Santa Cruz

“No podemos vivir al margen de los problemas actuales, tampoco acostumbrarnos a vivir con ellos” P. Ezequiel Pérez

El P. Ezequiel Pérez, Vicario general de la arquidiócesis al iniciar su homilía manifestó su agradecimiento en nombre de todos los bautizados, al Señor “por la luz de la fe que hemos recibido”, saludó a los Obispos de Bolivia que se encuentran reunidos en Cochabamba en la 97 Asamblea Plenaria y manifestó su júbilo por el nombramiento reciente de 2 nuevos Obispos Auxiliares para la Arquidiócesis de La Paz.

En su Homilía, P. Pérez rememoró la curación milagrosa de un ciego de nacimiento por Jesús, pero destacando que es más importante la enseñanza que el prodigio. Jesús es la luz del mundo. Es la afirmación fundamental, todo en él tiene sentido, con su luz todo adquiere vida: sin él no podemos comprender la vida, el mundo, ni nada de lo que nos sucede. Es la luz para nuestros ojos, quién no lo acepta está en tinieblas” Por ello instó a todo el pueblo católico, parafraseando al Santo Padre Francisco, a que “en cualquier lugar y situación en que se encuentre, a renovar ahora mismo su encuentro personal con Jesucristo”

Exhortó a los fieles a tener cuidado con el “peligro de que vivamos en las tinieblas, por los prejuicios, por los pecados personales y sociales, por nuestro mal testimonio”. En este sentido denunció que “Cada vez son más los hechos delictivos que siembran dolor y sufrimiento, hace falta crecer en el respeto a la vida; ella se ve amenazada por muchos factores”.

“Como cristianos no podemos vivir al margen de los problemas actuales, tampoco acostumbrarnos a vivir con ellos”, en ese sentido P. Pérez convocó al pueblo de Dios “a ser valientes y dejarse iluminar por la palabra de vida para “transformar nuestra realidad personal y social”.

P. Pérez instó a vivir el tiempo de cuaresma para conducir los caminos a la luz de la Pascua de Cristo sin anteponer nuestras razones y sin prejuicios a la enseñanza de Jesús. Asimismo llamó al pueblo de Dios a vivir la solidaridad con los hermanos migrantes. “Vivir en solidaridad es calidad de vida, porque vemos a los demás como parte de nuestra vida. El egoísmo mata en nosotros el amor, hay que cultivar la solidaridad” en este sentido P. Pérez desafió al pueblo a no tener miedo al compartir con los más necesitados pues “Dios no nos faltará con lo necesario para vivir dignamente”.