Análisis

El Estado Plurinacional y el Estado Vaticano

El encuentro la anterior semana entre el presidente Evo Morales y el papa Francisco fue una reunión entre dos jefes de Estado, el primero del Estado Plurinacional de Bolivia y el otro del Estado Vaticano. No hubo, como se suponía, un momento histórico en el que se encontraban los representantes de dos vertientes de nuestra identidad, mucho menos espiritualidad o religiosidad de por medio.

Si ambos hablaron de pobreza, del enclaustramiento marítimo y de otros de interés boliviano, se enmarca perfectamente en una agenda entre dignatarios de Estado que, como muchos otros, intercambiaron obsequios y criterios sin mayor trascendencia.

Lo demás es una hábil maniobra propagandística para lograr una fotografía que era necesaria en un periodo electoral, donde las manifestaciones icónicas pueden servir para perfilar al candidato como un líder internacional, que, además, se encuentra con el líder espiritual de la mayoría católica en Bolivia.

Es decir, se cumplió con dos objetivos básicos del márquetin político: primero, reforzar la imagen en el interior del país creando expectativas sobre un mejoramiento de la relación Estado laico-Iglesia católica, y segundo, relanzar al candidato en el ámbito internacional, bajando los decibeles de su discurso de confrontación con Europa y los jerarcas católicos por puro pragmatismo.

Es que no interesa en esta coyuntura la contradicción que surge en el momento de delimitar los roles que tienen el Estado y la Iglesia bajo el reduccionismo; unos administran lo terrenal y otros la salvación de almas, la última en un ámbito puramente espiritual que no debía ser tanto, porque ahora se reconoce que hasta la teología de la liberación puede ser el nexo entre lo terrenal y lo divino.

¿Bajará el tono del lenguaje hostil frente a la jerarquía eclesiástica? Depende. Si desde sus púlpitos los sacerdotes toman distancia de la crítica a la realidad, puede que sí; de lo contrario no habrá ningún problema para volver con la adjetivación que acompaña los discursos inamistosos del pasado reciente.

Por sus actos los conoceréis

Periodista y cientista jurídico