Pando

“Quiero agradecer a todos los que me han permitido ser su misionero en Reyes”, Mons. Bürgler retornará a su país natal

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Rincón Vocacional

Mons. Carlos Bürgler  nació el 4 de noviembre de 1943 en Illgau, Diócesis de Chur, Suiza. Ordenado sacerdote redentorista el 18 de mayo de 1973, fue consagrado obispo el 11 de abril de 1997, y fue elegido Coadjutor del Vicariato Apostólico de Reyes el 24 de enero del mismo año. Por sucesión, Vicario Apostólico de Reyes el 1º de mayo de 1999. Hoy luego de más de 20 años como Obispo titular de esta jurisdicción se despide de Bolivia, en los próximos días emprenderá viaje a Suiza, la tierra que lo vio nacer, pero prometió retornar junto a su pueblo amado de Reyes.

Mons. Bürgler celebró la eucaristía de este domingo en Reyes en este quinto domingo de Pascua, en la misma les recordó seguir siendo discípulos misioneros de Cristo y puso el ejemplo de los discípulos de Jesús que pese a las dificultades siguieron anunciando al Señor; asimismo dijo que se debe tener un corazón abierto para llegar a Dios, y para encontrase con Jesús, se le debe buscar en la Palabra de Dios, en los sacramentos y en la eucaristía.

Finalmente el Obispo alentó a amarse los unos a los otros, porque en cada una de las personas que se ama ahí está Jesús presente, a los fieles reyesanos les exhortó a pedir al Señor ser misioneros anunciadores de la buena nueva, les agradeció por su acompañamiento y les pidió oración mutua, los unos con los otros.

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Homilía Domingo 19 de mayo

Mons. Carlos Bürgler, Obispo Emérito del Vicariato de Reyes

Estamos en tiempo de Pascua, esa alegría de la resurrección del Señor y las lecturas que cada día escuchamos, nos hablan de la historia de la primera Iglesia, de los Apóstoles que van anunciando la buena nueva, y hoy también como en otros días hemos escuchado como los Apóstoles tienen dificultades, y nos preguntamos ¿Qué les ha movido a ellos, que a pesar de las dificultades seguían anunciando la buena noticia?

Tenemos que saber que Jesús los había preparado, es importante saber que ellos vivieron con Jesús escuchado su Palabra y visto su obra, como Jesús ha hecho todo su milagro en nombre de Dios Padre, nunca en su nombre, los Apóstoles han recibido ese mismo testimonio de Jesús de hacer todo aquello en nombre de Jesús y su Padre, porque no han evangelizado por su nombre sino por el Señor que les ha enviado. Eso les ha dado la fuerza y cercanía con Jesús, seguir adelante a pesar de todas las dificultades.

Para llegar a Dios es necesario pasar por Jesús, Él intercede delante del Padre y nos invita a nosotros a tener esa unidad con Jesús para llegar a Dios, es importante para nosotros saber que unidos a Jesús llegamos a Dios Padre.

Y ¿Cómo encontrar a Jesús?, ¿cómo tener esa intimidad con él?, nosotros somos enviados como misioneros para anunciar y vivir la buena nueva, lo podemos encontrar a Él en la Palabra del Señor en la Biblia, ahí se nos muestra Jesús, lo encontramos en los sacramentos, en la eucaristía, muchas oportunidades donde podemos saber lo que Él nos propone para nuestra vida, pero eso requiere un corazón abierto, un corazón de oración, un corazón dispuesto a recibirlo; entonces si ahí podemos encontrar a Jesús y tener esa amistad con Él para saber lo que Él quiere de nosotros.

Jesús nos da otra promesa: ha dicho cuando yo me voy, voy a enviar al Espíritu Santo, Él les va a conducir, les va a iluminar su vida, les va guiar, y eso para nosotros los que queremos ser sus discípulos, es muy importante saber…es el Espíritu Santo que nos guía siempre y cuando tengamos el corazón abierto, ese Espíritu Santo que nos hace ver a Jesús, comprenderlo y encontrarlo en nuestro prójimo.

No hay que olvidar que todos somos bautizados, y en el bautismo hemos recibido a Jesús, por eso al encontrar a un hermano encontramos en él a Jesús, por eso el nos dice tanto…..como tú nos has amado amémonos nosotros, porque en cada  uno que amamos ahí esta Jesús presente, dejémonos guiar por Él y con Él, porque a través de Él podemos llegar a conocer a Dios Padre y todo en lo que hagamos y emprendamos cada día, en nuestro trabajo digamos: “en nombre del Señor”.

Hoy de manera especial queremos agradecer al Señor que todos nosotros, jóvenes adultos podamos ser misioneros anunciadores de la buena nueva porque conocemos a Jesús, lo tenemos en nuestro corazón y vivamos según ese mismo Espíritu del Señor.

Gracias por estos años de misión en Reyes.

“Quiero agradecer a todos que me han acogido y permitido ser su misionero en Reyes, ahora me voy a Suiza, pero dije que alguna vez tengo que volver, aunque de vacaciones, muchas gracias porque estas pampas, selvas, la gente no se olvidan rápido, les llevo a todos dentro de mi corazón, de vez en cuando recemos, unos por los otros, amándonos los unos con los otros, como el Señor nos ha amado”.

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[Fuente: Bolivia Misionera]