“Dia Nacional de los Catequistas, ¡felicidades!”.
“Puede darse solución a algunos problemas por justicia, pero no hay”
“Cada Semana hay problemas, bloqueos, dificultades para transitar”.
“¿De dónde viene todo esto? ¿por qué? ¿Será que no hay la capacidad de dialogar?”.
“Tenemos el bloqueo de una semana, hay tanta gente perjudicada”.
“Hugo balacera en Cochabamba por los avasalladores, ha habido también en Santa Cruz y después eso queda en nada”.
“Cuando logremos practicar la justicia, ahí seguro que llegará la solución”.
“Ser catequista es un gran privilegio, enseñar lo que Dios quiere y también ser un testimonio de vida”.
A los Catequistas: “Gracias por ese apoyo y compromiso que lo hacen de corazón, no esperando una paga”
Diálogo: “Jesús dialoga con la mujer cananea, Jesús le hace ver lo que Él estaba haciendo y la mujer le hace ver también lo que ella necesitaba”
“Cuan importante es la “escucha”. No cerrarse en si mismo, sino escuchar al otro, sus preocupaciones, sus compromisos”
“El señor quiere que no nos cansemos de tener ese diálogo”
“No tiene sentido pedir y quedarnos en casa, no tiene sentido pedir para mí nomás y no hacer nada por el otro”.
“Pedimos que haya paz, que haya unidad, pero si yo vivo con mi corazón lleno de rencor, qué sentido tiene pedir la paz al Señor”.
“Cómo queremos que el Señor nos ayude si nosotros no somos capaces también de dar una respuesta”.
“Aquello que le pedimos con fe, seguro que nos lo va a conceder, de eso no tenemos que dudar”.
Homilía de Mons. René Leigue
Arzobispo de Santa Cruz
Agosto 20 de 2023
“Dia Nacional de los Catequistas, ¡felicidades!”.
Hoy celebramos el día nacional de los catequistas y aquí están los representantes de los catequistas, que no son todos, hay muchos más, pero hoy han madrugado algunos para estar aquí presentes, ¡felicidades!
Hemos escuchado las lecturas, en la primera, algo que nunca tenemos que dejar a un lado, ¿cómo empieza la lectura? Así habla el Señor: “Observen el derecho y practiquen la justicia, porque muy pronto llegará mi salvación, ya está por revelarse mi justicia” Esta palabra Justicia, pareciera que en este tiempo como que se está perdiendo, “justicia” no se qué significará, pareciera que lo estamos dejando a un lado, porque cada vez vemos esto que estamos luchando cada uno por nuestro lado.
“Puede darse solución a algunos problemas por justicia, pero no hay”
La justicia en general como que se está quedando a un lado, no se como lo verán ustedes, pero pareciera eso que tantos problemas que hay y algunos que pueden solucionarse, pueden tener justicia algunos, pero no lo tienen, puede darse solución a algunos problemas por justicia, pero no hay, entonces esto un poco preocupa, cada vez encontramos dificultades y problemas, no falta.
“Cada Semana hay problemas, bloqueos, dificultades para transitar”.
En los medios de comunicación a veces se escucha es raro acá en nuestro país, es raro que no haya un bloqueo cada semana. Si falta un bloqueo en la semana es para preocuparse y preguntarse ¿por qué no hay? Cada semana hay problemas, cada semana hay bloqueos, cada semana hay dificultades para transitar.
“¿De dónde viene todo esto? ¿por qué? ¿Será que no hay la capacidad de dialogar?”.
Y entonces ¿de dónde viene todo esto? ¿por qué? ¿Será que no hay la capacidad de dialogar? Y si se llega a un diálogo pareciera que cada uno va por su lado, entonces no hay entendimiento, esto siempre lo hemos dicho: “El diálogo significa llegar a una mesa en cero” y ahí buscar solución, ahí ponerse de acuerdo, pero cuando ya se llega a decir dialoguemos pero esto no se mueve, esto ya está decidido, esto hay que ir adelante. Cuando vienen con esas ideas, no hay solución.
“Tenemos el bloqueo de una semana, hay tanta gente perjudicada”.
Parece que eso es lo que tenemos con el bloqueo de una semana, donde hay tanta gente perjudicada y aquí se ve eso y lo sabemos todos que es por buscar algo en común, como es el caso de la carretera. Unos dicen que por donde se está pensando es un lugar muy beneficioso para Santa Cruz especialmente donde tenemos el agua, entonces se dan otras alternativas, pero otros no quieren saber de eso y dicen: “tiene que ir por ahí porque ya está diseñado”. Entonces estas cosas son las que no ayudan a un diálogo, porque se cierran en algo y no van adelante. Es una pena, una lástima pues y así estamos en nuestro país con tantas cosas. Por eso cada bloqueo que hay es por eso, porque no se ha llegado a una solución, no se avanza en una solución, se queda ahí. Se da unos días de descanso en este sentido, pero después vuelve a lo mismo.
