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Los padres de familia son los primeros educadores, no así el estado, sus instituciones ni sus leyes. Mons. Braulio Sáez

La celebración de la Sagrada Familia estuvo presidida por Mons. Braulio Sáez, Obispo auxiliar de Santa Cruz, en ausencia del Arzobispo Mons. Sergio Gualberti quien se encuentra visitando a su familia en su natal Italia.

Mons. Sáez exhortó al Pueblo de Dios a vivir estos días con mucha alegría, con mucha paz y aconsejó a los fieles a que transformemos nuestros corazones pero sobre todo la vida de nuestro país.

También expresó su alegría por la buena noticia del nombramiento de 2 nuevos Obispos Auxiliares en Cochabamba uno de ellos el P. Juan Gómez que fuera hasta ahora Rector del Seminario San Lorenzo. A ambos nuevos Obispos Mons. Gómez y Mons. Curiel les auguró un buen trabajo en la Iglesia de Cochabamba.

Entrando en materia, Mons. Sáez destacó el hecho de que celebramos la fiesta de la Sagrada Familia de Nazaret: Jesús, María y José y resaltó el nacimiento de Jesús y el nacimiento de Samuel como dones de vida concedidos por Dios y los contrastó con tantos abortos que se realizan en nuestro país e indico enfáticamente que esto ¡Es un drama!

El Obispo llamó la atención de los fieles para que se den cuenta de que Formamos parte de la familia de Dios, somos todos hermanos en la familia grande que es la Iglesia Universal, en ese contexto indicó que la familia de Nazaret es un modelo de familia, además aseveró que es hermoso mirar la familia de Nazaret para mirar nuestras familias y comprender que Dios es familia, Dios es comunidad, en síntesis la familia es el proyecto de Dios.

Para Mons. Braulio, el amor es lo mas importante para constituir a la familia como centro de la sociedad, en ese contexto se preguntó ¿Cuántas familias están mal por el individualismo, egoísmo y porque no hay amor?. En consecuencia el Obispo Sáez indicó que la familia es una vocación a vivir el amor, a la entrega, a la generosidad a la santidad, en suma la familia es el sacramento de la vida, donde tenemos que dejar brotar la vida.

Por otro lado el Obispo fustigó las políticas abortistas que nos invaden y consideró que son un desprecio a la vida. En ese contexto exhortó a los fieles a entender que la familia es el santuario del amor, exige respeto, confianza, entrega y generosidad. Asimismo destaco el valor de la familia como formadora de personas. En ese contexto dejó en claro que los padres son los primeros educadores, no así el estado, sus instituciones ni sus leyes.

Antes de concluir su Homilía Mons. Sáez destacó el rol de La familia como formadora en la fe. En ese contexto exhortó al pueblo de Dios a defender, evangelizar, preocuparse, rezar y acompañar a la familia. Asimismo invitó a los protagonistas principales de la familia a acompañar y dejarse acompañar, dar testimonio de vocación cristiana. Finalmente exhorto al pueblo de Dios a entender que en definitiva La Iglesia es una familia.

Homilía de Mons. Braulio Sáez

Obispo Auxiliar de Santa Cruz

30 de diciembre de 2018

Día de la Sagrada Familia

Vivamos estos días con mucha alegría, con mucha paz

Buenos días queridos hermanos y hermanas, ¡Feliz navidad! Imagino que estamos viviendo estos días con mucha alegría, con mucha paz. Que el anuncio del Ángel que nos decía “Les ha nacido el Salvador, nos ha nacido el Señor” sea para nosotros la buena noticia que estamos viviendo estos días de navidad. Y también el Ángel les decía paz a los pastores, vayan y allá encontrarán al Niño.

