Cochabamba

Alasitas registra masiva afluencia de feligreses

Abarrotes, verduras, carne, masitas, platos de comida, herramientas y otras miniaturas son expuestas en feria de Alasitas de Quillacollo que se inauguró ayer y concluirá el 31 de agosto en la plaza Hernando Siles, más conocida como “de las Sirenas”, con la participación de más de mil comerciantes.

Esta feria es parte de las actividades de la festividad de la Virgen de Urkupiña, donde los feligreses adquieren una serie de productos que, según dicta la tradición, simbolizan los deseos de cada persona que luego serán bendecidos por la Virgen.

El alcalde Eduardo Mérida hizo la invitación a la feria y señaló que la Virgen es milagrosa y no abandona a sus feligreses. “Si usted compra estas pequeñas cosas, verduras, abarrotes y dólares, todo el año no va a faltar nada”, aseveró.

Para esta feria llegaron comerciantes de diferentes lugares, según la representante de las comerciantes, Bernardina Nina, quien señaló que artesanos de La Paz y Oruro, además de otros municipios, ofertan una variedad de miniaturas a lo largo de 14 cuadras en las que se instaló la feria, que además están a precios económicos.

Los precios

En esta feria se exponen productos para la canasta familiar, herramientas de construcción, casas, edificios, gastronomía, dólares, entre otros.

Las canastas surtidas con verduras se venden desde los 15 bolivianos, cargas de papa cada una a 3 o dos por 5, abarrotes por unidad a 1 boliviano.

Canastas de fruta desde 5 bolivianos, carretillas en miniatura cargadas con material de construcción desde 15 bolivianos, o la unidad a 2, casas y autos desde 10. Capital (dinero en dólares o bolivianos) desde 5 bolivianos, chuspas para el ahorro desde 20, entre otros.

Los feligreses

Neida Rodriguez, con la canasta de verduras en la mano, señaló que la tradición dicta que lo adquirido debe ser preparado en una comida que luego será ofrecida a la familia para que no falte nada en casa. Víctor Montellano, que llegó desde Yacuiba, es creyente de la Virgen y escogió una variedad de verduras y abarrotes, “para que no falte la comida todo el año estoy llevando tomate, papa, zapallo, rábano y cebolla. Yo vengo todos los años, también le pedimos trabajo y salud”, dijo.