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Francisco amigo, Bolivia está contigo (cinco años después…)

A cinco años de la visita del Papa:  Crónica de su paso por El Alto y La Paz

Por: José Luis Aguirre Alvis
Periodista, comunicador social

La prensa boliviana anunciaba en titulares de primera página, el 17de abril de 2015, la visita oficial al país del Papa Francisco, la que teniendo como destino tres urbes haría centro en la capital oriental Santa Cruz. Se indicaba que del 8 al 10 de julio próximos estaría el Santo Padre en Bolivia, como parte de su primer recorrido a países de habla hispana, haciendo el recorrido a Ecuador, Bolivia y Paraguay.

La Conferencia Episcopal Boliviana (CEB), que se encontraba reunida en su 99 Asamblea de Obispos en Cochabamba, hizo un alto en su labor para recibir al entonces mandatario Evo Morales y de modo conjunto realizar el anuncio del arribo del Sumo Pontífice.

Página Siete, el periódico paceño, reflejaba la postura oficial, indicando que Evo Morales expresaba su alegría por esta confirmación y agradecía al Papa que hubiera aceptado la invitación de su gobierno y la de Iglesia boliviana. Citando al mandatario en cuanto a este anuncio decía: “Con esta visita del Papa tan importante será la participación de nuestro pueblo, para católicos y no católicos, porque cuando se trata de fe religiosa, nos olvidamos de nuestras diferencias ideológicas, hasta nos olvidamos de nuestra pobreza, nuestra riqueza”.

Así, también en el mismo reporte de prensa, se sabía que desde marzo de ése año habían llegado tres comisiones del Vaticano a Bolivia, encargadas de organizar los aspectos operativos del arribo. Reflejaban así que uno de los pedidos del Papa era el no contar con un vehículo de seguridad, papamóvil blindado, para sus recorridos, porque su deseo era estar en contacto con la población.

La Razón, desde la sede de gobierno, junto al anuncio y los detalles de organización que había comenzado a disponer la Iglesia, hacía conocer en la misma fecha, la oración de la visita del Sumo Pontífice a Bolivia, la misma que había sido aprobada por el Vaticano. Partes salientes de la oración de cinco párrafos señalan: “Bendice, Señor, al Papa Francisco, el pastor que nos visita, para que sea en medio nuestro, el profeta que te indica (…) Su palabra nos oriente, sus manos nos bendigan, su mirada nos acaricie, para que nos sintamos tu pueblo, Señor (…) Traiga paz a nuestras casas, calor de hogar a nuestras familias, y la alegría del Evangelio a toda Bolivia (…)”.

Junto al anuncio de la visita del Papa, el mismo medio, daba cuenta del estado de salud del Cardenal de Bolivia, Mons. Julio Terrazas, quien se encontraba delicado, pero señalaba su aspiración de estar pronto restablecido para que fuera su casa en Santa Cruz donde descansara el Papa en su recorrido.

El 19 de abril, Monseñor Oscar Aparicio, entonces Presidente de la CEB, en nota de La Razón, adelantaba los preparativos de la Iglesia para el acontecimiento, instando a toda la población para que hiciera una generosa y multitudinaria presencia para acoger en cada uno de los momentos de su permanencia y celebraciones al Obispo de Roma.

Cambio, el periódico estatal, el 5 de junio, daba cuenta que como parte de los preparativos de la llegada del Papa Francisco la Universidad Católica Boliviana “San Pablo”, a través de su departamento del SECRAD, ya tenía listo el material audiovisual anunciando el sentido apostólico de la visita donde destacaba la oración musicalizada de la visita, y con la particularidad de contar con su versión en lengua de señas boliviana para hacerla accesible a las personas con discapacidad auditiva. El mismo medio hacía ver que con el ambiente de espera al Papa Francisco el sentimiento de fe en La Paz se había avivado notablemente hecho que se mostró en la multitudinaria celebración del Corpus Christi de 2015 el día anterior.

Página Siete, dedicando una edición especial, el 14 de junio abría sus titulares señalando: “El Papa revolucionario que visitará Bolivia”, y desplegando un amplio panorama biográfico de Jorge Mario Bergoglio, remarcaba el carácter humilde del obispo jesuita indicando que era, “hijo de un obrero y una ama de casa, el primer Papa Latinoamericano es reconocido por su austeridad e inteligencia”, y remataba afirmando que su presencia había venido a revolucionar la Iglesia Católica desde arriba.

Los medios impresos en todo el país, empezaron a publicar ediciones especiales y suplementos dedicados a conocer al Papa Francisco, sumando al espíritu de espera de un Pontífice al territorio después de que lo hiciera por primera vez el Papa Santo, Juan Pablo II, en 1988.

