Internacional

J.L. Restán: “Pesadilla en el Congo: policías contra niños al salir de Misa”

Las últimas protestas contra el presidente Kabila en la República Democrática del Congo han dejado al menos una quincena de muertos. El grueso de los manifestantes eran personas que, a la salida de Misa, ancianos y niños incluidos, habían secundado las marchas pacíficas convocadas por un grupo laico. Las fuerzas de seguridad dispararon con munición real contra manifestantes pertrechados de rosarios, ha denunciado el cardenal de Kinshasa. Las escenas del pasado domingo son similares a las del 31 de diciembre, con policías asaltando templos y desvalijando a los fieles, lo que deja en evidencia la degeneración del régimen corrupto de Joseph Kabila.

El presidente debería haber dejado el poder a finales de 2016 pero se resiste a convocar unas elecciones que con seguridad perdería, lo que significaría para él ser juzgado por corrupción y poner en peligro la fortuna amasada por su entorno y por él mismo. Entretanto, la situación en Kinshasa ha reabierto conflictos en las provincias, particularmente en el este, y las fuerzas de la ONU son incapaces de controlar la situación, que obedece también a intereses externos. EE.UU. ha dado un primer aunque tímido paso con sanciones a un empresario israelí aliado de Kabila. Ese debe ser el camino. Sin empresas dispuestas a hacer negocios con él, hace tiempo que la pesadilla en el Congo se habría terminado.