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El hombre de hoy ha cambiado a Dios por cosas que son pasajeras, justicia corrupta, actividades ilícitas: Mons. Aurelio Pesoa  

Algunos oportunistas obligan al Pueblo de Dios a fabricar un ídolo para adorarlo como su dios

 

El Pueblo cae en infidelidades y rechazo a la Alianza, pero Dios siempre perdona y acoge

 

Hay que reconocer que la oveja perdida no siempre son los otros, sino también podemos ser nosotros.

 

Dios busca al pecador y lo rescata con su gracia, como un pastor haría con sus ovejas

 

Jesús elige a quienes el mundo excluye y considera pecadores y los acoge para cambiarles la vida

 

Dios es un Padre misericordioso, compasivo y respetuoso de las decisiones, aunque equivocadas, de sus hijos

 

El católico debe alegrarse porque Dios es perdonador

 

Dios no salva a los humanos sin el aporte del mismo ser humano

 

Dios ama sin medida, no discrimina, ama no solo a los que caen bien, sino a todos

 

 
Homilía de Mons. Aurelio Pesoa, O.F.M.
Obispo del Beni
Presidente de la Conferencia Episcopal Boliviana
“Dios compasivo y Misericordioso”
Domingo 11 de septiembre de 2022

 

 Link para ver la Santa Misa presidida por Mons. Aurelio Pesoa O.F.M.

 

Algunos oportunistas obligan al pueblo a fabricar un ídolo para adorarlo como su dios.

1.- Moisés estuvo en la montaña por cuarenta días, llamado por Dios. El pueblo obligado por algunos oportunistas que buscan sacar ventajas, fabrica un ternero de metal fundido y lo adora como su dios; olvida la Alianza establecida con Dios y cae en la idolatría. Dios manda a Moisés que baje de la montaña para que vea lo que hace su pueblo y promete el exterminio. Moisés intercede y recuerda a Dios la promesa a Abraham, Isaac y Jacob de una gran descendencia.

El hombre de hoy fácilmente ha cambiado a Dios por cosas que son pasajeras, justicia corrupta, actividades ilícitas.

Podríamos preguntarnos hoy, cuántos terneros metálicos se ha fabricado el hombre, a los cuales adora y ha sometido o vendido su libertad. Los ídolos en nuestros días, quizá podríamos mencionar a muchos, porque como el pueblo del desierto, el hombre de hoy fácilmente ha ido perdiendo el temor de Dios, abandonando o cambiado a Dios por cosas que son pasajeras. La corrupción de la justicia, el obtener dinero por medio de actividades ilícitas.

El Pueblo cae en infidelidades y rechazo a la Alianza, pero Dios siempre perdona y acoge

Sin embargo, ayer como hoy, es necesario que el pueblo pueda continuar caminando con el Señor en medio de Él, para que no se pierda. Dios se muestra siempre fiel. Al final del episodio, el pueblo vuelve a ser el pueblo que Dios que ha liberado de Egipto. El pueblo varias veces cae en infidelidades y rechazo a la Alianza, Dios siempre perdona y acoge.

Nuestra esperanza está que: aunque muchas veces nos hayamos apartado del camino que Dios nos señala, Él siempre es fiel, cumple sus promesas, escucha nuestras súplicas y, como al pueblo de Israel, nos brinda su perdón. No se cansa de perdonar.

Hay que reconocer que la oveja perdida no siempre son los otros sino también podemos ser nosotros.

2.-          En el Evangelio, las parábolas están llenas de realismo y de ternura, éstas nos deben llevar a reconocer con humildad que la oveja perdida no siempre son los otros, sino que también podemos ser nosotros. Mas aun en estos tiempos en donde vemos a una humanidad y la naturaleza lastimada por los desaciertos o ambición del mismo ser humano.

Dios busca al pecador y lo rescata con su gracia como un pastor haría con sus ovejas

La afirmación que en el cielo habrá mayor alegría por un pecador que se convierte, nos hace saber que Dios no es que ama menos a los justos que al pecador que se arrepiente, sino que al pecador Dios lo busca y lo rescata con su gracia, como un pastor haría con sus ovejas, por eso la conversión del pecador da a Dios una ocasión de alegría que no le ofrecen los justos, que no necesitan convertirse.

Jesús elige a quienes el mundo excluye y considera pecadores y los acoge para cambiarles la vida

Por otra parte, recordemos que las parábolas, narradas hoy, tienen como centro mostrar el amor misericordioso de Dios. Así, Jesús muestra su predilección por quienes son despreciados en su tiempo y a pesar de que es objeto de críticas por elegir a quienes el mundo excluye y considera pecadores, Él, es fiel al mandato que ha recibido de su Padre, los abraza y acoge para cambiarles la vida e integrarlos en la comunidad.

Dios es un Padre misericordioso, compasivo y respetuoso de las decisiones, aunque equivocadas, de sus hijos

La parábola del Padre misericordioso revela a Dios como un padre que ama sin igual a cada uno de sus hijos, pese de todas las ingratitudes e infidelidades cometidas. Dios es un Padre misericordioso y compasivo; acompaña y es tremendamente respetuoso de las decisiones, muchas veces, equivocadas de sus hijos, y sufre con ellos por los desaciertos, negligencias y tropiezos que han vivido; Él espera con paciencia el retorno y celebra con una gran fiesta cuando vuelven a Él.

El católico debe alegrarse porque Dios es perdonador

3.- La Iglesia hoy nos recuerda de la misericordia y el gran amor que Dios tiene al ser humano. En el Antiguo Testamento, por intercesión de Moisés, Dios muestra su misericordia. Todos sabemos que es Cristo la mayor manifestación del amor de Dios. Y que Dios nos busca siempre para darnos más vida. El católico debe alegrarse, porque Dios es perdonador.

Dios no salva a los humanos sin el aporte del mismo ser humano

Pero la interpretación de las tres parábolas puede correr el riesgo de recibir una falsa interpretación, cuando se habla únicamente de la postura de Dios en la búsqueda de la oveja perdida, de la moneda perdida y del hijo perdido. Dios busca al pecador, pero Dios no salva a los humanos sin el aporte del mismo ser humano.

Dios ama sin medida, no discrimina, ama no solo a los que caen bien, sino a todos

Es decir, que el pecador debe poseer la disposición sincera de la conversión que se expresa en las palabras del hijo perdido “Padre, he pecado contra el cielo y contra ti, ya no merezco llamarme hijo tuyo” Nunca los pecados podrían igualar la infinita misericordia de Dios. Dios ama sin medida, no discrimina, ama no solo a los que caen bien, ama a todos.

¿Cómo vivo y recibo el perdón de Dios? ¿Doy en la misma medida que recibo el amor misericordioso del Padre? Amén