La Paz

En su “Interpelación”, Quintana atacó y amenazó a medios, opositores, Iglesia y EEUU

El ministro de la presidencia, Juan Ramón Quintana, convirtió este jueves la sesión de interpelación en la Asamblea Legislativa Plurinacional en un extenso espacio de fuertes ataques y acusaciones a medios de comunicación, a la Iglesia Católica, a Estados Unidos y a partidos opositores. Lanzó amenazas y advertencias contra todos ellos.

La sesión se convirtió a momentos en un campo de batalla de gritos y acusaciones. Los opositores, con carteles que hacían alusión al “tráfico de influencias” gritaron “cínico”, “asesino”, “adenista” y “banzerista” al ministro Quintana, mientras que los oficialistas portaban letreros que decían: “A falta de ideas se inventan hijos”.

Quintana asistió a la Asamblea para responder a una interpelación de 13 preguntas que formuló la diputada Norma Piérola, del Partido Demócrata Cristiano (PDC), que respondió en poco más de 20 minutos. Negó cualquier vinculación con la exgerente de la empresa china CAMC, Gabriela Zapata, expareja del presidente Evo Morales y consecuentemente un presunto hecho de tráfico de influencias. Los oficialistas le dieron su voto de confianza al terminar la sesión.

Y cuando se suponía que debía devolverle la palabra a la legisladora interpelante, para que responda durante 15 minutos, Quintana, durante más de tres horas y media, gesticulando fuertemente y levantando la voz con frecuencia, arremetió contra algunos medios de comunicación, contra la Iglesia católica, el “imperio” estadounidense y contra dirigentes opositores. Utilizó una presentación en pantalla gigante para insistir en sus ataques.

A los medios de comunicación y a las fuerzas de derecha los acusó de montar una “relación incestuosa”, cuyos fines –en su criterio– eran gestar un “golpe mediático y político”, supuestamente en el mismo estilo de desestabilización de Brasil y Venezuela. Basó su acusación en las noticias que publicaron esos medios. Aseguró que montaron una operación golpista basada en una “mentira” refiriéndose a la supuesta inexistencia de un hijo entre Gabriela Zapata y el presidente Morales.