Análisis

ABC de diferencias y puntos en común entre católicos y ortodoxos

Por primera vez en la historia se reunirán un Papa de la Iglesia católica y un patriarca de la Iglesia ortodoxa rusa. Después de una división milenaria, el papa Francisco y el patriarca Kirill de Moscú se encontrarán este viernes 12 de febrero en Cuba, durante la escala que el Pontífice realizará antes de llegar a México.

Para analizar las primeras consecuencias de este acontecimiento, Aleteia entrevistó a padre Manuel Nin, español, benedictino de rito oriental católico.

“En los próximos meses, o quizás años se verán los resultados, pero más que ‘profetizar’ lo que podrá pasar, es preferible quedarse en el inmediato de lo extraordinario de este presente, que enmarca la importancia de un encuentro fraterno”, dijo.

El lugar: Ambos líderes coinciden en un viaje a América Latina. No es un encuentro improvisado, y sucederá fuera de Europa, epicentro del cisma de 1054, y lejos de las sedes oficiales de cada Iglesia: Ciudad del Vaticano y Moscú.

“Se ha buscado la coincidencia cronológica de los dos viajes a América Latina, entonces se ha encontrado un punto de encuentro, más allá de hablar de ‘un terreno neutral’ donde los dos podrán encontrarse y dialogar”, expresó el padre Nin, recientemente nombrado por Francisco exarca apostólico de los católicos de rito bizantino en Grecia.

En el aeropuerto internacional José Martí de la Habana, allí se firmaría una declaración común entre los primados de estas dos Iglesias cristianas que aún no están en plena comunión, y abren a un posible nuevo camino de reconciliación.

La Iglesia ortodoxa rusa es influyente por número de fieles en el cristianismo oriental, ya que cuenta con cerca de 165 millones de los 250 millones de cristianos ortodoxos del mundo.

¿Qué hay en juego? “Yo subrayaría la unidad, que es a donde tenemos que tender todos los cristianos realmente”, añadió el sacerdote, desde 1999 rector del Colegio Pontificio Griego de Roma.

Desde el punto de vista de la fe este encuentro es importante además para los fieles cristianos (en virtud del bautismo): “Lo importante es que los cristianos que desde hace mil años tenemos estas divisiones, estas incomprensiones, o a veces ignorancia mutua, con el Evangelio, con la palabra de Jesús intentemos recomponer esta plena comunión; evidente cuando Jesús reza al Padre en el Evangelio de Juan y lo hace para que “todos sean uno”, indicó.

El sueño de Juan Pablo II y los esfuerzos silentes de Benedicto XVI, quien, además, había conocido a Kirill antes de ser patriarca, son segmentos del camino que conlleva una cosecha ecuménica que el papa Bergoglio ha sabido custodiar.

“Es un encuentro, eso ya es lo más positivo y que no había sido posible por tantas razones en los decenios precedentes”, constató Nin.

Pero, ¿por qué ha sido más complicado el encuentro con el Patriarca Kirill de Moscú y toda Rusia que con el Patriarca de Constantinopla Bartolomé I?

“Cada Iglesia ortodoxa es Iglesia autocéfala, por lo tanto, independiente, y el camino de diálogo, de encuentro, de relación con otras Iglesias cristianas tiene su propio ritmo”, aclaró el también profesor de teologías orientales en varias universidades pontificias e institutos romanos.

Es evidente que el encuentro fraterno entre el Papa y el patriarca de Constantinopla ha sido más rápido que con la Iglesia de Moscú.

Francisco había declarado en el vuelo de regreso a Roma desde Ankara que, debido a la guerra en Ucrania, “el pobrecito (Kirill) tiene muchos problemas y el encuentro con el Papa pasó a segundo plano. Pero los dos queremos encontrarnos y queremos seguir adelante”.

Nin, en su análisis, confirma que se trata de un “encuentro histórico en cuanto son dos Iglesias que no están en plena comunión, no ha habido momentos de encuentros entre el Papa y el Patriarca de Moscú precedentes”.

Así, se trata de una nueva etapa en las relaciones entre católicos y ortodoxos, que comienza a tomar forma tras años de reservadas conversaciones.

En suma, el experto confirmó que ha habido un cara a cara por parte de algunos cardenales a lo largo de los últimos años con metropolitas rusos.

“Pero, este momento actual es importante porque las dos cabezas de las dos Iglesias se encuentran. Este hecho en sí, es muy positivo, lleva seguramente a profundizar en el conocimiento de cada una de las dos Iglesias y en la fraternidad en las comunidades cristianas, eso es lo más importante”, constató.

Nin se detiene en el aspecto más positivo de la reunión a pesar de las diferencias teológicas, comenzando por las discusiones debido al ‘primado del Sucesor de Pedro’.

“Las Iglesias ortodoxas reconocen un primado de honor como servicio y no como jurisdicción del Papa, entonces en las discusiones actuales de las comisiones teológicas se plantea ese primado”.

“Más que obstáculos yo hablaría de siglos de separación, y entonces no podemos pretender que los siglos de separación se resuelvan en dos días”, explicó Nin.

