Internacional

Crónicas Vaticanas: Hacia un momento álgido en la Iglesia

Lunes 26 de septiembre #crónicas #vaticanas

Este lunes 26 de septiembre, después de meses de sequía tenemos la alegría nostálgica de la lluvia otoñal. Italia se despertó con la noticia que Giorgia Melloni -una mujer de derechas- ganó las elecciones.
En la Ciudad del Vaticano, por su parte, se hizo pública la noticia que venía circulando desde hace meses: el nuevo prefecto del Dicasterio para la Cultura y la Educación es el cardenal portugués José Tolentino de Mendonça.
No sé si sucede en otras latitudes pero aquí es muy común que apenas se nombra una nueva autoridad de alto rango, muchos corren a buscar fotografías, artículos o cualquier tipo de material que garantice la cercanía con la flamante autoridad; puntualmente las redes sociales personales se inundan de fotos antiguas con el susodicho. Al parecer, todos tienen derecho a darse un tono de importancia porque en Italia una de las máximas es: “bisgona conoscere qualcuno (se necesita conocer a alguien)”
Volviendo a temas sustanciales. La semana pasada el papa Francisco realizó dos viajes importantes en Italia. El sábado 24 de septiembre estuvo en Asís y se reunión con más de mil jóvenes (de 120 países) en el evento “La Economía de Francisco”. El Papa reflexionó junto a ellos sobre la necesidad de humanizar la economía global y firmó un pacto que promueve una economía para la paz y no para la guerra.
24 horas más tarde el Papa fue al sur de Italia, específicamente a Materia. Un pueblo milenario excavado en las rocas y que es patrimonio de la humanidad. Allí, clausuró el congreso eucarístico nacional, abogando para que los italianos tengan más hijos y que no alcen muros ante el drama de la emigración, la disparidad de la riqueza y el grito de los pobres.
Son muchos los acontecimientos, pero en esta crónica me detengo en la dinámica que la iglesia está viviendo desde hace casi un año: el proceso sinodal.
Se trata de un concepto difícil de explicar en pocas palabras pero el hecho es que la iglesia católica en cada país ha reflexionado sobre los desafíos y dificultades en el tiempo actual, y han redactado un informe después de consultar con toda la feligresía (al menos de eso se trataba).
Esos informes “sinodales” han llegado a una oficina del Vaticano (llamada Secretaría General del Sínodo) y estos días fuera de Roma -del 22 de septiembre al 2 de octubre en Frascati- 26 teólogos de distintas procedencias, culturas y especialidades están procesando la información, discerniendo y sintetizando un texto que entregarán al papa.
Ese texto (que no quiero llamarle documento) será devuelto a las iglesias locales y a inicios del próximo año (en el mes de marzo) volverá a ser procesado a nivel continental, se realizarán encuentros para proponer modificaciones y ajustes. Luego, ese material será enviado al Vaticano.
Solo entonces se redactará un documento de trabajo llamado Instrumentum Laboris que será un punto de partida para una asamblea que tendrá lugar en Roma en octubre del 2023. Será un momento álgido para la Iglesia Católica reunida en una asamblea sinodal, como fin de una etapa de este proceso.
Este es un tema que el papa Francisco está promoviendo con insistencia; y para terminar comparto algo que un obispo me contó recientemente: el papa habría dicho que no está de acuerdo con el término “iglesia sinodal” y la razón es que la iglesia por naturaleza es sinodal, por lo tanto el término “iglesia sinodal” sería redundante. En efecto se escucha decir ahora: Si la iglesia no es sinodal, no es iglesia.
Por: Ariel Beramendi