Santa Cruz

Arzobispo Gualberti: Un profeta es despreciado solamente en su pueblo

Un profeta es despreciado solamente en su pueblo

En su Homilía dominical, Mons. Sergio Gualberti hizo eco del momento histórico en que Jesús denunció con firmeza que “Un profeta es despreciado solamente en su pueblo”, al referirse al rechazo que el pueblo de aquel entonces reservó a Jesús y a su palabra. El prelado indicó que  ese es un ejemplo de la persecución que sufrieron todos los profetas y al mismo tiempo un signo premonitorio de la muerte en cruz que le esperaba.

En ese contexto el Arzobispo afirmó que el rechazo a la palabra de Dios y los valores cristianos, a causa del rostro humano de la Iglesia o por las debilidades y pecados de sus miembros, es como si se tuviese una percepción de Iglesia conformada por ángeles y no por pecadores necesitados de la salvación de Dios.

Mons. Gualberti indicó que otro signo de rechazo a la Iglesia se da cuando como servidora del reino de Dios, sale de los muros del templo y se compromete por la paz, por un mundo más justo, por la defensa de la vida y por su opción evangélica de los pobres y excluidos.

El Arzobispo expresó que a pesar de estos rechazos e incomprensiones, Dios no hace faltar la palabra profética y el testimonio vivo de tantos cristianos que han acogido el llamado a ser profetas y testigos auténticos de la palabra de Dios y que hoy hacen trabajo misionero en todo el mundo.

Antes de concluir el Arzobispo pidió al pueblo de Dios acompañar a los misioneros que se reunirán en el V CONGRESO AMERICANO MISIONERO en Santa Cruz y extendió la invitacion a participar en la Eucaristía inaugural del martes próximo a horas 16.00 en el atrio de la Catedral, a la que seguirá la bendición de la estatua del Cardenal Julio Terrazas, quien quiso firmemente este Congreso.  El prelado expresó su gratitud sincera a la Alcaldía que con ese monumento  promociona un reconocimiento a todo lo que el Cardenal ha hecho en bien de nuestra ciudad.

Finalmente el Arzobispo invitó a participar a la Eucaristía de clausura el día sábado a horas 16 en el Altar del Cristo, agradeciendo juntos a Dios por habernos llamado a ser “misioneros de la alegría del Evangelio”.

Homilía de Mons. Sergio Gualberti

Arzobispo de Santa Cruz

Pronunciada en la Basílica Menor de San Lorenzo Mártir

Julio 8 de 2018

Ezequiel recibe la mision de denunciar la infidelidad a la alianza, injusticias, opresion, corrupción

Dios espera que el pueblo se convierta

Jesús llega en su peregrinación misionera a Nazareth su aldea de crianza

A los coterráneos de Jesús más que la Buena Noticia les intriga la sabiduría y milagros de Jesús

La tradición religiosa impide al pueblo reconocer en un aldeano cualquiera al Mesías

La visión limitada impide imaginar que Dios se manifiesta en humildad y sencillez del cada día

Todos los profetas son despreciados y perseguidos en su pueblo

El pueblo incrédulo y sin fe, no entiende los milagros como signos de la misericordia de Dios

El profeta auténtico es un hombre que no tiene distintivos, no tiene poder, no se impone a los demás

La Iglesia está conformada por seres humanos necesitados de la salvación de Dios

Los misioneros y misioneras testimonian con sencillez y valentía la alegría del Evangelio

Pido oración, afecto y colaboración para la renovación misionera en el V CAM 2018


Ezequiel recibe la misión de denunciar la infidelidad a la alianza, injusticias, opresion, corrupción.

“Un espíritu entró en mí y yo escuché al que me hablaba” Son las palabras de Ezequiel cuando en su vida irrumpe el espíritu de Dios que lo envía a ser su portavoz ante los israelitas, un pueblo “rebelde… obstinado y de corazón duro”. Dios le confía la ardua misión de denunciar los grandes pecados del pueblo: infidelidad a la alianza, injusticias, opresión de los pobres corrupción y luchas fratricidas.

Dios espera que el pueblo se convierta

El Señor, a pesar de los pecados del pueblo, le ofrece, en su infinita misericordia, una última oportunidad para que se convierta, a través de la predicación y testimonio del profeta. Así los israelitas no podrán esgrimir el argumento de no haber sido prevenidos: ““Escuchen o no escuchen…

sabrán que en medio de ellos hay un profeta”.

Jesús llega en su peregrinación misionera a Nazareth su aldea de crianza

Esta historia de infidelidad a la Alianza, se repetirá en Israel con distintos grados hasta el tiempo de Jesús, como acabamos de escuchar en el Evangelio. La fama de Jesús se va expandiendo rápidamente por toda la región de Galilea, en particular después de la predicación, los prodigios y las sanaciones en Cafarnaúm. En su peregrinación misionera, Jesús llega a Nazareth, la aldea donde se ha criado.

