Internacional

Francia ofrece asilo a cristianos perseguidos en Irak

Todos los cristianos que vivían en la ciudad de Mosul, en el norte de Irak, tuvieron que dejar la ciudad tras el ultimátum dado por los grupos islámicos radicalizados que sólo daban a los cristianos como alternativa renunciar a su fe, abandonar sus tierras, pagar un oneroso impuesto o ser ejecutados. Muchos ya fueron ejecutados salvajemente según muestra un video que circula en estos días. 

Los ministros de Interior y Asuntos exteriores de Francia, Bernard Cazeneuve y Laurent Fabius, dieron una declaración conjunta el pasado lunes 28 de julio en rechazo por la situación de discriminación y violencia padecida por las comunidades cristianas en Irak. “Francia está indignada por estos abusos que condena con total firmeza”, declararon los funcionarios, que ofrecieron asilo a los creyentes de la zona de influencia de los grupos radicales. 

“El ultimátum dado a estas comunidades en Mosul por ISIL (el grupo que proclamó la creación de un califato islámico en la región) es el más reciente y trágico ejemplo de la amenaza terrible que los grupos yihadistas en Irak, Siria y otros lugares del Medio Oriente, significan para estas personas”, declararon los funcionarios. Los ministros destacaron que los cristianos iraquíes son “históricamente parte integral de esta región”, cuya presencia ha sido constante en el lugar a través de los siglos, como lo recordó el Patriarca Caldeo Luis Rafael I Sako: “Por primera vez en la historia de Irak, Mosul está vacía de cristianos”. 

Ante esta difícil situación, el gobierno francés ofreció su ayuda concreta: “Estamos listos, si ellos (los cristianos) lo desean, a facilitarles asilo en nuestro país”, afirmaron los ministros. Si bien la Iglesia Católica hizo lo posible por mantener la presencia cristiana en Medio Oriente y se opuso a la emigración como una salida a la problemática, el Patriarca Sako pidió a los fieles “actuar con razón y prudencia”, y “considerar y planear todo en la mejor manera posible”, ante la gravedad del riesgo en el lugar. 

La declaración francesa de rechazo a la violencia contra los cristianos en Irak se hace eco de la denuncia hecha hace una semana por el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. Este organismo condenó “en los términos más fuertes la persecución sistemática de individuos de poblaciones minoritarias y de quienes rechazan la ideología extremista por parte de ISIL y los grupos armados asociados”. 

El grupo ISIL (cuyas siglas significan Estado Islámico de Irak y el Levante) intimó a los creyentes cristianos “dejar las fronteras del califato islámico” y ordenó su conversión forzada al Islam o el pago de la dhimma (impuesto al infiel). “Si se niegan, ellos no obtendrán otra cosa que la espada”, declaró el grupo a través de altavoces en toda la ciudad.