“Hugo balacera en Cochabamba por los avasalladores, ha habido también en Santa Cruz y después eso queda en nada”.
Entonces esto que dice el Señor: “Observen el derecho y practiquen la justicia” ¿Qué interesante fuera esto no? Porque en la justicia vienen muchas cosas, viene el respeto al otro, viene respetar lo que le corresponde a otra persona, viene la honestidad, vienen muchas cosas dentro de esa palabra: “Justicia”. Y es de eso que tenemos problemas, lo que ha pasado en Cochabamba por ejemplo esa balacera por los avasalladores, no nos olvidemos que ha habido también en Santa Cruz en esta zona de Guarayos y después eso queda en nada, y los avasalladores siguen metiéndose en lugares que no les corresponde.
“Cuando logremos practicar la justicia, ahí seguro que llegará la solución”.
Esto crea un malestar en nuestra sociedad ¿cuándo iremos a solucionar esto?: Cuando logremos practicar la justicia ahí seguro que llegará la solución, de lo contrario seguiremos igual, cada uno luchando por su lado, viendo sus propios intereses y no el interés común. Si escucháramos al Señor que dice “practiquen la justicia” si esto lo hacemos, seguro que vamos a salir adelante, y esa es una de las tareas de ustedes los catequistas.
“Ser catequista es un gran privilegio, enseñar lo que Dios quiere y también ser un testimonio de vida”.
Ser catequista ahora es un gran privilegio, ustedes lo tienen. Delante de ustedes tienen niños y jóvenes, entonces esa gran tarea que tienen de enseñar lo que Dios quiere, lo que Dios nos enseña. Y esto no es solamente enseñar sino también ser un testimonio de vida, es una gran responsabilidad de ustedes, es un gran compromiso, es un gran reto que tienen, pero es bonito. Si ustedes están ahí, es porque ustedes ven de que si pueden hacerlo.
A los Catequistas: “Gracias por ese apoyo y compromiso que lo hacen de corazón, no esperando una paga”
Y por eso les digo: ¡Gracias! Gracias por ese apoyo” gracias por ese compromiso, sabemos que lo hacen de corazón, no esperando una paga. Lo hacen por que reconocen de que ustedes tienen fe también y esa fe, esa creencia en Dios la comparten con los demás, así que les agradezco por eso, pero les vuelvo a repetir: Delante de ustedes tienen los niños, tienen los jóvenes y tienen una gran tarea,: Enseñar lo que el Señor nos dice, los mandamientos que son importantes, pero no solo enseñarlos y aprenderlos así de memoria, sino que cada mandamiento tiene también un compromiso y eso hay que desarrollarlo, no hay que pasar así nomás la catequesis diciendo: “Me lo traen aprendido para el próximo encuentro” Y bueno lo aprendieron y ahí se quedaron. ¡Hay que desarrollarlo! Hay que darle significado, hay que enseñarle que significa cada uno y cómo hay que hacerlo, no se queden solamente en eso. Les pido a ustedes y a todos los catequistas que de verdad es un gran compromiso estar ahí, hay una gran oportunidad para ustedes y para toda la Iglesia también, como es acercarlos a los demás al Señor.
Diálogo: “Jesús dialoga con la mujer cananea, Jesús le hace ver lo que Él estaba haciendo y la mujer le hace ver también lo que ella necesitaba”
En el Evangelio hemos escuchado algo que llama la atención, esta mujer que quiere que el Señor la escuche, y Jesús pareciera que está en otras cosas, el está cumpliendo su misión, el está enseñando al pueblo de Israel y esta mujer viene de otro lugar, entonces pareciera que Jesús no quiere escucharle, sin embargo, la mujer insiste: “Señor ten piedad de mí, Señor ayúdame. Los discípulos también se preocupan y dicen: “Señor atiende a esta mujer, porque está preocupada, está gritando. Y la respuesta de Jesús, aquí lo raro en esta lectura, dice: Yo he venido para anunciar al Pueblo de Israel, la buena noticia, por tanto, estoy ahí, donde me toca estar. No es bueno darles la comida a los cachorros. La mujer dice, pero también los cachorros comen de lo que cae de la mesa de los amos. Y ahí viene la respuesta de Jesús: Mujer que grande es tu fe, que se cumpla tu deseo, ese es el diálogo de la mujer con Jesús. Creo que volvemos otra vez a lo mismo, en el diálogo se llega a un entendimiento, se comprenden las cosas.
