Internacional

Sensibles relaciones diplomáticas entre la Santa Sede e Israel

Relaciones Santa Sede-Israel

Las relaciones entre el Estado de Israel y la Santa Sede están plagadas de consideraciones históricas y teológicas, además de políticas y económicas. El reconocimiento oficial del Estado de Israel por parte del Vaticano hace tan solo 30 años así lo atestigua. Una mirada retrospectiva a las fechas clave de esta relación

Mientras Israel y Hamás se enfrentan y el Vaticano condena la violencia contra civiles de ambos lados, echemos un vistazo a la historia de la relación entre el Vaticano y el Estado de Israel.

1904 – EL PADRE DEL SIONISMO SE REÚNE CON EL PAPA PÍO X

Pocos años después de la celebración del primer Congreso Sionista en Basilea, Theodor Herzl buscó apoyo en todo el mundo para su plan de un hogar judío en Palestina. En enero de 1904, fue finalmente recibido en el Vaticano. Pero el Papa Pío X se negó firmemente. En su diario, Theodor Herzl escribió sobre el discurso que le dirigió el pontífice: «No podemos impedir que los judíos vayan a Jerusalén, pero bajo ninguna circunstancia podemos apoyarlo». Se dice que añadió: «Los judíos no reconocieron a Nuestro Señor, por lo tanto nosotros no podemos reconocer al pueblo judío». El «non possumus» del Papa seguirá siendo durante mucho tiempo la línea adoptada por la Santa Sede, cuya principal preocupación es mantener la paz en la región, proteger a los cristianos y los Santos Lugares.

1948 – LA PREOCUPACIÓN DE PÍO XII POR LA GUERRA

Tras la proclamación del Estado de Israel en mayo de 1948, la región ardió en llamas. El Papa Pío XII publicó una carta encíclica en octubre de ese mismo año en la que expresaba su dolor por «la guerra que está trastornando Palestina». Sin mencionar a Israel por su nombre, expresaba su tristeza al ver que «la sangre de los hombres sigue corriendo» en la tierra que pisó Cristo. El Papa también se preocupa por la conservación de los Santos Lugares. Retoma la idea de dar a Jerusalén un «carácter internacional», que garantizaría la protección de los santuarios. Pide que se garantice el acceso a los Santos Lugares diseminados por Palestina, «así como la libertad de culto y el respeto de las costumbres y tradiciones religiosas».

1964 – EL VIAJE DE PABLO VI A TIERRA SANTA

La visita del Papa Pablo VI a Tierra Santa en 1964 fue un acontecimiento histórico: nunca desde San Pedro un Papa había vuelto a los caminos de Palestina. Consciente de las implicaciones políticas de este viaje, Pablo VI prefirió darle un carácter exclusivamente religioso. Ni una sola vez mencionó el nombre del Estado judío. En aquella época, ningún país árabe reconocía su existencia, ni tampoco la Santa Sede. Sin embargo, Pablo VI se reunió con el jefe del gobierno israelí en Megiddo. A Pablo VI le siguieron sus sucesores: Juan Pablo II en 2000, Benedicto XVI en 2009 y Francisco en 2014.

1965 – LA DECLARACIÓN NOSTRA AETATE DEL CONCILIO VATICANO II

Publicada en octubre de 1965, la declaración Nostra Aetate abrió una nueva página en las relaciones de la Iglesia católica con el mundo judío. «La Iglesia cree que Cristo, nuestra paz, reconcilió con su cruz a judíos y gentiles y en sí mismo los hizo uno», afirmaron los Padres conciliares. En esta declaración -que fue agriamente debatida por los patriarcas y obispos orientales, que consideraban el texto demasiado político- se dice que la muerte de Cristo no puede imputarse indiscriminadamente a los judíos de entonces «ni a los judíos de nuestro tiempo». Tras el Concilio se creó un Secretariado para la Unidad de los Cristianos, responsable del diálogo ecuménico y de las relaciones con el judaísmo. El Papa Juan Pablo II se referiría más tarde a los judíos como «hermanos mayores».

1993 – ESTABLECIMIENTO DE RELACIONES DIPLOMÁTICAS
El 30 de diciembre de 1993, con la firma del Acuerdo Fundamental. Esto permitió establecer relaciones diplomáticas al año siguiente. Anteriormente, no había ni embajada de Israel ante la Santa Sede en Roma ni nunciatura en Israel, sino delegación apostólica. No obstante, existían contactos entre papas y funcionarios del gobierno israelí. Asimismo, Juan Pablo II había utilizado anteriormente la expresión «Estado de Israel», reconociendo una situación de facto.

Este acuerdo diplomático se vio facilitado por la firma, tres meses antes, de los Acuerdos de Oslo entre Yzthak Rabin, Primer Ministro israelí, y Yasser Arafat, Presidente del Comité Ejecutivo de la OLP. Estos acuerdos sentaron las bases para resolver el conflicto israelo-palestino. En 1994, también se establecieron relaciones oficiales entre la Santa Sede y la Organización para la Liberación de Palestina de Yasser Arafat.

2023 – LA SANTA SEDE (AÚN) APOYA LA SOLUCIÓN DE LOS DOS ESTADOS

La diplomacia vaticana sigue comprometida con una solución de dos Estados para Israel y Palestina. El pasado mes de septiembre, antes del ataque de Hamás contra Israel, el arzobispo Paul Richard Gallagher, eje de la diplomacia vaticana, abogó de nuevo en la ONU por un plan de paz que no fuera «en detrimento de las poblaciones locales ni de las legítimas reivindicaciones de israelíes y palestinos». En cuanto a los palestinos, el prelado de origen británico pidió que se «reconozca honestamente» que se encuentran en una «posición muy débil», tanto por problemas de gobernanza interna como por «la actitud cada vez más autoritaria y militarmente invasiva del Estado de Israel».

En reacción al ataque «inhumano» de Hamás contra Israel, el cardenal secretario de Estado, Pietro Parolin, coincidió con el Papa en que «los atacados tienen derecho a defenderse», pero perdonó a los civiles de Gaza. Entrevistado el viernes por Vatican News, el «número 2» de la Santa Sede reiteró la visión de una solución de dos Estados «que permita a palestinos e israelíes vivir uno al lado del otro en paz y seguridad».

 

[Fuente: Aleteia]