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VÍDEO: SACERDOTE, SANTIAGO ÁLVAREZ FIGUEROA DESAPARECIDO EN LA CIUDAD DE “PAREDONES”, 11-01-13

En Paredones, municipio de Jiquilpan ha desaparecido el sacerdote Santiago Álvarez Figueroa, sus padres, familiares y todos los habitantes de su tierra natal,  esperan un milagro de Dios, y el apoyo de las autoridades policiales para localizarlo y volverlo a ver con los suyos. 

Su padre, Juan José Álvarez, compartió el pesar que invade a sus familiares. “Aquí era persona que convivía con todo mundo, aquí y a los alrededores, no sospechamos, pues, nada. Toda la gente está con nosotros para pedirle a Dios que pronto regrese, porque sentimos una amargura. Nosotros resignarnos y lo que Dios quiera, qué más vamos a hacer”, expresó en entrevista con este medio en su vivienda de la comunidad de Paredones. 

El pasado 27 de diciembre, el religioso de 27 años de edad, se trasladaba de Jacona a su pueblo natal; ahí pasaría el fin de año y participaría en varios eventos religiosos, pero nunca llegó. 

“Él salió a las ocho, y aquí supimos el viernes, a las cuatro de la tarde, porque estaban unos sacerdotes que él los iba a recibir, y ya cuando llegaron ellos no supimos qué contestar, dijeron: dónde está Santiago. Pensábamos que iba a venir con ustedes, fue cuando supimos la noticia que ya ni ellos ni nosotros sabíamos de él”, expresó el afligido padre del sacerdote. 

Guillermina López González, una vecina de Paredones, recordó que el padre Santiago tenía una reunión en la comunidad con los padres de familia que iban a confirmar niños y a hacer la primera comunión, “y pues lo estuvieron esperando y ya no llegó él, y pues toda la noche estuvieron esperando a que él hablara”, recordó la mujer. 

Oriundo de la comunidad Paredones, ubicada a media hora de la cabecera municipal de Jiquilpan, el padre Santiago se ordenó ahí en el templo del Sagrado Corazón, el 16 de diciembre del 2011, un año después ya no llegó a oficiar una misa que tenía programada. 

Lucila Figueroa Ceja, madre del sacerdote desaparecido, recordó que “él estaba preparando lo de la fiesta, el día tres de enero; hace varios años que los festejan a los ausentes cuando regresan al pueblo. Aquí se va casi toda la gente, se quedan unos cuantos; el señor cura le dijo que le ayudara a preparar la fiesta”, compartió la afligida madre. 

En esta comunidad, donde un 80 por ciento de su población emigra a Estados Unidos y regresa a celebrar la fiesta de Los Ausentes, el 3 de enero, ya no hubo festejos, todo se suspendió tras la desaparición del padre Santiago. 

Guillermina López González cuenta: “se suspendió la fiesta de Los Ausentes, hacen Jaripeo y baile en la noche, y pues todo eso se suspendió, toda la gente sentimos la preocupación, estamos preocupados por él”. 

Desde la desaparición del sacerdote, familiares y amigos han recorrido la carretera que él solía transitar, con la esperanza de encontrarlo, pero ni el vehículo en que viajaba ese 27 de diciembre ha sido localizado. 

El papá del padre Santiago recuerda que el día de la desaparición “él venía en un carrito tsuru del seminario, tampoco lo han encontrado; fuimos nosotros por los caminos para ver si se había salido en el camino, pero no”. 

Con el rostro desencajado por el llanto que ha derramado durante estos 14 días, la madre del padre Santiago ruega a Dios que él, uno de sus doce hijos, regrese con bien. 

“Yo nadamas quisiera que me lo devolvieran, han sido días muy difíciles, muy duros”, dice a punto de las lágrimas. 

En las calles de la comunidad de Paredones se observa desolación, aquí todos sus habitantes se encuentran afligidos por la desaparición de su sacerdote, pero no pierden la esperanza de volverlo a ver.