Santa Cruz

Religiosa Boliviana, Lourdes Calderón Flores es la nueva Superiora General de la Congregación Siervas de la Encarnación

La hermana Lourdes Calderón Flores ha sido nombrada Superiora General de la Congregación Siervas de la Encarnación – S.E, el martes 12 de julio, en la ciudad de Roma y durante el Capítulo General de la Congregación.

Lourdes Calderón Flores nació en Chuquisaca – Monteagudo -Bolivia, un 22 de junio de 1971, es hija del Sr. Miguel Calderón y de la Sra. Dolores Flores, es la mayor de 5 hermanos: Reimundo, Laura, Ana, Miguelina y Miguel Ángel. Sus votos perpetuos los realizó el 11 de diciembre de 1994, de manos de +Mons. Julio Terrazas. Hizo su formación religiosa en Roma Italia donde también estudio Licenciatura en enfermería. En el año 2007 el designio de Dios la llevó a Colombia donde se fundó la primera comunidad en Villavicencio Meta. En el 2011 llegó a Santa Cruz Bolivia para apoyar en la formación inicial de las jóvenes vocacionadas. La hermana Lourdes afirma que siempre se ha guiado en el tierno amor de Dios y como no decir si al Amado!

Desde que asume este compromiso su sede será en Roma Italia y su mayor responsabilidad es Amar a Dios y a sus hermanas con todo su corazón y las fuerzas que le quedan.

¿Cómo se siente de recibir esta nueva Misión?

La verdad no me lo esperaba, tantos sentimientos se cruzaron, sentí angustia y gozo al mismo tiempo. Después de un poco la fortaleza de Dios invadió mi mente y mi corazón. Y con serenidad dije, Si! Si a esta misión no fácil, pero de la mano de Dios todo es llevadero. Los retos son para toda mi familia religiosa y para mí: vivir nuestro carisma para que renazca la esperanza y el entusiasmo. Renovarnos en el amor fraterno con el perdón y la benevolencia. Dios ha soñado un plan para cada uno de nosotros, cuando lo comprendemos la felicidad toca nuestra puerta y vivimos con serenidad hasta los momentos más difíciles, dice la hna. Lourdes.

La nueva Superiora General de la Congregación Siervas de la Encarnación invita a los jóvenes vocacionados a dejarse guiar de la voz de Dios. Un niño se fía de su papá, va donde lo lleva su papá, sabe que él lo cuidará, lo protegerá, no dejará que nada malo le pase. ¡Así es papá Dios! Si te abandonas en los brazos de Dios, Él se encarga de lo demás. ¡Ánimo jóvenes, Jesús espera un sí, para seguir amando esta humanidad llena de todo menos del amor de Dios. Nada es imposible para Dios!

Congregación:

La congregación Siervas de la Encarnación nació en Chieti Italia un 25 de marzo de 1949. El motivo de nuestro vivir: la contemplación del Misterio del Verbo Encarnado. Y en este deseo de vivir y testimoniar el misterio de la Encarnación nos dedicamos sobre todo a llevar lo contemplado a los Jóvenes a los enfermos a los pobres y las familias más necesitadas. Esta congragación tiene presencia en Italia en 4 comunidades, 1 comunidad en Colombia, en Bolivia están presentes desde el año 1987, con 3 comunidades en la Arquidiócesis de Santa Cruz de la Sierra:

• Hospital San Juan de Dios, Vicaría San Lorenzo, Parroquia La Merced
• En la Parroquia San Martín de Porres.
• Comunidad Sagrado Corazón: Vicaría Santa Rosa de Lima, Parroquia Sagrado Corazón.

Carisma y espiritualidad: Su carisma es la propia misión que realizan, con los jóvenes (con retiros y convivencias) enfermos (asistencia en los hospitales y visitas a domicilio) familias (ayuda y asistencia), catequesis (con los niños y el kínder) y también en la educación impartiendo clases de Religión, enfocados en tres partes;

1. Espíritu contemplativo: Solo lo que hemos recibido se puede compartir a los demás.
2. Misterio de la encarnación: A través del hermano, una vida verdadera y fraterna.
3. Prestando el servicio a la Iglesia: Teniendo en cuenta las constituciones.

Las religiosas cumplen una función peculiar en la pastoral ya que la mayoría de ellas son “enfermeras”, por tanto, su espiritualidad se caracteriza en la encarnación.

 

Su fundador: Camilo de Lelis nació el 25 de mayo de 1550 en Buquiánico, cerca de Chieti, región de los Abruzos, Italia. Su madre era sexagenaria cuando dio a luz a Camilo. Fue un adolescente rebelde y apasionado de los juegos de azar, situación que le generó graves contratiempos. Era alto de estatura para la época, hijo del militar Juan de Lelis, elige esa misma profesión. Se enroló en el ejército Veneciano para luchar contra los turcos, pero pronto contrajo una enfermedad en la pierna que le hizo sufrir toda su vida. En 1571 ingresó como paciente en el Hospital Santiago de los Incurables en Roma donde más tarde trabajó como criado. Nueve meses después fue despedido a causa de su temperamento revoltoso y por su adicción al juego.
En 1574 apostó en las calles de Nápoles sus ahorros, sus armas, todo lo que poseía y perdió hasta la camisa que llevaba puesta. Solo y en la miseria medita entre mendigar o robar para vivir. Finalmente, gracias a las enseñanzas maternas, decide pedir limosna.

Es invitado por el administrador de los Capuchinos de la ciudad a trabajar en el convento de los frailes que se estaban construyendo en Manfredonia. Una reflexión espiritual del guardián del convento lo llevó a una profunda conversión. Camilo cayó de rodillas, pidió perdón de sus pecados con muchas lágrimas y se encomendó a la misericordia de Dios.

La conversión tuvo lugar en 1575 cuando Camilo tenía 25 años. Desde entonces comenzó una nueva vida de penitencia y completa sumisión a Jesucristo. Solicitó ingresar en los capuchinos e inició el noviciado. Una enfermedad en la pierna impidió su profesión y regresó al Hospital de Santiago en Roma donde se consagró al cuidado de los enfermos.

A la edad de treinta años decide hacerse sacerdote e ingresa al Colegio Romano (ahora Universidad Gregoriana) para iniciar estudios eclesiásticos. A pesar de la burla de sus compañeros, que le discriminaban porque le encontraron demasiado viejo para decidirse por el sacerdocio, se ordena sacerdote el 26 de mayo de 1584. Camilo trataba a cada enfermo como si estuviera ante el mismo Jesús. Con sus mejores colaboradores fundó la Orden de los Ministros de los Enfermos (Religiosos Camilos) el 8 de diciembre de 1591. Murió en Roma, el 14 de julio de 1614, a la edad de 64 años. Fue beatificado en 1742 en Roma por Benedicto XIV, y canonizado el 29 de junio de 1746 en Roma por Benedicto XIV. La iglesia celebra su memoria el 14 de julio.

En 1886, León XIII declaró a San Camilo, juntamente con San Juan de Dios, protectores de todos los enfermos y hospitales del mundo católico; patrono universal de los enfermos, de los hospitales y del personal hospitalario.

 

Fuente: Campanas – Iglesia Santa Cruz