El Papa había dado una señal al mundo: al regresar de su viaje a Turquía, en noviembre de 2014, informó de la voluntad recíproca de acordar un encuentro con el Patriarca Kirill: “Yo le hice saber, y también él está de acuerdo, existe la voluntad de encontrarnos. Le dije: ‘Yo voy donde tú quieras. Tú me llamas y yo voy’. Y también él tiene la misma voluntad”.

Un gesto que ahora el Papa hace vivir a los fieles de la calle, iniciando por el mensaje del último ángelus del 7 de febrero, cuando rezó por el próximo encuentro con “el hermano Kirill”.

De esta manera, agradeció a las personas por su compromiso de acompañar con la oración también el encuentro ecuménico que tendrá en La Habana este viernes.

Cosas en común entre católicos y ortodoxos

Virgen

Devoción compartida

Los católicos tienen devoción por la Virgen, que consideran la madre de Dios y madre de la Iglesia. También los ortodoxos tiene devoción por María: en ella se inspiran muchas fiestas y celebraciones. Hay diferentes sensibilidades con relación a algunos detalles de la imagen de María y los eventos que giran alrededor de su protagonismo.

Pascua
Eventos-clave de la fe

En la vida del católico, el evento pascual (pasión, muerte y resurrección de Cristo) tiene un espacio fundamental. Por esto, la misa es la más importante entre todas las celebraciones de la Iglesia y recuerda la Pascua a los fieles. La Divina liturgia ortodoxa tiene como centro la consagración del pan y del vino y la comunión con Cristo.

Santos
Devoción común

Los católicos y los ortodoxos comparten la devoción por lo santos como testimonios de la fe de Dios. No obstante la causa para llegar a proclamar oficialmente a una persona ‘beata’ o ‘santa’ es diferente.

Trinidad
Un misterio.

La Trinidad es un misterio base de la doctrina compartida. Tanto los católicos como los ortodoxos creen en un solo Dios en tres personas distintas: Padre, Hijo y Espíritu Santo. Sin embargo, existen divergencias en el papel que tienen las ‘Personas de la Santa Trinidad’. Aquí encontramos el ‘Filioque’, el obstáculo doctrinal que ha sido una de las causas de la separación definitiva (Cisma) ocurrida en 1054.

Sacramentos
Siete celebrados de manera distinta.

Las confesiones católicas y ortodoxas tienen como referencia los siete sacramentos, lo que otras confesiones cristianas no tienen: Bautismo, Confirmación, Eucaristía (comunión), Reconciliación (confesión), Unción de los enfermos, Sacramento del orden (sacerdocio), Matrimonio. La Iglesia ortodoxa entrega los sacramentos de iniciación cristiana como se hacía en los primeros siglos: Bautismo, Confirmación y Eucaristía son dados todos juntos y en ese orden.

Diferencias entre católicos y ortodoxos

María

La inmaculada concepción de María

Los ortodoxos y los católicos creen en la Asunción de la Virgen María al cielo en cuerpo y espíritu. No obstante, los ortodoxos no consideran la Asunción un dogma. La teología ortodoxa razona que la Asunción de María se debió a su maternidad divina y por la resurrección de Cristo. Por el contrario, en 1950, el papa Pío XII definió como dogma de fe la Asunción y la relaciona con la Inmaculada concepción.

El Papa
El papel del Obispo de Roma

Para los católicos, el Papa es el Vicario de Cristo, sucesor de san Pedro en el gobierno de la Iglesia católica, y como ‘obispo de Roma’ preside en la caridad a todas las Iglesias del mundo. Para los ortodoxos el Papa es solo ‘obispo de Roma’: su autoridad no es superior a la de los demás obispos y patriarcas. Los ortodoxos, además, no aceptan el dogma de la infalibilidad papal, definido por el concilio ecuménico Vaticano I en 1870.

El celibato
La Iglesia ortodoxa admite en sus filas a sacerdotes casados, pero no concede el matrimonio después de la ordenación. Para los sacerdotes católicos, en cambio, rige el celibato; los sacerdotes de rito oriental son la excepción.

La cláusula Filioque
Un obstáculo teológico. “Soy escéptico: trabajan bien los teólogos, pero Atenágoras había dicho: ‘¡Pongamos a los teólogos en una isla para que discutan y nosotros seguimos adelante!'”, había dicho el papa Francisco en el vuelo de regreso a Roma desde Turquía (30.11.2014). De hecho, el Filioque , palabra de origen latina (significa Hijo) se encuentra en el credo católico, donde se afirma que el Hijo es generado por el Padre y que el Espíritu Santo ‘proviene del Padre y del Hijo”. El Filioque nace en 589, como respuesta a la herejía del arrianismo, que negaba la divinidad de Cristo. Los ortodoxos no aceptaron esa cláusula, y usan el credo del concilio de Constantinopolis (381) y reafirmado por el concilio de Efeso (431).

El calendario
Gregoriano y Juliano

La Iglesia católica usa desde 1582 el calendario Gregoriano (introducido por el papa Gregorio XIII que corrige el calendario Juliano) para establecer los días de fiesta. Por ello, existe una diferencia de fechas en las principales fiestas entre católicos y ortodoxos (Navidad, Epifanía, Pascua).