Transformemos nuestros corazones pero sobre todo la vida de nuestro país

Pienso que la Navidad nos tiene que traer la paz para transformar nuestros corazones, pero sobre todo queridos hermanos, para transformar la vida de nuestro país, para que podamos de verdad vivir días de paz, no solamente los días de Navidad, sino siempre, porque la paz significa Justicia, significa transparencia, significa sobre todo ese deseo de vivir todos como verdaderos y auténticos hermanos.

Nos alegramos de verdad por la buena noticia del nombramiento de nuevos Obispos

Queridos hermanos, en este ambiente de Navidad hay dos buenas noticias. Hace 3 días el Papa ha nombrado para nuestra Iglesia dos nuevos Obispos Auxiliares para Cochabamba. Uno es el P. Carlos que era el Vicario General de Cochabamba, y el otro Obispo es el P. Juan Gómez que era el Rector del Seminario de Santa Cruz, un sacerdote que es elevado a ser Obispo de nuestra tierra. El ha nacido en Comarapa, pero ha vivido en San Luis, cerquita de nosotros. Así es que nos alegramos de verdad por esta buena noticia y le felicitamos al P. Juan por el trabajo que ha realizado aquí en la Arquidiócesis, pero también por el trabajo que le espera en nuestra Iglesia de Cochabamba.

También celebramos la fiesta de la Sagrada Familia de Nazaret: Jesús, María y José.

Y la otra segunda buena noticia es que hoy celebramos la fiesta de la familia, y pienso que es una buena noticia y que tiene que ser una buena noticia al contemplar la familia de Nazaret: Jesús, María y José.

Tantos abortos en nuestro país, ¡Es un drama!

La liturgia que acabamos de escuchar, justamente nos presenta, en la primera lectura el drama de una familia, el drama de esa mujer que se llamaba Ana esposa de Elcaná que no tenían hijos y que subía al templo a rezar para que el Señor le concediera un hijo. Y justamente Dios le concede ese hijo y le llama Samuel ¿Por qué? “Porque se lo he pedido, yo le he pedido ese hijo y Dios me lo ha concedido”

Drama de muchas familias que no pueden tener hijos, pero dramas también hoy queridos hermanos de tantas familias y de tantas mujeres y de tantos abortos como se están produciendo en nuestro país. ¡Es un drama!

Formamos parte de la familia de Dios, somos todos hermanos

La segunda lectura nos hablaba del amor que Dios nos ha tenido, fíjense que amor tan grande nos ha tenido Dios que nos ha llamado hijos suyos, y formamos parte de esa familia que es la familia de Dios y que nosotros somos todos hermanos porque Dios nos ha adoptado como hijos y formamos una gran familia, hoy es la familia de la Iglesia, esa familia pequeña nuestra se une a la familia grande que es la Iglesia universal.

La familia de Nazaret un modelo de familia

Y en el evangelio, queridos hermanos nos presentaba también el drama de José y María que suben al templo con su hijo y que el niño se queda en el templo, y no sabían en dónde estaba y Jesús les dice por qué me buscaban (ante los reproches de la madre) ¿No sabían que tengo que ocuparme de las cosas de mi padre? Pues bien queridos hermanos, también nosotros esta mañana hemos venido aquí para buscar al Señor, para encontrarnos con el señor y para encontrarnos con ese modelo que es la familia de Nazaret, una familia normal, una familia humana, una familia como tantas familias nuestras ¿verdad que si? Sencilla, pobre, de trabajadores. José era carpintero, María ama de casa, viviendo en el hogar de cada día con la normalidad que vive todo el mundo. Nada de milagros, nada de cosas extraordinarias. Y Jesús iba creciendo en sabiduría, en gracia delante de Dios y de los hombres.

Es hermoso mirar la familia de Nazaret para mirar nuestra nuestras familias

Queridos hermanos que hermoso justamente es mirar la familia de Nazaret, para mirar también nuestras familias, y cuando miramos nuestras familias ¿Cómo están nuestras familias? La primera realidad queridos hermanos es que todos formamos parte de una familia, todos hemos nacido en una familia. ¿Verdad que si? Y nos sentimos orgullosos, y nos sentimos felices y nos sentimos agradecidos a nuestros padres, a nuestros hermanos que nos han dado cariño, que nos han recibido con alegría, que nos han dado educación, que nos han dado tantas perspectivas en la vida.