El trabajo informativo asumido de modo independiente por diversas publicaciones como La Calle, editada en Villa Primero de Mayo de Santa Cruz, o Cristo Hoy, editado en Cochabamba, y la revista Cuarto Intermedio también de ésa ciudad hicieron visible el trabajo preparatorio mostrando distintas perspectivas y en su caso el papel activo que se daba desde las parroquias y la feligresía.

Así mismo, la Iglesia Católica, difundió cuatro textos agrupados en la Colección: Esperando al Papa Francisco que, de fácil lectura mostraban el rostro del Papa Francisco, y las amplias dimensiones de la visita apostólica. La Editora Presencia asumió la responsabilidad de la publicación masiva de esta serie de productos más una Cartilla de oración: vida consagrada y sacerdotes, además de haber contribuido con la impresión de todos los materiales de difusión impresa y que alcanzaron a difundirse en todo el territorio nacional. La línea gráfica definida por la Arquidiócesis de La Paz, y que se identificó con la firma del Sumo Pontífice aparecía en los diferentes materiales promocionales con trazo sencillo y a su vez cercano. La misma fue realizada como un aporte por el Departamento de Diseño Gráfico de la Universidad Católica Boliviana “San Pablo”.

LA ESPERADA VISITA, SU ARRIBO Y MENSAJES FUNDANTES

La tarde de aquel miércoles 8 de julio, bajo el sol andino, propio de la ciudad de El Alto, arribaba el Boeing 737, de Boliviana de Aviación BOA, que fue bautizado para el recojo de Su Santidad desde el Ecuador, como Pastor Uno. Estando ya la aeronave en la plataforma y luego de abrirse su compuerta el primero en ingresar a acompañar el descenso de Su Santidad, fue el Nuncio Apostólico, Giambatista Diquattro, quien disponiendo los aspectos protocolares, y junto a los acompañantes de la delegación, escoltó al Papa Francisco el que pisó territorio boliviano a las 17:25.

Una vez que se produjo el saludo del mandatario de Bolivia, Presidente Evo Morales, recibidos los honores de rigor del Regimiento Colorados de Bolivia, Escolta Presidencial, y la escucha solemne de los Himnos Nacionales, el primer apretón de manos de un representante de la Iglesia boliviana lo dio Monseñor Eugenio Scarpellini, como anfitrión y Obispo local de El Alto.

En un largo trayecto en que recibió manifestaciones de cariño de niños, autoridades civiles y religiosas el Papa Francisco fue acompañado por Evo Morales rumbo al Altar Papal, instalado en el Campus Papal habilitado dentro de la Base Aérea Militar, junto al aeropuerto internacional de El Alto. Allí lo esperaba una presencia masiva de feligreses que daban su bienvenida con cantos, y al grito unísono de Francisco amigo Bolivia está contigo.

PALABRAS SALIENTES DEL PAPA FRANCISCO EN LA CEREMONIA DE BIENVENIDA, EL ALTO

“Vengo como huésped, vengo como peregrino, vengo para confirmar la fe de los creyentes en Cristo resucitado, para que cuantos creemos en Él, mientras peregrinamos en esta vida, seamos testigos de su amor, fermento de un mundo mejor, y colaboremos en la construcción de una sociedad más justa y solidaria.”

“El progreso integral de un pueblo incluye el crecimiento en valores de las personas y la convergencia en ideales comunes que consigan aunar voluntades, sin excluir ni rechazar a nadie. Si el crecimiento es solo material, siempre se corre el riesgo de volver a crear nuevas diferencias, de que la abundancia de unos se construya sobre la escasez de otros.”

“En estos días me gustaría alentar la vocación de los discípulos de Cristo a comunicar la alegría del Evangelio, a ser sal de la tierra y luz del mundo. La voz de los Pastores, que tiene que ser profética, habla a la sociedad en nombre de la Iglesia madre, porque la Iglesia es madre y desde su opción preferencial y evangélica por los últimos. Por los descartados, por los excluidos, esa es la opción preferencial de la Iglesia.”

“La caridad fraterna, expresión viva del mandamiento nuevo de Jesús, se expresa en programas, obras e instituciones que buscan la promoción integral de la persona, así como el cuidado y la protección de los más vulnerables. No se puede creer en Dios Padre sin ver un hermano en cada persona, y no se puede seguir a Jesús sin entregar la vida por los que Él murió en la cruz.”

El Papa Francisco al cerrar sus palabras señaló a los actores por los que la Iglesia siente una preocupación especial refiriéndose a la familia, los jóvenes quienes son «vigías que anuncian la luz del alba y la nueva primavera del Evangelio» según Juan Pablo II, los mayores que son los que traen la sabiduría de los pueblos, y los niños. A los que se suman los inmigrantes aludidos al comienzo de su discurso, por ser según sus palabras los que no están aquí. Su invitación central a los seguidores de Cristo fue a “atender a los que hoy son descartados por tantos intereses que ponen al centro de la vida económica al dios dinero.”

