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Cardenal Juan Luis Cipriani: “nos comprometemos con la verdad”

“Hoy, al empezar el año académico, quisiera remarcar con claridad que es decisión del Gran Canciller establecer una Universidad que no quede reducida a lo que ha venido siendo la Facultad de Teología. Esto tiene una serie de planteamientos ajenos a la homilía, pero sí les pido sus oraciones, su colaboración y saber que Dios nos da unos dones para usarlos, no para guardarlos”, mencionó el Cardenal Juan Luis Cipriani al iniciar su homilía en la Santa Misa por el inicio del año académico de la Facultad de Teología Pontificia y Civil de Lima, presidida la mañana del lunes 6 de marzo en la Capilla del Seminario Santo Toribio de Mogrovejo.

Exhortó a los asistentes a pensar, con la palabra de Dios en la mano, que es el momento de afirmar la verdad, estando cada uno en el lugar que le corresponde.

“Desde la verdad no hay por qué tener miedo a nada ni a nadie. Desde la ideología y desde la polémica no merecemos ningún respeto. Son tiempos en que no es fácil navegar junto a Dios, junto a la Iglesia, junto a tu propia vocación. Es muy importante que cada uno esté en el lugar que le toca, procurando en ese lugar ser Cristo. Y ser Cristo exige oración y luego de la oración, acción”.

“No queremos ni Mesías que siempre están polemizando con todos, desde todos los lugares; ni tampoco gente tímida y miedosa, que por no hacer problemas no se comprometen. Aquí en la Universidad sí nos comprometemos con la verdad, nos comprometemos con la búsqueda de la santidad, no dialogamos por dialogar, no tenemos ideas propias por ser figuras, somos fieles al mandato de Jesucristo: “Id por todo el mundo, predicar el Evangelio”. Y todo esto exige una preparación”.

Animó también a que en estos tiempos en los cuales existen grandes dificultades y turbulencias, lo que debemos buscar es que haya paz en el alma.

“En el alma hay que tener la paz de Cristo, la gracia del amor de Cristo, la frecuencia del sacramento, la oración personal, la confesión frecuente. Esa presencia del Dios vivo, esa serenidad del alma, nos permitirá lanzarnos sin temor a un mundo que pide a gritos: Señor, vuelve; Señor, no nos abandones; corta este tiempo en que cada uno dice una tontería mayor que el otro; devuelve la fidelidad a la vida sacerdotal y religiosa; devuelve la fidelidad al matrimonio y a la familia; vuelve a hacer que los hombres y mujeres seamos dignos de asumir compromisos estables; termina, Señor, con esta fragilidad que es notoria por la presencia del mal disfrazada de luz y de bien. Para eso estudiamos, para eso hacemos apostolado con los amigos, para eso nos organizamos; pero no unos contra otros, sino unos con otros”.

En otro momento, señaló que este proyecto que la Universidad lleva adelante va al encuentro de lo que el Papa está insistiendo: “Salgan de sus pequeñas burbujas”, siendo así fieles a lo que ha sido siempre el Magisterio de la Iglesia.

“El Magisterio de la Iglesia tiene continuidad; no avanza por rupturas, avanza por continuidad. La continuidad se lo daban los padres, hombres que por su conducta, por su integridad de vida y por su santidad de vida, le daban una fuerza a sus escritos y a sus enseñanzas”.

Finalmente, pidió la colaboración de todas las autoridades, maestros y alumnos, para que la Universidad ayude y acerque a muchas almas en estos momentos de confusión.

“Hoy pido a Dios que la colaboración de todos ustedes conmigo, que soy el Pastor, la cabeza y el Gran Canciller… Que nos lleve a la verdad; nos lleve a aportar paz, alegría, justicia. Pero no vayamos por una sociología barata, vayamos por una teología o por una filosofía y por un conocimiento de la verdad. Que nuestra Madre nos ayude en esta tarea”.

Luego de la celebración eucarística, el Arzobispo de Lima y Gran Canciller de la FTPCL, el Cardenal Juan Luis Cipriani, dio por inaugurado el año académico en dicha Universidad.