Dios es familia, Dios es comunidad, la familia es el proyecto de Dios.

Queridos hermanos la familia es el proyecto de Dios. ¿Por qué? Porque Dios es familia, porque Dios es comunidad y porque es comunidad, Dios ha querido meterse justamente en una familia como la nuestra para vivir nuestra realidad y para salvar también todas las situaciones de dificultades, Dios quiso experimentar el cariño de padres, Dios quiso experimentar el trabajo del hombre, Dios quiso experimentar las zozobras que pasa siempre un hogar frente a las situaciones económicas, frente a las situaciones políticas, frente a las situaciones humanas. Dios nos amó tanto que se metió en nuestra realidad para que nosotros nos metamos también en la realidad de Dios.

El amor es lo mas importante para constituir a la familia como centro de la sociedad

¿Y qué es lo más importante en esa familia? Nos lo decía San Juan en la segunda lectura: El amor, el amor que es fruto de ese amor que Dios ha tenido a la humanidad para constituir la familia como centro de la sociedad. Decimos que es la primera célula de la sociedad, y decimos también que la familia es la primera Iglesia doméstica .

¿Cuántas familias están mal por el individualismo, egoísmo, porque no hay amor?

Queridos hermanos nos damos cuenta que estamos viviendo tiempos difíciles ¿Verdad que si? Tiempos muy difíciles en nuestra realidad social. ¿Por qué? Porque la familia, poco a poco se está desintegrando, porque la familia cada día está mas rota y está más vulnerada, porque la familia hoy esta viviendo momentos de deterioro total. ¿Cuántas familias hay en Santa Cruz que están mal constituidas? Hablan de números que nos asustan, queridos hermanos ¿Por qué? Por el individualismo, por el egoísmo personal, por la falta de formación, porque no hay amor, por que no hay sinceridad, por que no hay transparencia y fidelidad.

La familia es una vocación a vivir el amor, a la entrega, a la generosidad a la santidad

¿Cómo sería la familia de Nazaret? Una familia pobre pero que seguirían enamorados de Dios, enamorados los unos de los otros y que se sabrían perdonar y se sabrían también disculpar. Porque la familia es eso, queridos hermanos, un lugar donde aprendemos a amar, aprendemos a trabajar, aprendemos a perdonarnos, aprendemos sobre todo a olvidar muchas cosas porque hay algo mucho mas importante, que es el amor que nos une y que es esa vocación a la que somos llamados. Por que si, la familia es una vocación, vocación a vivir el amor, vocación a la entrega y generosidad, vocación a la santidad.

La familia es el sacramento de la vida, donde tenemos que dejar brotar la vida

Queridos hermanos, hoy justamente, estamos queriendo recordar a esa familia santa de Nazaret para descubrir que en nuestra familia, todos y cada uno tenemos que santificarnos, para poder gozar de esa vocación a la que somos llamados como hijos de Dios. La familia es, queridos hermanos, el sacramento de la vida. Sacramento de la vida donde tenemos que desarrollar todas las facultades pero donde tenemos que dejar brotar la vida.

Las políticas abortistas que nos invaden, son un desprecio a la vida

Hoy si hay algo que realmente nos asusta, las cifras que nos dan cuantos abortos se dan en el mundo, y eso es desprecio de la vida y sobre todo las políticas abortistas que estamos dejándonos que nos invadan, y que estamos justamente, yo diría, como apoyando todas esas políticas. Porque decimos que tenemos defender el cuerpo, porque decimos que tenemos que defender nuestros intereses económicos, porque no tenemos dinero para tantos hijos y entonces matamos la vida. Y queridos hermanos, eso es un pecado contra esa vocación a la que somos llamados.

