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EL EXMAYORDOMO DEL PAPA SE MANTIENE IMPASIBLE EN LA PRIMERA SESIÓN DEL JUICIO POR EL VATILEAKS

(VATICANO) Comparecerán como testigos en el juicio el secretario del Papa, monseñor Georg Gänswein, y una de las religiosas que atienden al Pontífice: Cristina Cernetti.

En medio de una gran expectación ha comenzado en el Vaticano el juicio contra el exmayordomo del Papa, Paolo Gabriele, acusado de robar documentos reservados del Pontífice, un proceso al que ha asistido impasible el imputado y que se espera concluya la semana próxima.

A las 9.30 horas local en punto (07.30 GMT) el tintineo de una campanita avisó de que entraban en la sala del Tribunal de Justicia del Vaticano los jueces Giuseppe della Torre, Paolo Papanti Pelletier y Venerando Marano, encargados de juzgar al mayordomo infiel, el hombre que durante los últimos seis años fue la sombra de Benedicto XVI, el que le ayudaba a vestirse, acostarse y con el que incluso compartía mesa y mantel.

Varios minutos antes llegó al edificio, ubicado junto al ábside de la basílica de San Pedro, ´Paoletto´, como es conocido Gabriele. Impecablemente vestido, con un traje gris, camisa blanca y corbata gris, ´Paoletto´ llegó escoltado por miembros de la Gendarmería Vaticana. Se sentó en un banquillo colocado junto a la pared a la derecha de la mesa del tribunal, frente al lugar que ocupaba el Promotor de Justicia del Vaticano (fiscal), Nicola Picardi.

Junto con ´Paoletto´, de 46 años, casado y padre de tres hijos, también era juzgado el técnico informático Claudio Sciarpelletti, de 48, acusado de encubrimiento, pero no se presentó a la audiencia, según su abogado defensor, Gianluca Benedetti, debido a un problema de salud.

El informático dice que no encubrió
Benedetti dijo que su defendido se declaraba inocente, aseguró que el técnico informático nunca encubrió al exmayordomo y que en el momento en el que le fue encontrado un sobre con documentación reservada vaticana reconoció a los investigadores que se la había dado ´Paoletto´.

El letrado exigió que sea juzgado aparte, lo que fue aprobado por el tribunal. ´Paoletto´ puede ser condenado por robo con agravantes hasta un máximo de cuatro años de cárcel, mientras que Sciarpelletti puede ser condenado hasta con un año de cárcel.

El secretario del Papa declarará
Además en la sesión de ayer se ha conocido que el secretario particular del Papa, monseñor Georg Gänswein, superior directo del mayordomo del Papa, será convocado como testigo en el juicio que se reanudará el 2 de octubre, decidieron el sábado los magistrados.

Gänswein, de 56 años, considerado por algunos como la eminencia gris del Santo Padre, era el único testigo citado con nombre y apellido en los documentos procesales del juicio al mayordomo Paolo Gabriele, acusado de haber robado y fotocopiado documentos confidenciales del Papa y sus colaboradores.

Público restringido
El juicio se desarrolló en un ambiente sereno, pero en medio de fuertes medidas de seguridad. Aunque público, sólo asistieron cinco personas, personal vaticano y no asistió ningún familiar de Paoletto. También estuvieron ocho medios de prensa internacional, a los que sólo se les permitió llevar encima papel y bolígrafo -que además los dio Vaticano para evitar grabaciones- y se impidió la entrada de cámaras de televisión, radios y otros medios.

La abogada de Paoletto, Cristina Arrú, presentó varias objeciones, entre las que figuraba la recusación frontal del proceso, y que fueron rechazadas. Pidió que fuera incluida en el proceso las declaraciones de los testigos recogidas por la Comisión Cardenalicia creada por el papa para investigar el escándalo, pero el tribunal lo rechazó, señalando que esa comisión fue creada según el Código de Derecho Canónico, mientras que el juicio se desarrolla según el Código Penal del Estado de la Ciudad del Vaticano.

El escándalo ´Vatileaks´
Desde que estalló el escándalo, conocido como Vatileak, la Comisión Cardenalicia, presidida por el español Julián Herranz, interrogó a una treintena de personas. A la sesión de ayer fueron llamados un total de 13 testigos, ocho para la parte de Gabriele y cinco para la de Sciaperletti.

Entre los llamados estaban Georg Ganswein, secretario particular del papa, Cristina Cernetti, una de las laicas que forman parte de la llamada “Familia Pontificia”, que cuida el apartamento papal y un religioso Carlo María Polvani. Ninguno de los tres se presentó. Sí asistieron ocho testigos, todos miembros de la Gendarmería Vaticana, entre ellos su titular Domenico Giani.

Segunda audiencia del juicio: 2 de octubre
El próximo día 2 de octubre, cuando se celebre la segunda audiencia, será interrogado Gabriele y serán llamados los testigos. No se descarta que ese día testifique monseñor Ganswein, de cuyo despacho sacó Paoletto los documentos que luego filtró a la prensa y publicados en el libro-escándalo “Sua Santitá”, de Gianluiggi Nuzzi, que desvela intrigas vaticanas.

También podrá ser llamada Cristina Cernetti, una de las cuatro laicas consagradas de la comunidad “Memores Domini” que cuidan en el apartamento papal. La laica estaba ayer en Castel Gandolfo, donde el Papa continúa transcurriendo este periodo estival. El Pontífice regresará al Vaticano el lunes. El tribunal espera concluir el juicio la semana próxima, tras celebrar cuatro audiencias.

Esta primera sesión fue sobre todo “técnica” y no aportó ninguna luz sobre el escándalo. Durante la misma no se habló de los eventuales cómplices que aparecen identificados en el proceso de instrucción con las letras “B” (al parecer un sacerdote padre espiritual de Gabriele) “Y”, “W” y “X”.

Esta es la primera vez que se celebra en el Estado de la Ciudad del Vaticano -creado con los Pactos Lateranenses de 1929- un proceso penal de esta envergadura.