Santa Cruz

Mons. René Leigue: ¿Quiénes somos para hacer sufrir a otras personas por ambiciones personales?  

Cuaresma, tiempo de Reconciliación tiempo de Volver al Señor.

¿Cómo están ustedes ya han empezado ese camino cuaresmal, ya lo están trabajando, ya lo están viviendo?

¿Cuántas personas en vida están muertas?

Si cumplimos los mandamientos de Dios, tendremos vida en abundancia.

¿Quiénes somos para hacer sufrir a otras personas por nada más que por ambiciones personales?

Dios quiere ese encuentro con el otro no solamente mirarme a mí mismo.

Sí creemos en Él vamos adelante no nos quedemos metidos en los problemas.

Tenemos que levantar la cabeza en este momento difícil y decir que Dios es Vida.

Deberíamos escucharnos los unos a los otros y no lo que estamos viendo en el parlamento.

No hagamos lo que los Padres de la Patria hacen, hagamos las cosas mejor.

Hemos visto inundaciones, el Señor nos pide en este tiempo compartir, ser solidarios.

Homilía de Mons. René Leigue

Arzobispo de Santa Cruz de la Sierra, Bolivia

Basílica Menor de San Lorenzo Mártir

Domingo, 3 de marzo de 2023.

Saludos a todos ustedes los presentes y mediante ustedes también a los familiares y personas que esperan una oración de parte de ustedes al venir a la Misa.

Saludamos todos los que nos escuchan y nos ven por los medios de comunicación y las redes sociales. Enfermos, personas del campo que de alguna manera pues no pueden participar en la Misa, pero escuchan la palabra de Dios mediante los medios de comunicación. Saludos a todos ellos.

Cuaresma, tiempo de Reconciliación tiempo de Volver al Señor.

Estamos en el tercer domingo de cuaresma, recuerden cuando tuvimos la Misa de miércoles ceniza, decíamos empezamos el tiempo de cuaresma. Ya estamos en la tercera semana dos semanas más y Estaremos celebrando la Pascua en este tiempo ya lo he mencionado también Tiempo de Reconciliación tiempo de Volver al Señor.

¿Cómo están ustedes ya han empezado ese camino cuaresmal, ya lo están trabajando ya lo están viviendo?

La pregunta es ¿Cómo estamos? ¿Cómo están ustedes ya han empezado ese camino, ya lo están trabajando ya lo están viviendo? O todavía el Señor cada domingo nos va invitando a acercarse más a Él, este domingo nos habla sobre algo que es fundamental en la vida, en el evangelio, especialmente hemos escuchado que Jesús se molesta por lo que encuentra en el templo y él entra a Jerusalén ve esta realidad que está viviendo que se vive en el templo y tiene una reacción muy dura por lo que él ha visto y es ahí donde él quiere cambiar todo, pero más que eso él quiere hacer notar de que hay algo más importante todavía cuando él habla de la destrucción del templo.

Le preguntan qué signo nos da para que esto pueda suceder Él dice en tres días levantaré un nuevo templo y responden ¿años hemos tardado en levantar este templo y tú lo vas a reconstruir en tres días? son cosas también que a lo mejor nosotros nos cuesta entender. Jesús no estaba hablando del templo material, así como este templo, ¿cuántos años se ha tardado en construir? Y construirlo nuevamente, desde hacer esto y construirlo de nuevo difícil entender que sean tres días. Sin embargo, Jesús aquí está hablando del templo de su cuerpo, aquí tenemos que estar claro nosotros, Jesús habla lo que iba a pasar con él pero en tres días resucitaba y esa resurrección es la que nos da la certeza del Templo del cual Él hablaba. Es Él el templo de Dios, es Él y para Él y para nosotros es sagrado por eso es que Jesús cuando ha visto estas cosas que no eran correctas, las que se hacía en el templo Él nos hace entender esto. Si este lugar para Usted dirá Jesús es sagrado y tiene que ser así.

