendamos a sentarnos y dialogar.

-La otra acción a la que nos invitan los textos de hoy es…subir…entrar en movimiento dice el texto de Isaías en la primera lectura “¡Vengan, subamos a la montaña del Señor, a la Casa del Dios de Jacob!” y decía la antífona del salmo responsorial “Vamos con alegría a la Casa del Señor.” cuando hablamos de subir de moverse por un lado hablamos de hacer un esfuerzo…y por otro de saber a dónde queremos ir la conversión el cambio de vida requiere un esfuerzo no es fácil requiere de un tiempo, pero debe comenzar por asumir actitudes concretas…no nos hace bien solamente buenas intenciones.

-Decíamos hace un rato…que tenemos la tarea de curar heridas seguramente que no será fácil seguramente que nos llevará un buen tiempo…seguramente que exigirá por un lado esfuerzo personal pero también un esfuerzo comunitario es decir todos debemos asumir esta tarea…solamente así lo podremos conseguir y esto parte de asumir responsablemente mis accionesy preguntarnos ¿Cuáles de mis acciones u omisiones han colaborado para que se generen heridas? probablemente mi intolerancia, mi indiferencia, el pensar que sólo yo tengo la razón el ser cómplices frente a la injusticia…vuelvo a repetir todo esto requiere de un esfuerzo conjunto.

-Pero hablábamos también que subir…entrar en movimiento requiere el saber a dónde voy cierto que este tiempo de adviento una meta a mediano plazoque es prepararnos bien para celebrar la navidad recordemos lo que dice Jesús en el evangelio de hoy “Ustedes también estén preparados, porque el Hijo del hombre vendrá a la hora menos pensada” preguntémonos todos ¿qué es preparase bien? prepararse bienes disponer nuestro corazón para que Jesús nazca en él preparar el pesebre interior para que Dios se haga presente nuevamente en medio de este mundo.

-Y para ello debemos comenzar a quitar…todo lo malo que entorpezca aquel nacimiento por ejemplo subrayo aquello que nos dice san Pablo en la segunda lectura “no más peleas” basta de enfréntanos entre bolivianos que mucho daño nos hemos hecho…comencemos a respetarnos los unos con los otros a aceptar nuestras diferencias…a saber convivir aun cuando pensamos diferente.

-Para concluir creo que nos haría bien a todos…asumir aquello que nos dice hoy el salmista… “Por amor a mis hermanos y amigos, diré…La paz esté contigo… Por amor a la Casa del Señor…nuestro Dios, buscaré tu felicidad” … trabajemos para recuperar la paz y la felicidad…que tanta falta nos hace en todos los rincones de nuestra querida Bolivia.

 

Foto: Infodecom/captura de pantalla