Jesús dialoga con la mujer, Jesús le hace ver lo que Él estaba haciendo y la mujer le hace ver también lo que ella necesitaba, al final Jesús reconoce en la mujer su necesidad y la mujer da gracias a Jesús por que la escuchó y atendió su necesidad. Y por eso al final dice: “Mujer que grande es tu fe, que se cumpla tu deseo” Y en ese momento su hija queda sana.
“Cuan importante es la “escucha”. No cerrarse en si mismo, sino escuchar al otro, sus preocupaciones, sus compromisos”
Este es otro episodio que nos muestra cuán importante es esto de la “escucha”. No cerrarse en si mismo, sino escuchar al otro, escuchar al otro sus necesidades, escuchar al otro sus preocupaciones, así como hizo Jesús, escucha a la mujer y al final alba su fe, alaba su compromiso.
Pero hay otra cosa también que hay que tomar en cuenta, la insistencia de la mujer porque a veces también nos quedamos con esa soberbia, es decir: No me escuchó, no me atendió, por lo tanto no le hablo más, no vuelvo más por ahí. A veces nos pasa eso, necesitan de alguien, fueron a buscarlo, no los atendió bien y se van renegando y dicen no me atendió, no vuelvo más, para qué hablar con esta persona si no me atendió ahora y la mujer no se queda con eso. Jesús al principio no le atendía, pero ella seguía insistiendo hasta que al final Jesús le dice: por esa insistencia, por ese compromiso que tiene, “Qué grande es tu fe mujer”.
“El señor quiere que no nos cansemos de tener ese diálogo”
El Señor quiere que nosotros no nos cansemos, tenemos tantas dificultades, tantos problemas, por lo tanto, no nos cansemos de tener ese diálogo con el Señor, la oración es fundamental no tenemos que dudarlo, la oración es fundamental, que pidamos a Dios lo que necesitamos también. El nos dice: Pidan y si piden con fe se les concederá.
“No tiene sentido pedir y quedarnos en casa, no tiene sentido pedir para mí nomás y no hacer nada por el otro”.
Y no es solamente pedir, sino que también nosotros tenemos que dar, no le pidamos tanto al Señor si nosotros no hacemos nada por hacer las cosas diferentes por dar esa respuesta correcta a Dios, pedir y pedir y nunca venimos al encuentro con Él, a la Misa, por ejemplo. No tiene sentido pedir y quedarnos en casa, no tiene sentido pedir para mí nomás y no hacer nada por el otro. Entonces el Señor también espera, Él nos da lo que necesitamos pero también espera que nosotros pongamos nuestra parte, pongamos nuestro esfuerzo, seamos testimonio.
“Pedimos que haya paz, que haya unidad, pero si yo vivo con mi corazón lleno de rencor, qué sentido tiene pedir la paz al Señor”.
Señor que haya paz, que haya unidad, pero si yo vivo con mi corazón lleno de rencor, lleno de rabia y de odio al otro, que sentido tiene pedir la paz al Señor, si yo vivo de esa manera y estoy odiando a la persona. Entonces si pido que haya paz, que haya unidad, yo tengo que empezar primero eso, entonces creo que ahí también el Señor responde, si nos ve a nosotros con esa actitud de cambio en nuestra vida, cuanto más estará ahí el Señor, presto para ayudarnos.Pero a lo mejor no recibimos nada si le pedimos a Él y nosotros no hacemos nada de cambio en nuestras vidas, por eso que no tenemos resultados, porque pedimos cosas y nosotros no hacemos nada para trabajar eso que pedimos.
“Cómo queremos que el Señor nos ayude si nosotros no somos capaces también de dar una respuesta”.
Por ejemplo, también le pido al Señor que no tengo trabajo, entonces que me ayude a conseguir trabajo, pero me quedo en casa y no salgo a conseguir trabajo. O consigo un trabajo por ahí y digo No ese trabajo no me gusta. Cómo queremos que el Señor nos ayude si nosotros no somos capaces también de dar una respuesta y de esforzarnos para hacer las cosas mejor.
Entonces ahí nos muestra esto, la insistencia de esta mujer que nunca se quedó ahí. Ella tenía una necesidad, quería que el Señor le ayude y escuchó al Señor lo que Él le dijo pero al final el Señor reconoce que realmente esta es mujer de fe y que lo que estaba pidiendo, no era solamente un pedir sino también ella misma le estaba esforzándose y seguro que el compromiso que encontró en ella, por eso le dice que grande es tu fe mujer, que grande es tu fe, que se cumpla tu deseo.
“Aquello que le pedimos con fe, seguro que nos lo va a conceder, de eso no tenemos que dudar”.
Que también nosotros pongamos todo nuestro esfuerzo toda nuestra fe en Dios y que aquello que le pedimos y lo pedimos con fe seguro que nos lo va a conceder, de eso no tenemos que dudar. Que así sea.