Cuanto más el templo que es su mismo cuerpo mediante esto también nosotros somos Templo de Dios, somos Templo del Espíritu Santo, sí esto nos habla Jesús de respeto que tenemos que tener a su cuerpo, el mismo Dios también de nuestro cuerpo, esto a veces lo tomamos así humano como que mi cuerpo es mi cuerpo y yo decido de mi cuerpo y hago lo que me parece con mi cuerpo nos olvidamos de esto que dice Jesús su cuerpo de ustedes también es sagrado y no son quién ustedes para hacer y desacer su cuerpo así no porque es Templo del Espíritu Santo

Si eso lo entendemos así entonces miraríamos de otra manera no nuestro cuerpo nuestra vida la vida de los demás y el cuerpo es la persona lo respetaría como tal Entonces esto es lo que nos hace notar Jesús hoy en tres días levantaré un nuevo templo, templo de su cuerpo, el templo que somos nosotros, también como tal como persona de fe Entonces él nos invita a respetar nuestro cuerpo y para eso nos muestra en la primera lectura nos habla de los mandamientos también no para pensar Qué sería de nosotros viéramos sin alguna norma en este mundo una norma que nos pueda llevar a una convivencia real en la sociedad Qué sería de nosotros creo que esto que nos da entender en la primera lectura de los mandamientos nos hace ver de que es importante el respeto entre nosotros es importante respeto a la vida nos da 10 mandamientos de la cual no está hablando.

Cómo tenemos que comportarnos nosotros de estos 10 mandamientos los tres primeros van directamente mi relación con Dios y los otros siete mi relación con el prójimo mi respeto al prójimo empezando cuarto mandamiento que aquí lo menciona no respeta a tu padre y a tu madre desde ahí viene ese compromiso esa relación y ese respeto a la otra persona y de ahí hasta el final yo no sé cómo lo entendemos nosotros esto es un decir no más que Dios nos ha dicho que hay que cumplir que los mandamiento o realmente lo tomamos como debe ser parte de nuestra vida si esto lo cumplimos en la sociedad en la cual vivimos.

Qué diferente sería nuestra relación entre nosotros como persona y con Dios porque él no está diciendo De esta manera Hay que comportarse de esta manera Hay que respetarse entre ustedes yo pienso que lo que prevalece aquí es el mandamiento de medio no matarás esta palabra es clave aquí no matarás Porque todo lo demás lo demás mandamientos lo que nos dan vida las normas que tenemos es para tener vida para tener una bonita convivencia entre nosotros cuando Jesús habla de que él vino para dar cumplimiento a lo que ya estaba escrito no para anular y habla de este mandamiento No matarás él no dice no solamente cuando se habla de matar es quitar la vida también se mata la persona moralmente y de esto hay mucho en la sociedad ahora.

¿Cuántas personas en vida están muertas?

Cuántas personas en vida están muertas, personas perseguidas por ejemplo políticamente. Personas que no se las deja desarrollarse en su propio país, estar felices en su propio país. Estas personas ya están muertas en vida y tantas otras cosas más que podemos pensar en esto.

Si cumplimos los mandamientos de Dios, tendremos vida en abundancia.

Entonces creo que este mandamiento es clave en todo esto, si cumplimos las normas, los mandamientos de Dios tendremos vida y vida en abundancia que es lo que Dios quiere. Entonces por lo tanto para nosotros debe ser clave esto y tengámoslo bien en cuenta.

¿Quiénes somos para hacer sufrir a otras personas por nada más que por ambiciones personales?

No somos quiénes nosotros para quitar la vida a otro no somos nosotros quiénes para hacer sufrir a otras personas por nada más que por ambiciones personales. Muchas veces viene eso, cuántos problemas hay en la misma familia por ambiciones personales entre hermanos, hay en la sociedad, en el ambiente político, cuánto sufrimiento.

Dios quiere ese encuentro con el otro no solamente mirarme a mí mismo.

Cuántas personas están sufriendo, están pasando mal momento. Hay que escuchar con amor al Señor, lo que Él nos dice, así quizás nuestra realidad cambiaría y eso es lo que queremos, pues el Señor nos está invitando cada domingo y dice Esto es lo que Yo quiero de ustedes: oración, ayuno, penitencia, limosna pero en todo esto va ese encuentro con el otro no solamente mirarme a mí mismo sino mirar también a la otra persona.