Una vez concluido este primer contacto con el pueblo boliviano en la ciudad de El Alto, el Papa descendió a la urbe paceña en una camioneta blanca, acondicionada para este fin y descubierta a los lados para permitirle saludar a los feligreses apostados a lo largo del trayecto de la autopista, y que une a ambas ciudades.

En su recorrido por la autopista, a la altura de la ciudadela ferroviaria, el Papa detuvo su comitiva para recordar al P. Luis Espinal, sacerdote jesuita, muerto en la dictadura militar de Luis García Mesa, y de quien sus restos fueron encontrados en las inmediaciones del lugar. Ahí, señaló: “recordar a un hermano, víctima de los intereses que no querían que se luchara por la libertad de Bolivia. El Padre Espinal predicó el Evangelio, y ese Evangelio molestó, y por eso lo eliminaron, hagamos un minuto de silencio en oración y después recemos todos juntos (…) que el Señor tenga en su gloria al Padre Luis Espinal que predicó el evangelio que nos trae la libertad.”

EL ENCUENTRO CON LAS AUTORIDADES CIVILES EN LA CATEDRAL DE LA PAZ

Una vez hecho un pequeño alto en el Arzobispado de La Paz, a unos pasos de Plaza Murillo, punto en el centro de la ciudad en el se encuentra el Palacio de Gobierno, así como la Catedral Metropolitana de la ciudad de La Paz, el Papa Francisco ingresó a palacio siendo recibido por Evo Morales. El conjunto de autoridades nacionales, ministros de Estado, e invitados especiales dieron su saludo de bienvenida a Su Santidad. En Plaza Murillo, la población reunida esperó un lapso que estuvo dedicado a saludos protocolares e intercambio de obsequios dentro de Palacio de Gobierno. Posteriormente la comitiva oficial, acompañando al Papa Francisco, se trasladó en pocos pasos, ingresando a la Catedral Metropolitana de La Paz.

Quien inició la ceremonia en la Catedral fue Monseñor Edmundo Abastoflor, Arzobispo de La Paz, quien tomó la palabra diciendo: “Querido Papa Francisco bendito sea el Señor que te ha traído para anunciar su paz y su amor a esta bendita tierra de Nuestra Señora de La Paz. La noticia de tu venida llenó de alegría a nuestro pueblo paceño, no podíamos casi creerla, ahora ya se ha hecho parte de la buena noticia del Evangelio (…) Tú eres Pedro, el Obispo de Roma, y también el Obispo de La Paz, bienvenido pues a esta tu iglesia, bienvenido a este tu pueblo. Confírmanos en la fe a estos tus hijos a estos tus hermanos (…) Padre Santo que tu paso por Bolivia sea para todos nosotros católicos y no católicos prenda de bendiciones divinas signo profundo y duradero de la presencia de Jesús nuestro Dios hecho hombre que perdona, renueva y acompaña y nos impulsa a vivir como auténticos hijos de Dios y hermanos entre nosotros.”

El Papa Francisco al manifestar su alegría por estar en Bolivia, en su mensaje a las autoridades civiles y religiosas reunidas, al referirse al tramo de descenso de El Alto señaló:

“he visto cómo de manera artesanal muchas casas y barrios se confundían con las laderas y me he maravillado de algunas obras, de su arquitectura. El ambiente natural y el ambiente social, político y económico están íntimamente relacionados. Nos urge poner las bases de una ecología integral, es problema de salud. Una ecología integral que incorpore claramente todas las dimensiones humanas en la resolución de las graves cuestiones socioambientales de nuestros días. Ecología integral, y me arriesgo, supone ecología de la madre tierra, cuidar la madre tierra, Ecología humana, cuidarnos entre nosotros y ecología social. Como todo está relacionado, nos necesitamos unos a otros. Si la política se deja dominar por la especulación financiera o la economía se rige únicamente por el paradigma tecnocrático y utilitarista de la máxima producción, no podrán ni siquiera comprender, y menos aún resolver, los grandes problemas que afectan a la humanidad.”

