Santa Cruz

Celia Olmos 23 años de peregrinaje por la tierra de Jesucristo

Su profunda formación católica y consagrada al servicio la han llevado a dedicar gran parte de su vida a la organización de peregrinajes a Tierra Santa (Israel), lugar donde nació y vivió Jesús. Se trata de la señora Celia Olmos de Verde Ramos, conocida por sus allegados como ‘Chichi’, que desde 1992 hasta la fecha ha visitado 14 veces la tierra de Jesús.
Olmos nació en el seno de un hogar católico, donde le inculcaron valores humanos y religiosos, y se formó en el colegio católico Santa Ana. Al egresar de bachiller contrajo matrimonio con Eugenio Verde Ramos y luego ingresó a trabajar en el Banco Hipotecario, donde se desempeñó durante 20 años.

Sus viajes
Tras jubilarse de la entidad bancaria y, a sugerencia de su esposo, estudió para agente de viaje y turismo y posteriormente fue invitada a trabajar en la agencia Santa Cruz Tours, de propiedad de Dorita Pinto de Ortiz.

Su primer peregrinaje a Tierra Santa lo hizo en 1992, viaje en el que el padre Joaquín Morón Olivia fue el guía espiritual. Todavía se emociona al recordar lo que sintió al pisar por primera vez el lugar donde nació y vivió Jesús, y asegura que siente la misma sensación cada vez que visita ese lugar. “Llegar a la tierra de Jesús es algo que no se puede imaginar. Las personas lloran al recorrer lugares como Belén, Jerusalén, el Monte de los Olivos, el río Jordán y otros tantos lugares santos que hacen a la vida de Jesús”, relata.

Uno de los sitios que más toca el corazón de los peregrinos con los que viaja es Jerusalén, donde Jesús fue crucificado y se encuentra el Santo Sepulcro. La próxima peregrinación a Tierra Santa será a Medugorje (Portugal) con motivo de la aparición de la Virgen de Fátima.
Olmos también ha visitado otros santuarios y lugares simbólicos de la fe católica, como el Vaticano. Recuerda que, junto a un grupo de 38 peregrinos bolivianos, fue testigo de la beatificación del papa Juan Pablo II. “Fue una experiencia inexplicable, sentimos la presencia de Dios”, dice.

Voluntaria de Davosan
Su vocación de servicio también la motiva a integrar la Fundación Davosan, donde forma parte de grupo de mujeres que se encargan de la farmacia. “Me siento feliz de ayudar a los enfermos más necesitados, tal como nos enseñó Jesús”, afirma.

La señora Chichi también ha recibido reconocimientos por su talento para declamar poemas. En dos oportunidades ofreció recitales a beneficencia en la Casa de la Cultura. También grabó un CD con el fin de recaudar fondos para apoyar a Davosan en la compra de medicamentos. Tiene cuatro hijos y siete nietos