Santa Cruz

El Cardenal Julio responde bien a un implante de catéter

El cardenal Julio Terrazas ha respondido favorablemente a la cirugía de catéter que se le hizo para mejorar su función renal. El religioso fue intervenido quirúrgicamente en la clínica Incor tras su traslado desde la clínica Urbarí la noche del miércoles.

“El catéter está en buena dirección. Ya hemos hecho tres sesiones y el ingreso y egreso de los líquidos está fluyendo bien; esto es alentador”, indicó ayer después del mediodía el nefrólogo Herland Vaca Díez, que encabeza el equipo de médicos que asiste al religioso.

Vaca Díez detalló que el cardenal ingresó a las 22:00 al quirófano y la cirugía se prolongó hasta las 23:15 debido a que los galenos enfrentaron algunas dificultades técnicas, que fueron superadas. “Hubo dificultades en la implantación del catéter porque había muchas adherencias de los intestinos al abdomen por la cirugía de colon que tuvo el cardenal, pero usando una serie de maniobras se consiguió implantar el catéter en una buena dirección”, explicó el especialista.

Vaca Díez agregó que el implante estuvo a cargo de los médicos Óscar Espinoza y Luis Parada, que forman parte del equipo regional de trasplante, con el apoyo de otros especialistas.

Según los galenos, este procedimiento permite a Terrazas liberarse de los líquidos y sustancias tóxicas que se acumulan en la cavidad peritoneal debido a la dieta especial que recibe y a las dificultades en el funcionamiento de sus riñones.

Técnicamente este procedimiento se conoce con el nombre de diálisis peritoneal. El retiro del catéter y la frecuencia de las diálisis dependerá de su evolución, indicaron.

Su nutrición es fundamental

Mejorar su estado general es fundamental para su recuperación, indicó Vaca Díez, aclarando que su organismo está aceptando bien la dieta que se administra vía sonda. “El corazón y su riñón pueden mejorar si mejoramos su nutrición. Estamos confiados en tenerlo pronto en buenas condiciones”, dijo el galeno.

Precisamente su estado de desnutrición, sumado a su grado de deshidratación, obligaron a los médicos a ordenar su internación la semana pasada. Según los informes médicos, en el último año el cardenal ha perdido 10 kilogramos de peso, la mayoría en los últimos meses (ahora pesa entre 62 y 65 kilos).

Piden orar por su salud
Por su parte, el vocero de la Iglesia católica, Erwin Bazán, indicó que a pedido del monseñor Sergio Gualberti las comunidades parroquiales se han unido en oración por la salud y pronta recuperación del religioso. La sobrina del cardenal, Roxana Terrazas, que lo visitó ayer en la Incor, también pidió al pueblo orar por la salud del líder religioso. Algunos fieles llegaron hasta la catedral para sumarse a las oraciones.
En la clínica Incor también se dejó un libro, en el que la gente que lo visita puede plasmar un mensaje para el máximo líder de la Iglesia católica en Bolivia