Análisis

Fernando Pérez: “Autos chutos, dueños ilegales”

Hacen años que vivimos una economía ilegal basada en el contrabando. Esa era la vía para amasar fortunas. El estado era un ente endeble que no tenía presencia en las fronteras o la tenía pero para amasar fortunas para los políticos de turno vía corrupción. El caso que nos ocupa ahora es la tenencia de autos chutos. Los que internaron esos autos por la frontera de Chile lo hicieron con la posible complicidad de los funcionarios de la aduana y policía, o tal vez utilizando rutas clandestinas por el desierto del altiplano. Los que internaron autos por la frontera brasileña lo hicieron sabiendo que eran autos robados a mano armada en las grandes ciudades o propietarios que se deshacían de su auto para cobrarle al seguro un auto modelo del año. Todos estos autos son ilegales, ingresaron violando normas aduaneras, corrompiendo a funcionarios o eludiéndolos. Sus propietarios son contrabandistas o compradores de esta mercadería ilegal, por lo tanto son cómplices de los delincuentes contrabandistas.

Se calcula en unos 70.000 autos ilegales en el país. Sus propietarios no pagan impuestos, consumen combustible que le cuesta dinero al país, contaminan la atmósfera porque muchos de estos vehículos tienen motores viejos que emanan más gases tóxicos que un auto nuevo, llenan de chatarra que se acumula en todos los barrios, porque son autos que se desechan en pocos años. Perjudican también a los que importan autos legalmente. Sus propietarios no contratan seguros de ninguna clase y causan inseguridad y daños a otros sin repararlos por la vía legal. Y por último dañan la imagen del país como país basurero y sin ley ni autoridades. Muchos de estos autos son utilizados por delincuentes peligrosos en las ciudades para cometer atracos y asesinatos y o hay manera de identificar a los propietarios, otros son utilizados por los narcotraficantes en las sendas abiertas en el Chapare. Total no les costó mucho y se los puede abandonar ante cualquier incursión de los organismos de lucha contra el narcotráfico.

Ya se les dio una amnistía hace años y siguieron violando la ley. Estos propietarios ahora quieren tomar carta de ciudadanía y sentarse a negociar como interlocutores con el Estado y se atreven a bloquear carreteras perjudicando a los que si trabajan honestamente en el país y a la economía del departamento, obstaculizando el cumplimiento de compromisos comerciales con otros países. Esto es inadmisible. Organizaciones cívicas y alcaldes provinciales demagogos que los respaldan, lo que están haciendo es apología del delito, haciéndose cómplices de la ilegalidad.

Lo que procede es que los que manejan estos autos chutos los devuelvan a sus vendedores y pidan la devolución de sus dineros vía judicial o mediante denuncia ante las autoridades competentes. Lo que corresponde es aplicar la ley a los contrabandistas y a sus cómplices en la aduana y la policía, si se los denuncia. Desarrollemos nuestras economías particulares y del país, pero en el marco de la ley, no cayendo en la delincuencia del contrabando o la compra de autos ilegales.

Fernando Pérez

Encargado del área pedagógica de IRFA