Santa Cruz

Mensaje del Obispo del Vicariato Ñuflo de Chavez Mons. Antonio Bonifacio R.

A través del Mensajero saludo a todos y agradezco su oración por mi salud. En vísperas de la Virgen de Lourdes, además de celebrar la Jornada Mundial del día del Enfermo, recibí de la clínica la noticia de no tener que pasar por una cirugía. A Dios Padre y a la Inmaculada Concepción les agradezco este regalo. También, le agradezco a Dios, el haberme permitido celebrar la Eucaristía junto a la cama de la mamá del P. Arturo. Fue tan sólo unas horas antes de su fallecimiento.

Ahí comprendí mejor que el mandato del Señor “Vayan y anuncien la Buena Nueva”, esta siempre unido al sufrimiento de muchos hermanos y hermanas que entregan la v ida silenciosamente.
Sin la Pasión y Muerte de Jesús “ayer y hoy” no hay misión. Además agradezco a Dios por participa en la despedida de la voluntaria Helena Kmiec, en su parroquia natal, junto con el P. Pablo y el P. Arturo. Estoy seguro de que su vida y misión, llevada con tanto entusiasmo y alegría, por los lugares donde creció y vivió y sobre todo en Bolivia, dejará una huella profunda en la Iglesia y en el mundo. Es un testimonio para las futuras generaciones jóvenes.

Queridas hermanas y hermanos una vez más: Gracias. Deseo que en este tiempo de cuaresma y Dios les permita, a través de la oración litúrgica, contemplar a un Jesús humano, atento siempre a la voluntad del Padre y dispuesto a amar con locura. Estoy seguro que el permanecer a los pies de Jesús nos conducirá a una profunda conversión personal y familiar, y serán los pobres y excluidos los primeros en encontrar la puerta de nuestros hogares abierta para compartir lo que tenemos: “Ayuna de no hacer nada que haga mal al otro. ¿De qué te sirve no comer carne, si devoras a tu hermano?”
Quiero dedicar unas palabras a todos los jóvenes especialmente a los  de Cuatro Cañadas, El profeta Isaías dice:
¿Podrá una madre olvidarse del hijo de sus entrañas? Pues aunque una madre se olvidara de su criatura, yo nunca me olvidaré de ti.

Rezo para que en este tiempo cuaresmal se sientan amados por Jesús, pero para ello deben ser capaces de dejar todo lo que tienen y seguirlo, como vemos en el Evangelio a tantos que lo hicieron: Pedro, Juan, Andrés… Tienen que confiar en la amistad de Jesús y aprender del Maestro estando muchos ratos a solas con Él.
¡Ánimo! en esta hermosa aventura yo les acompaño. Me ha alegrado muchísimo la iniciativa de los jóvenes de la parroquia Santiago Apóstol, que han aprovechado los días de carnaval para hacer un Retiro

Espiritual. Que María les siga acompañando en este tiempo de Gracia y que también haya otros que busquen el modo de encontrar un espacio apropiado para oír su voz.