La Paz

El Sentido de la vida

La primera fuerza del ser humano es la voluntad de sentido, es decir, la lucha por encontrar un sentido a su propia vida, aún en las circunstancias más adversas. Este sentido puede buscarse y encontrarse a través de la acción, del amor, e incluso del sufrimiento o hasta de la muerte. Viktor Frankl

El taller “El sentido de la vida” es el tercero del programa de la Pastoral Universitaria de la Arquidiócesis de La Paz, PUNA, sobre Desarrollo Personal que se desarrolló los lunes del mes de noviembre a través de la plataforma Zoom, con un promedio de 25 participantes.
“El taller, además de la introducción inicial, tiene cuatro contenidos: Ser lo que estoy llamado a ser, ¿Quién soy? ¿Para quién soy?, Soy Responsable y por último, Historia de vida”, sostuvo el co coordinador de la PUNA y parte del equipo organizador del mencionado taller, Padre Alfonso Lopez, quien además detalló de manera pormenorizada los aspectos más sobresalientes de cada sesión:

Ser lo que estoy llamado a ser: Mi verdadero yo

Yo no estoy de paso por este mundo, nací con un propósito

Mi verdadero Yo, o la mejor versión de mí mismo, afirma padre Alfonso se refiere a la reflexión que se hace en relación con las posibilidades futuras de cada ser humano, ya sembradas en el presente, con la certeza de “ser más de lo que soy ahora” “no inventamos el sentido de nuestras vidas, sino que lo descubrimos”.
En cada etapa de nuestras vidas descubrimos el sentido del amor, del sufrimiento y de la muerte.

¿Quién soy? ¿Para quién soy?:La misión

Cada ser humano tiene una misión única que cumplir.

En la segunda sesión se reflexionó sobre la importancia de la misión: cada persona tiene su propia misión que cumplir; nadie la puede reemplazar, ni su vida puede repetirse. Su tarea es única, como única es su oportunidad.

Soy responsable

Soy responsable de mi pensar, sentir y actuar, me guste o no, los culpables no existen. Elli Ferreira

La tercera sesión titulada “soy responsable” permitió a los participantes tomar conciencia de que “la esencia íntima de cada existencia humana está en su capacidad de ser responsable”. La brevedad de nuestra existencia configura nuestra responsabilidad, porque nos obliga a elegir afirmó padre Alfonso.

Historia de vida: Una reflexión sobre la vida misma

La cuarta y última sesión ayudó a reflexionar sobre la propia vida comparándola con el caudal de un río, desde sus orígenes en una fuente escondida y secreta, hasta su desembocadura en el océano de tu destino. Es una metáfora que nos ayuda a ver nuestra vida y su sentido: cómo ha discurrido hasta ahora y hacia dónde creo, espero, o sueño que se dirige.

La persona creyente reinterpreta su vida a la luz de la fe, e intenta retroactivamente encontrar a Dios y ver sus signos, allí donde quizás antes no supo verlos. También comunica proyectos, metas, tareas y afanes, con los que busca configurar el futuro. Ruega a Dios su ayuda para ser fiel a su misión y a saber encontrarlo en la ambigüedad de la historia y de la sociedad.