Beni

Defensa de la Amazonía como esperanza de vida, frente a la amenazante presencia del narcotráfico

La Amazonía boliviana, uno de los territorios que es signo de vida y esperanza, está nuevamente amenazada. A la devastación de sus recursos naturales y su rica biodiversidad por la explotación irracional de la minería y la intensa deforestación que privilegia intereses agroindustriales y ganaderos se suma, ahora, la delictiva actividad del narcotráfico que pretende someter a las poblaciones, en particular a los jóvenes, en ese círculo vicioso de violencia y ambición.

En días pasados, la comunidad de Bella Vista del Itenez decidió hacer frente a este flagelo, tomando acciones que demostraron su valor para enfrentar y frenar estos negocios ilegales que mantienen en zozobra permanente a los habitantes de la región amazónica.

Ante estos graves acontecimientos, las instituciones que firmamos este pronunciamiento expresamos nuestro pleno respaldo y apoyo a la Comunidad de Bella Vista del Itenez, que se levantó ante el uso y abuso de la población por parte de quienes están implicados en actividades oscuras e ilegales. Esta actitud comunitaria es una alerta que pide frenar la presencia del narcotráfico, porque pone en riesgo no solo la tranquilidad de vivir sin violencia, sino también amenaza con la desestructuración de las familias y la utilización de las nuevas generaciones a las que se pone en primera línea de riesgo, a cambio de dinero fácil, con múltiples consecuencias negativas que se hacen irreversibles, como lamentablemente se observa en otras regiones.

Las autoridades del país ya están informadas de estos sucesos y tienen la fuerza institucional y legal para actuar en consecuencia. Demandamos que los entes encargados de enfrentar al narcotráfico cumplan su misión y responsabilidad, y les instamos a brindar las garantías y seguridad necesarias a la población, frente a esta amenaza latente.

Expresamos nuestro respaldo al pronunciamiento de la Red Eclesial de la Amazonia Boliviana (REPAM-Bolivia), la cual se ha solidarizado con la comunidad y ha expresado la denuncia de estos hechos. Nos sumamos e identificamos con las demandas de la población civil que pudo asumir su propia defensa ante los hechos delictivos del narcotráfico.

Bolivia, 26 de junio de 2020