Santa Cruz

Aunque la sociedad no cree en ustedes, el Señor si cree, los ama, Dice Mons. Sergio Gualberti a los presos en Chonchocorito

“Tengan esperanza y valentía y aprovechen este tiempo para para mejorar, para trabajar, aprovechar este tiempo para volver a reconstruirnos como personas, para acercarnos al Señor” dijo el Arzobispo de Santa Cruz, Monseñor Sergio durante su visita a la cárcel de palmasola este domingo 31 de agosto, tras recordarse un año de los enfrentamientos donde perdieron la vida 35 reclusos de Chonchocorito.

El prelado reflexionó con los privados de libertad, oró por los fallecidos y pidió “para que haya reconciliación y que nunca más vuelva a pasar semejante tragedia”.

Estos son algunos pasajes breves del mensaje que dirigió Monseñor Sergio a los internos de chonchocorito (Bloque “A”):

“Hoy queremos recordar de manera particular a nuestros hermanos que perdieron la vida  en este lugar. Este hecho llamó la atención y provocó sufrimiento  no solo aquí sino en toda la sociedad”.

Delante de todo lo que hemos vivido aquí el año pasado el Señor nos invita a tener un pensamiento no  como el de los hombres sino un pensamiento  como el de Dios (…) Si pensamos como los hombres pensamos solo en el mal y la venganza”.

“El Señor nos ama y les ama a todos y cada uno de ustedes y que el Señor está dispuesto a perdonar a todos y cada uno de nosotros, nos perdona a todos. Esto es lo lindo, esto es lo que nos da esperanza; entonces tenemos la esperanza que también nuestros hermanos  que han muerto el año pasado que el Señor en su misericordia los haya acogido en su Reino, que estén  con Él, que sigan vivos en el Señor”.

Monseñor Sergio también les alentó a no resignarse por el hecho de estar privados de libertad y  que más bien aprovechen el tiempo en la cárcel para mejorar como personas: “…Que en nuestro corazón tengamos mucha esperanza, tengamos mucha valentía, no  resignarnos y decir “bueno estoy  aquí” si, es verdad que estamos aquí pero podemos aprovechar este tiempo para mejorar, para trabajar, aprovechar este tiempo para volver a reconstruirnos como personas, para acercarnos al Señor”.

“Esta es la alegría de encontrarnos esta mañana, de decir que el Señor los quiere, el Señor los ama y cree en ustedes. Déjenme hacerles una pregunta: ¿La sociedad cree en ustedes? ¿No verdad? Pero el Señor  si cree, esto es lo que les tiene que dar fuerza, el Señor cree que puede ser amigo de ustedes y ustedes pueden  volver, con su encuentro con el Señor, a renovarse y volver a reinsertarse positivamente en sus familias y en la sociedad”.

“Hay un regalo que tenemos que pedir al Señor, la conversión de nuestros corazones para que estas cosas no vuelvan a pasar”.