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Nuestro EDITORIAL: De la primera línea a la retaguardia (¡¡ Adiós, Benedicto XVI !!)

Hoy -fecha que sin duda pasará a la historia- quienes colaboramos en este portal de información eclesial de Bolivia y del mundo, deseamos unirnos a todos aquellos que, agradecidos, quieren susurrar al corazón del ya casi Papa emérito, un “adiós” o un “hasta luego” o, mejor, un “hasta siempre”. 

Llegó el día esperado… y temido. El día en que Benedicto XVI hace efectiva su renuncia.

Creemos que en la historia de la Iglesia nunca se ha dado una noticia que haya tenido tanta repercusión mediática. Desde el pasado 11 de Febrero -fecha en que el Papa anunció su reflexionada y contrastada decisión- se han escrito y difundido miles de crónicas, comentarios y entrevistas, ilustradas una y otra vez con imágenes de un Benedicto XVI que difícilmente disimulaba su cansancio y rostro agotado.

Nuestros artículos y crónicas de INFODECOM han sido testigos de un buen número de ese abundante caudal de variada información.

Por eso, hoy -fecha que sin duda pasará a la historia- quienes colaboramos en este portal de información eclesial de Bolivia y del mundo, deseamos unirnos a todos aquellos que, agradecidos, quieren susurrar al corazón del ya casi Papa emérito, un “adiós” o un “hasta luego” o, mejor, un “hasta siempre”. Porque su teología, sus catequesis, sus controvertidas decisiones, su valentía para encarar los problemas de la Iglesia y del mundo… y sus miradas y gestos colmados de la nunca olvidada infancia, quedarán indelebles en nuestro ánimo y en el de toda una Iglesia que hoy le despide.

Lamentamos las conjeturas que, en estos últimos días, han vertido algunos medios de comunicación que, desde la atrevida ignorancia o desde una clara falta de profesionalidad, han querido manchar la trayectoria, siempre prudente y fecunda, del Papa Ratzinger y de su equipo de colaboradores. Queremos manifestar que tales sospechas e infundadas suposiciones no merecen hoy ni un solo minuto de nuestra atención.

Benedicto XVI supo estar en la “primera línea” de la vida eclesial, mostrándonos un Dios, dueño de la historia, todo Amor y Compasión. Supo revelar a un Cristo, siempre sufriente y siempre triunfante: eterno compañero del ser humano que padece, busca y se interroga. En esa “primera línea” también acertó a encajar duros golpes y sangrantes noticias ocasionadas por la debilidad y fragilidad humanas.

El Papa ha decidido hoy pasar a la “retaguardia”. Con la dignidad de los grandes. Con la autoridad de los prudentes. Allí, en el silencio, sabrá seguir apoyándonos con su oración, sacrificio y constante reflexión. Allí, en la “retaguardia”, le necesitamos. Bien se expresó en su mensaje al concluir los pasados Ejercicios Espirituales de la Curia Romana: …Queda en mí esta gratitud y también aunque ahora acaba la “exterior”, “visible” comunión –como ha dicho el cardenal Ravasi- queda la cercanía espiritual, queda una profunda comunión en la oración.

Nos deja, como gran legado, un Año de la Fe, casi recién comenzado, y del que seguiremos haciéndonos eco en nuestro trabajo periodístico.

¡¡ Adiós, Benedicto XVI !! Gracias por ayudarnos a creer.