Al otro lado del río Piraí, donde un viejo poema costumbrista cuenta que la vida es más barata, los cruceños reavivaron nuestras tradiciones sanjuaneras en una noche que si bien no fue la más fría del año, fue la más concurrida en Porongo.
Al son de las melodías que nacen de una hoja y se acompañan en los compases de una tamborita, la gente llegó hasta este municipio que desde temprano se movilizó en la víspera de la fiesta del patrono del pueblo San Juan Bautista.
Antes de que el sol se esconda en el horizonte, un carretón jalado por bueyes llegó hasta las orillas del río para recoger agua. Allí, una mujer vestida de tipoy y cargando una tinaja en la cabeza, se llevó el líquido del afluente para que luego sirva para bautizar a los niños porongueños.
Fueron una docena los niños que recibieron la bendición de ser llamados hijos de Dios y desde ayer formar parte de su pueblo. El párroco de la iglesia, Oswaldo Peña, pidió a los asistentes seguir el ejemplo dejado por el santo, mientras los niños, acompañados con sus padres, se movían ansiosos esperando recibir el bautismo.
Entre ellos estaba Thiago Chávez, de un año, que llegó con su mamá, Clariza Burgos, desde Santa Cruz para recibir el bautismo. Su mamá es devota de San Juan Bautista y por eso esperó esta fecha para que su primogénito reciba este sacramento.
La tamborita del pueblo, integrada por Julio César Salvatierra, más conocido como ‘Puga’’, acompañado por el Camba Tiluchi, el Camba Largo y el Camba Pintudo se encargaron de dar la bienvenida a los visitantes que fueron llegando poco a poco para presenciar el encendido de fogatas y la pisada de brasas, que fueron las tradiciones más esperadas.
El escenario principal fue armado en medio de la cancha, donde actuó el artista de cumbia chileno Américo, uno de los números más esperados de la noche, por la trayectoria musical del cumbiero.
Además, a un costado de la fachada de la iglesia, se instaló la orquesta misional de Porongo, que deleitó a la gente con melodías cruceñas y sirvió de marco musical, para que el ballet municipal pueda lucirse.
Para evitar embotellamientos y problemas con la circulación de motorizados, personal de la Alcaldía guiaba a los visitantes por las calles para evitar accidentes. En las vías que no sestaba permitida la circulación se colocaron montículos de arena.
Ya desde las 19:00, la ruta que une la capital cruceña con Porongo se vio llena de motorizados que generaron largas filas que intentaban llegar o salir del pueblo.
Al otro lado del río Piraí la gente celebró la noche de San Juan Bautista en Porongo
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