Internacional

Dolor y consternación en los obispos argentinos por la muerte del cura en Tucumán

La Conferencia Episcopal Argentina (CEA) expresó su dolor y consternación por la muerte del padre Juan Heraldo Viroche, párroco de la Parroquia de Nuestra Señora del Valle de La Florida en Tucumán.

En un comunicado, la CEA, que preside el arzobispo de Santa Fe, monseñor José María Arancedo, indicó: “nos unimos al arzobispo local (monseñor Alfredo Zecca) en el pedido de un pronto esclarecimiento del hecho y el acompañamiento a la familia del padre Viroche, a los fieles de la Parroquia y la Iglesia de Tucumán”.

“Pedimos a Dios que reciba en su Casa a nuestro hermano, el padre Juan, y que su vida y ministerio sea para la Iglesia un testimonio sacerdotal que nos anime a todos a seguir trabajando por una sociedad más fraterna en el servicio a los más vulnerables”, sostuvo la Conferencia en su mensaje.

Por su parte, Comisión Nacional de la Pastoral de Adicciones y Drogadependencia, que forma parte de la Comisión Episcopal de Pastoral Social de la CEA, se unió a las condolencias eclesiásticas e invitó a la celebración de una misa mañana en el santuario San Cayetano del barrio porteño de Liniers, a las 12:00.

Presidirá la eucaristía el obispo de Merlo-Moreno y referente episcopal para la Comisión Nacional de la Pastoral de Adicciones y Drogadependencia, monseñor Fernando Maletti y concelebrarán el padre José María Di Paola (el “Padre Pepe”), coordinador de la misma entidad y otros sacerdotes.

En la comunicación, la Comisión Episcopal destacó: “conocimos este mediodía la muerte del sacerdote católico Juan Heraldo Viroche quien era párroco de la Parroquia de Nuestra Señora del Valle de La Florida, en la provincia de Tucumán”.

“El padre Juan era conocido por jugarse en contra del narcotráfico, habló claro hacia adentro y hacia afuera de su comunidad defendiendo la vida en peligro”, se dijo.

La Comisión también señaló que el padre Viroche “ante sus más íntimos colaboradores expresó un profundo dolor ante las amenazas que recibió por parte de las mafias narcotraficantes”.

“En este Año de la Misericordia, nos unimos como pueblo en oración pidiendo por el padre Juan y su descanso en el Señor”, dijeron los referentes eclesiásticos.