Ante la crisis política que vive el país, y ante los últimos acontecimientos derivados del viaje del presidente Morales a la sede de Naciones Unidas y la noticia de la expulsión del comisionado Velásquez, la Conferencia Episcopal de Guatemala manifiesta:
1.- Su pesar por la intempestiva y, muy seguramente, injustificada expulsión del comisionado Velásquez del país
2.- Su preocupación por la inestabilidad política que el mismo presidente Morales ha generado con su decisión
3.- Su convicción de que la lucha contra la corrupción y contra la impunidad constituye una necesidad impostergable y una tarea urgente para el Estado de Guatemala. Debilitar la Cicig hoy equivale a favorecer, en nombre de supuestas banderas soberanas, el que la impunidad y los corruptos salgan beneficiados
4.- El reconocimiento al amparo otorgado por la Corte de Constitucionalidad
5.- Pedimos, por tanto:
- a. Al presidente de la República que asuma la responsabilidad y consecuencias de sus actos
- b. los diputados al Congreso de la República que no se dejen llevar por intereses partidistas y que tomen las decisiones que les competen atenidos a la búsqueda del bien nacional
- c. Al pueblo de Guatemala que exprese cívica y pacíficamente su sentir ante los graves acontecimientos actuales
La paz es fruto de la justicia (Isaías 32,17)
Que Dios Nuestro Señor bendiga a Guatemala en estas horas difíciles y permita que salgamos de la crisis con una institucionalidad fortalecida en que la búsqueda del bien común sea el norte necesario de toda acción política y ciudadana
+Gonzalo de Villa sj
Obispo de Sololá-Chimaltenango y Presidente de la Conferencia Episcopal de Guatemala