No perdamos la esperanza y no digamos que ya todo está hecho y que ya no hay nada más que hacer.

La envidia, cuánta envidia hay ahora en este tiempo, andamos envidiándonos entre nosotros, mintiéndonos entre nosotros, tantas cosas, tanto sentimiento, tantas cosas que se están matando hoy en día en este ambiente que vivimos. Pero no perdamos la esperanza y no Digamos que ya todo está hecho y que ya no hay nada más que hacer.

Sí creemos en Él vamos adelante no nos quedemos metidos en los problemas.

Creo que aquí es donde tenemos que nosotros salir adelante y decir hay vida hay vida porque Dios es vida para nosotros, entonces sí creemos en Él vamos adelante. No nos quedemos metidos en los problemas al final pensemos que si yo soy el problema yo soy la solución, si cada uno de ustedes piensan que es el problema piensen que ustedes son la solución.  Si ustedes clavan la cabeza ¿Quién más va a hacer las cosas mejor que ustedes? Si ustedes no van adelante quién más lo va a hacer por ustedes.

Tenemos que levantar la cabeza en este momento difícil y decir que Dios es Vida.

Entonces creo que aquí tenemos que levantar cabeza en momento difícil y decir que Dios es vida y por eso Él dice yo voy a cambiar ese templo de material por un templo espiritual y ese templo espiritual es Él y somos nosotros por lo tanto respetémonos entre nosotros, respetemos a Dios. Y si respetamos a Dios y amamos a Dios como Él quiere que lo hagamos y como debe ser así, entonces de esa manera repercutirá entre nosotros el amor al prójimo.

Deberíamos escucharnos los unos a los otros y no lo que estamos viendo en el parlamento.

El Señor nos llama en estos días de verdad a profundizar más todavía a comprometernos más como persona como persona de fe como personas que creemos en Dios hagámoslo realidad eso que Él nos dice el amor a Dios y el amor entre nosotros tantos problemas que estamos viviendo no que no faltan esos problemas y a veces son cada vez más más fuertes de un tiempo a otro cuánto no quisiéramos que esto se viva y que de verdad esas noticias que vemos que debería ser esto el respeto el escucharse unos a otros y no lo que estamos viendo en el parlamento por ejemplo. Qué triste todo esto, qué triste que en el centro de nuestro país estén así. ¿Y nosotros? bueno si ellos están así ¿qué se espera en nosotros?

No hagamos lo que los Padres de la Patria hacen, hagamos las cosas mejor.

Pero no hagamos lo que ellos hacen, nosotros hagamos las cosas diferentes, no hagamos lo que, según se dicen los Padres la Patria, hacen. Hagamos las cosas mejor mostremos que nosotros podemos hacer las cosas diferentes a ellos.  A eso nos invita el Señor ahora cumplamos su mandamiento tomemos en cuenta lo que Él nos dice que en los mandamientos viene el amor a Dios y el amor al prójimo, es nuestra responsabilidad.

Hemos visto inundaciones, el Señor nos pide en este tiempo compartir, ser solidarios.

no escapemos de esto cuánto más en este tiempo en que hemos pasado problemas naturales, hemos visto inundaciones por todos los lados, en unos lugares más que otros y si está en nuestra posibilidad también pues aquí también apliquemos lo que el Señor nos pide en este tiempo compartir, ser solidarios unos con otros, les invito también a ustedes a que tengan en cuenta esto.

Hay necesidades en algunos lugares más fuertes si está en su posibilidad sea solidario con aquellos que están sufriendo el Señor ahí se manifiesta y el Señor eso es lo que espera en nosotros por lo tanto que estos mandamientos no solamente queden en saberlo ¿Cuántos mandamientos son? Diez. ¿Cuáles son? lo podemos decir ahora, pero ¿cómo los vives? ahí nos quedamos.

Que podamos practicar los mandamientos de Dios y que en esos mandamientos se manifiesten ese amor a Dios y el amor al prójimo.

Que así sea