Internacional

Alcaldes electos de Ñuble acogen llamado de la Iglesia para servir en sus comunas

(Chile) Un momento de reflexión y de compartir fraterno fue el que se vivió este jueves en la Casa Tabor, luego que los alcaldes de la provincia de Ñuble que resultaron electos y reelectos en las pasadas elecciones municipales 2012, respondieran a la invitación que les hiciera el obispo de Chillán, Monseñor Carlos Pellegrin Barrera.

Un momento de reflexión y de compartir fraterno fue el que se vivió este jueves eunicipales 2012, respondieran a la invitación que les hiciera el obispo de Chillán, Monseñor Carlos Pellegrin Barrera.

En la oportunidad en la que también participaron los párrocos de las respectivas comunas, el pastor diocesano al tiempo de felicitar a las nuevas autoridades, compartió con ellos algunos principios que la Iglesia estima deberían guiar la labor de los Alcaldes y de sus Concejos Municipales.

Entre ellas, el obispo destacó el valor a la dignidad de las personas en virtud de sus libertades; el desarrollo del bien común en favor de los más desamparados; y el verdadero rol de servidor público por sobre la función de la autoridad, teniendo como ejes la promoción del matrimonio y de la familia, las garantías a facilitar una calidad de vida, y el trabajo basado en la confianza, el diálogo y la amistad.

En este sentido Monseñor Pellegrin agregó que “la dimensión humanizante de la gestión municipal no se debe perder de vista, sino más bien ser una prioridad sin descuidar las mejoras en infraestructura, el transporte, y otros servicios necesarios para la comunidad. Las temporeras, las mujeres jefas de hogar, los cesantes, y los adultos mayores, por mencionar algunos grupos importantes en nuestras comunas, deberían mantenerse en el centro de nuestra atención y opción preferencial”, puntualizó.

El encuentro que abrió el espacio al diálogo, fue muy valorado por los nuevos ediles que asumirán sus funciones el próximo 6 de diciembre, como fue el caso del nuevo alcalde electo de Cobquecura, Osvaldo Caro, quien se mostró “muy agradecido de Dios, porque si bien soy el único alcalde evangélico de la provincia, ello no ha sido un punto de división, sino por el contrario, un punto de encuentro que nos permite a todos profundizar en el amor de Dios para ponerlo a disposición de los que más necesitan en nuestra comuna”, subrayó.

Similar opinión tuvo la alcaldesa de San Fabián, Lorena Jardua al destacar que “luego de haber dialogado con el obispo nos vamos cada vez más convencidos de que tenemos que trabar en conjunto por el bien de la comunidad, por lo tanto en la medida que podamos sumar el esfuerzo de la Iglesia y del municipio, vamos a tener comunas mejores”, concluyó.