Análisis

DÍA MUNDIAL DE LOS ANIMALES

Aparte de los feriados patrióticos, departamentales, religiosos y folklóricos, los bolivianos celebramos también fiestas mundiales como el Día Mundial de la Salud y el 22 de enero, fecha en la que asumió la Presidencia el señor Evo Morales. Así discurren nuestros días felices en medio de otros tormentosos que nos hacen temblar de miedo y de congojas.

Cual un rayo de sol y de esperanza, llegó el martes y portando un ramo de flores (cartuchos) mi benefactora y pariente espiritual quien me estrechó entre sus brazos para felicitarme y anunciarme que el 4 de octubre es el Día Mundial de los Animales, noticia que me conmovió por el sincero cariño que siente por todos los seres del mundo zoológico, al cual perteneceríamos los humanos sino hubiéramos sido dotados por Dios de inteligencia y libertad.

Agradecí sinceramente a mi comadre cochabambina por el noble gesto de felicitarme en el Día Mundial de los Animales, explicándome la cholita que el mundo de los animales es más inteligente de lo que parece y es menos feroz que el de los humanos, sobre todo en esta sociedad en la que nos corresponde vivir, donde cada día nos topamos con burros que presumen de sabios.

Pregunté a mi comadre dónde había adquirido estos conceptos de admiración hacia los animales y de conmiseración por la soberbia que demostramos algunos bolivianos en este momento actual, respondiendo la cochabambina: “Es que admiro la labor que realiza mundialmente un grupo que se llama Animales SOS cuya acción me ha inspirado protegerlo a usted, compadre, ahora que está usted solo y enfermo”.

Las palabras de Macacha me conmovieron otra vez, aunque traté de sacudir de mi cuerpo tanto halago a mi parecido con los animales, habiendo otros más burros que yo y más influyentes en el acontecer de la política actual, por lo que dije a Macacha: “Está bien, comadre, reconozco que soy algo burrito pero hay otros que me ganan…”

La cochala me pidió que no me enfadara y me manifestó que no le parecía muy inteligente acusar a los policías por la represión a los marchistas del Tipnis. Como soy un poco burro, no entendí y ella, volviendo a los ejemplos del mundo animal, me dijo: “¿usted conoce a los perros policías, compadre, y los ha visto actuar algunas veces…? Los perros policías no tienen la culpa cuando ejecutan acciones feroces porque fueron amaestrados mucho tiempo para poder ejecutarlas. ¿Usted castigaría a un perro policía por actuar ferozmente en defensa de quien lo amaestró? No pues, compadrituy. Lo que quiero significar no es que los policías sean perros, sino que hoy, que es el Día Mundial del Animal, rindo homenaje a los perros policías y a todos los animales del país porque, según dijo Aristóteles, el hombre es un animal político, aunque en nuestro país, muchos son políticos animales, a los que también saludo en este gran Día Mundial de los Animales, con usted incluido, compadre”.