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“Cuando la Iglesia habla de unidad, no habla porque se le antoja… habla porque lo vive” Mons. René Leigue

Homilía de Mons. René Leigue Cesari

Arzobispo de Santa Cruz de la Sierra

Domingo 15 de junio de 2025

Solemnidad de la Santísima Trinidad

Jubileo de las Comunidades Eclesiales de Base

Santa Cruz de la Sierra, 15 de junio de 2025. (Prensa ASCZ) Las Comunidades de Base celebran su Jubileo con la mirada puesta en la unidad que brota de la Trinidad
Mons. René Leigue recordó que la Iglesia nace y vive en comunidad, como reflejo del amor entre el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, al respecto dijo: “Este domingo es el Jubileo de las Comunidades Eclesiales de Base, sean valientes como siempre han sido las primeras comunidades.”

El dogma fundamental en la vida de la Iglesia: Padre, Hijo y Espíritu Santo

En esta solemnidad de la Santísima trinidad pensemos que toda nuestra vida de alguna manera desde que empezamos a formar parte de esta familia cristiana está la santísima trinidad: Padre, Hijo y Espiritu Santo.

Es un dogma fundamental en la vida de la Iglesia, invocamos al Padre, al Hijo, al Espiritu Santo, hay otras religiones que tienen una sola parte de la Santisima Trinidad, nosotros invocamos a las 3 personas.

No es fácil explicar este misterio, pero si lo vivimos, sí lo sentimos en nuestra vida, sí es parte de nuestra vida cristiana. Por eso tenemos en cuenta al padre creador, al hijo redentor y al espíritu santo santificador.

El modelo de la Santísima Trinidad

El modelo de la Santisima trinidad, es fundamental, lo podemos ver en la familia, donde hay un padre, una madre y los hijos, ahí podemos ver la Santisima Trinidad que es una comunidad de amor. Es el modelo para nosotros, y si vemos más allá nuestra comunidad unida por amor a Dios, viven unidad, lo tenemos como un modelo, 3 personas diferentes pero que forman una sola comunidad.

Nuestra comunidad cristiana formada por muchas personas, tan diferentes el uno del otro, pero formamos una sola comunidad cristiana. Ese debe ser un modelo a seguir para nosotros para que vivamos esa comunidad que viven el Padre, el Hijo y el Espiritu Santo Si evaluamos, toda nuestra vida la vivimos en la Santísima Trinidad,

Cuando la Iglesia habla de unidad, no habla porque se le antoja

Cuando la Iglesia habla de unidad, no habla por que se le antoja, por que se la imagina que de be ser así, habla por que lo vive, vive la unidad, la Iglesia siempre proclama que estemos unidos, que trabajemos por la unidad, que vivamos unidos como Dios espera de nosotros.

Vivir la Unidad no significa vivir lo mismo o hablar lo mismo sino respetar al otro

Y cuanto más en la realidad que vivimos, necesitamos trabajar mucho la unidad, y vivir la unidad no significa vivir lo mismo, pensar lo mismo, pero si hay algo que nos une es la Santisima Trinidad, hay respeto dentro de la comunidad. Tenemos que vivir así.

La Iglesia siempre se preocupa por todos los problemas que pasan para decir esto es lo que esperamos, esto es lo que queremos como Iglesia.

Hoy vamos a escuchar el comunicado que manda la Conferencia Episcopal que manifiesta el sentir de todos estos días. NO se esta respetando la dignidad de la persona, vamoa a escuchar ese comunicado para que lo tengamos en cuenta:

COMUNICADO DE LA IGLESIA CATÓLICA EN BOLIVIA

“NO MAS HECHOS DE VIOLENCIА”

“Bienaventurados los que trabajan por la paz, porque serán llamados hijos de Dios.” (Mt 5,9)

La situación que atraviesa el país en diferentes regiones, particularmente el municipio de Llallagua, nos enfrenta nuevamente a momentos de profunda consternación y alarma nacional. En las últimas horas, se ha confirmado el fallecimiento de hermanos bolivianos. La Conferencia Episcopal Boliviana, profundamente consternada expresa su más sentido pésame a las familias que han perdido a sus seres queridos y se une en oración por sus almas y por la paz en nuestro país.

Ante los hechos de violencia, los bloqueos y demás acontecimientos, expresamos:

Nuestra preocupación profunda por el rumbo que está tomando la crisis social y política en Bolivia. La violencia no puede ni debe convertirse en el mecanismo para resolver las diferencias, en este sentido, manifestamos nuestro rechazo firme a toda forma de violencia. La confrontación nunca es el camino para solucionar los problemas, ya que genera una espiral de violencia causando daños irreversibles como es la muerte de personas. La vida es sagrada y debe ser protegida en todo momento, Dios nos pedirá cuentas de ella. Ninguna causa política o social justifica la pérdida de vidas humanas. Rechazamos cualquier forma de violencia provenga de donde provenga, las reivindicaciones sociales no deben derivar en actos criminales, y menos deben hacerse uso de armas contra servidores públicos o civiles, esto es inaceptable.

Un llamado urgente al diálogo y a la pacificación. Reiteramos que la solución a los conflictos sociales debe construirse a través de espacios de diálogo y encuentro, con responsabilidad y sincera voluntad política. Exhortamos a todos los actores políticos, sociales, indígenas, campesinos, vecinos y autoridades a dejar de lado acciones violentas e intereses particulares para buscar juntos una solución pacífica.

Nuestra preocupación por la creciente división política y social. La situación que vive el país, marcada por enfrentamientos entre bolivianos, bloqueos, escasez de alimentos y uso de armas, nos están llevando por un rumbo peligroso. Es urgente detener esta espiral de odio y muerte que solo traerá más dolor y división.

Nuestra cercanía espiritual con todas las comunidades afectadas. Como Iglesia, estamos al lado de quienes sufren y temen por sus vidas, de quienes no pueden acceder a alimentos ni medicinas. Oramos por cada familia boliviana que en estos momentos vive en incertidumbre.

Exigimos a los actores políticos, sociales y comunitarios evitar más pérdidas de vidas humanas y asumir con madurez y responsabilidad histórica este momento difícil. Bolivia necesita unidad, entendimiento, diálogo, tolerancia, no enfrentamientos; necesita soluciones, No dolor.

A la sociedad entera le pedimos No dejarse arrastrar por la violencia ni el fanatismo. Invitamos a todo el pueblo boliviano a unirse en oración y reflexión.

Que el Señor de la Vida nos conceda la gracia de reencontrarnos como hermanos de una misma patria. Que María, Reina de la Paz, interceda por Bolivia.

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