“Es necesaria también la cultura, de la que forma parte no solo el desarrollo de la capacidad intelectual del ser humano en las ciencias y de la capacidad de generar belleza en las artes, sino también las tradiciones populares locales, eso también es cultura, con su particular sensibilidad al medio de donde han surgido y al que dan sentido y del medio del que han salido. Se requiere de igual forma una educación ética y moral, que cultive actitudes de solidaridad y corresponsabilidad entre las personas. Debemos reconocer el papel específico de las religiones en el desarrollo de la cultura y los beneficios que puedan aportar a la sociedad. Los cristianos, en particular, como discípulos de la Buena Noticia, somos portadores de un mensaje de salvación que tiene en sí mismo la capacidad de ennoblecer a las personas, de inspirar grandes ideales capaces de impulsar líneas de acción que vayan más allá del interés individual, posibilitando la capacidad de renuncia en favor de los demás, la sobriedad y las demás virtudes que nos contienen y nos unen (…) pero debemos estar alertas pues muy fácilmente nos habituamos al de inequidad que nos rodea, que nos volvemos insensibles a sus manifestaciones. Y así confundimos sin darnos cuenta el ´bien común´ con el ´bienestar´. Y de ahí se va resbalando de a poquito de a poquito y el ideal del bien común cómo que se va perdiendo y termina en el bienestar sobre todo cuando somos nosotros los que los disfrutamos y no los otros. El bienestar que se refiere solo a la abundancia material tiende a ser egoísta, tiende a defender los intereses de parte, a no pensar en los demás, y a dejarse llevar por la tentación del consumismo. Así entendido, el bienestar, en vez de ayudar, incuba posibles conflictos y disgregación social; instalado como la perspectiva dominante, genera el mal de la corrupción que cuánto desalienta y tanto mal hace. El bien común, en cambio, es algo más que la suma de intereses individuales; es un pasar de lo que ´es mejor para mí´ a lo que ´es mejor para todos´, e incluye todo aquello que da cohesión a un pueblo: metas comunes, valores compartidos, ideales que ayudan a levantar la mirada, más allá de los horizontes particulares.”

“Los diferentes agentes sociales tienen la responsabilidad de contribuir a la construcción de la unidad y el desarrollo de la sociedad. La libertad siempre es el mejor ámbito para que los pensadores, las asociaciones ciudadanas, los medios de comunicación desarrollen su función, con pasión y creatividad, al servicio del bien común. También los cristianos, llamados a ser fermento en el pueblo, aportan su propio mensaje a la sociedad. La luz del Evangelio de Cristo no es propiedad de la Iglesia; ella es su servidora, la Iglesia debe servir al Evangelio de Cristo para que llegue hasta los extremos del mundo. La fe es una luz que no encandila, las ideologías encandilan, la fe no encandila, la fe es una luz que no obnubila, sino que alumbra y guía con respeto la conciencia y la historia de cada persona y de cada convivencia humana.”

“Una nación que busca el bien común no se puede cerrar en sí misma; las redes de relaciones afianzan a las sociedades. El problema de la inmigración en nuestros días nos lo demuestra. El desarrollo de la diplomacia con los países del entorno, que evite los conflictos entre pueblos hermanos y contribuya al diálogo franco y abierto de los problemas, hoy es indispensable. Estoy pensando acá en el mar. Diálogo, es indispensable. Construir puentes en vez de levantar muros. Construir puentes en vez de levantar muros. Todos los temas, por más espinosos que sean, tienen soluciones compartidas, tienen soluciones razonables, equitativas y duraderas. Y, en todo caso, nunca han de ser motivo de agresividad, rencor o enemistad que agravan más la situación y hacen más difícil su resolución.”

“Hoy Bolivia puede ´crear nuevas síntesis culturales´. Qué hermosos son los países que superan la desconfianza enfermiza e integran a los diferentes, y que hacen de esa integración un nuevo factor de desarrollo. Qué lindos cuando están llenos de espacios que conectan, relacionan, favorecen el reconocimiento del otro. Bolivia, en la integración y en su búsqueda de la unidad, está llamada a ser ´esa multiforme armonía que atrae´. Y que atrae en el camino de la consolidación de la Patria grande.”

“Pido al Señor, que Bolivia esta tierra inocente y hermosa siga progresando cada vez más para que sea esa patria donde el hombre vive en dicha y paz. Y que la Virgen Santa los bendiga, y el Señor los bendiga. Y por favor, por favor no se olviden de rezar por mí.”

Cerrando sus palabras Su Santidad extendió su bendición: “Que el Señor los bendiga y los proteja, haga brillar su rostro sobre ustedes y les muestre su gracia, les descubra su rostro y les conceda la paz. Amén”.

Concluida la celebración de bienvenida en la ciudad de La Paz, el Papa Francisco despidiéndose del mandatario Evo Morales y del Canciller del Estado Plurinacional, David Choquehuanca, salió a puertas de la Catedral de La Paz recibiendo saludos de los que aguardaban por él, a quienes impartió su bendición, abordando luego el pequeño automóvil plateado que lo esperaba para conducirlo de retorno al Aeropuerto Internacional de La Paz, rumbo a la ciudad de Santa Cruz donde arribó a las 21:41. Así, transcurrió el primer día de visita y jornada de visita pastoral a Bolivia, el Papa Francisco “el amigo de Bolivia”.

La Paz, 8 de julio de 2020

Fuente: Erbol

Video preparado por la Conferencia Episcopal de Bolivia