La familia es el santuario del amor, exige respeto, confianza, entrega, generosidad

La familia es vocación al amor, santuario del amor y eso exige respeto, confianza, entrega, generosidad, donación de todo lo que uno es. Yo les pregunto ¿Qué bonito el domingo pasado, no recuerdan? Hicimos la renovación de los compromisos matrimoniales, había como 450 matrimonios que renovaron su compromiso matrimonial aquí en la catedral, por la tarde, con nuestro arzobispo. Volver a reafirmar aquel primer amor que nos tuvimos, aquella fidelidad que quisimos vivir para siempre, aquel don maravilloso que el Señor nos concedió el día de nuestro matrimonio. Hoy también que bonito que seria que recordemos interiormente ese día de que formamos un hogar, de que formamos un matrimonio para decir: Queremos seguir viviendo en fidelidad, en amor y en entrega generosa.

La familia es formadora de personas, los padres de familia son los primeros educadores, no así el estado ni sus leyes

La familia es formadora de personas. Es el hogar donde nace el hijo y donde va creciendo el hijo y donde se va madurando la personalidad. Los padres son los primeros educadores de los hijos. Queridos hermanos no pierdan ustedes ese derecho que lo tienen y que muchas veces los estados, las instituciones quieren apropiarse de algo que es lo más grande que tiene una familia que es los hijos y cómo quieren educarlos y no cómo los quieren educar con sus políticas, con sus actitudes y con sus leyes

La familia es formadora en la fe

Por eso tenemos que defender la autonomía del hogar, la autonomía de la familia frente a la educación de nuestros hijos. La familia es formadora de personas y formadora en la fe. Es en el hogar donde se reza. Es el hogar en donde nosotros aprendemos a amar a Dios padre, es en el hogar donde nosotros cada día tenemos que descubrir ese amor grande que Dios ha tenido para con cada uno y que nos ha dado justamente esa alegría de vivir en comunidad, de vivir en familia. ¿Cómo son esas familias? ¿Rezan? Queridos hermanos venimos a misa, qué bonito hoy esta la Iglesia, la Catedral llena, pero hoy en sus casas ¿Rezan? ¿Rezamos de verdad?

Familia que reza unida, permanece unida dice ¿no? Quizás por eso, por que no se reza será que tanta familia se divorcia. Yo escuche el otro día una estadística de cada 10 matrimonios, 7 se divorcian. ¡Qué horror! Quiere decir que tenemos que rezar justamente para que el amor sea firme, para que el amor sea sólido, auténtico y real.

Hay que defender, evangelizar, preocuparse, rezar y acompañar a la familia

Queridos hermanos acabamos de terminar hace pocos meses, el 5º Congreso Misionero Americano en Santa Cruz de la Sierra y uno de los énfasis fundamentales, es defender la familia, evangelizar la familia, preocuparnos por la familia, rezar por la familia y sobre todo después acompañar a la familia.

Como familia, hay que acompañar y dejarse acompañar, dar testimonio de vocación cristiana

Como Iglesia tenemos el deber y la responsabilidad de acompañar los procesos de la familia, no simplemente que se casan y se acabó, sino dejarse acompañar y acompañar, y ahí el Papa insiste mucho en los modelos de hogares que tienen que dar testimonio de su vocación cristiana.

La Iglesia es una familia

Un día bonito queridos hermanos para celebrar nuestra vida, vivimos en familia, la Iglesia es una familia. Un día para descubrir también la responsabilidad que tenemos en la educación de nuestros hijos ¿Cómo educamos a los niños? ¿Cómo educamos a los jóvenes? ¿Cómo acompañamos a las parejas de tantos chicos y chicas que se casan todos los días?

Vamos a pedirle al Señor y vamos a darle las gracias también por este don maravilloso que nos ha concedido.

Amén