A los coterráneos de Jesús más que la Buena Noticia les intriga la sabiduria y milagros de Jesús

El sábado va a la sinagoga e inicia a enseñar la palabra de Dios rodeado por muchos coterráneos suyos que lo escuchan con atención y admiración: “La gente estaba asombrada”.  Sin embargo, su escucha y asombro parece más curiosidad que deseo de captar la gran novedad de la Buena Noticia. Su preocupación es saber “de dónde saca todo esto. ¿Que sabiduría es ésa que le ha sido dada y esos milagros que se realizan por sus manos?”.

Es la novedad de la enseñanza del Evangelio y el poder que libera al hombre del mal corporal, moral y espiritual, que devuelve la dignidad de persona a los marginados y excluidos y que los introduce en la comunidad religiosa, en la sociedad y en la dinámica de la salvación, como señal que Jesús es el enviado del Señor que hace cercano al Reino de Dios.

La tradición religiosa impide al pueblo reconocer en un aldeano cualquiera al Mesías

La gente, encerrada en su tradición religiosa, según la cual el Mesías era de orígenes desconocidas y debía actuar como un gran rey con poder político y militar a ejemplo de David, se escandaliza porque Jesús se presenta como un aldeano cualquiera. De él se conocen sus orígenes, su trabajo de carpintero, su madre y sus familiares: “No es acaso el carpintero, el hijo de María… y sus parientes no están aquí entre nosotros? – Y Jesús era para ellos motivo de escándalo”.

La visión limitada impide imaginar que Dios se manifiesta en humildad y sencillez del cada día

La raíz de la incredulidad y escándalo radica en la incapacidad de aceptar el aspecto central del Evangelio: la humanidad y cercanía de Dios. No pueden imaginar que Dios se manifieste en la humildad y sencillez de lo ordinario de cada día, porque no condice con la gloria y la majestad de Dios. La visión limitada y la falta de fe no permiten a los habitantes de Nazareth de descubrir el misterio de Dios que se oculta detrás de la persona de Jesús, su coterráneo.

Todos los profetas son despreciados y perseguidos en su pueblo

Ante tanta obstinación y falta de fe, Jesús denuncia con firmeza: “Un profeta es despreciado solamente en su pueblo”. El rechazo que el pueblo ha reservado a Jesús y a su palabra es un ejemplo de la persecución que sufrieron todos los profetas y al mismo tiempo un signo premonitor de la muerte en cruz que le espera.

El pueblo incrédulo y sin fe, no entiende los milagros como signos de la misericordia de Dios

Él se encuentra entre testigos ciegos que miran pero no ven, que oyen y no entienden y todo esto lo turba y entristece: “Y él se asombraba de su falta de fe… y no pudo hacer allí ningún milagro”. Jesús, ante la incredulidad no puede hacer milagros porque no se los entenderían como signos de la misericordia de Dios. Él no quiere limitarse a curar las enfermedades del cuerpo sino las del espíritu, el mal y pecado, pero esto exige la fe en Dios, porque los milagros son, a la vez, una respuesta y un llamado a la fe.

El profeta auténtico es un hombre que no tiene distintivos, no tiene poder, no se impone a los demás

Como ayer también hoy, el profeta auténtico es siempre alguien difícil de reconocer y aceptar ya que es un hombre como todos, sin ningún distintivo exterior ni poder alguno para imponerse a los demás. El lleva en su existencia la palabra viva y eficaz de Dios para comunicarla y testimoniarla a los demás con sencillez y humildad.

La Iglesia está conformada por seres humanos necesitados de la salvación de Dios

Esto es lo que pasa cuando se rechaza la palabra de Dios y los valores cristianos, a causa del rostro humano de la Iglesia, por las debilidades y pecados de sus miembros, como si ella estuviese conformada por ángeles, y no por pecadores necesitados de la salvación de Dios.

La iglesia, signo de amor, sale del templo a defender la paz, la justicia, la vida, los pobres y excluidos

Igualmente se rechaza a la Iglesia cuando, como servidora del reino de Dios, sale de los muros del templo y se compromete por la paz, por un mundo más justo, por la defensa de la vida y por su opción evangélica de los pobres y excluidos. No se logra descubrir el verdadero misterio de la Iglesia, cuerpo de Cristo y pueblo de Dios, llamada a ser signo del amor y de la misericordia de Dios que quiere la vida en plenitud para todos los seres humanos.

Los misioneros y misioneras testimonian con sencillez y valentía la alegría del Evangelio

A pesar de estos rechazos e incomprensiones, Dios no hace faltar la palabra profética y el testimonio vivo de tantos cristianos que han acogido el llamado a ser profetas y testigos auténticos de la palabra de Dios. Son hermanos que han descubierto a Jesús como el Salvador, aquel que vale la pena seguir, que da sentido pleno a la vida y colma de felicidad el corazón. Entre ellos hay tantos misioneros de América como los que esta semana van a estar entre nosotros participando del CAM V. Cautivados por el Señor han aceptado ser misioneros de la alegría del Evangelio  testimoniándolo con sencillez y valentía en la vida de cada día, allí donde muchas veces Dios es desconocido, olvidado o rechazado.  Considero una gracia de Dios para nuestra Iglesia el poder acoger esos misioneros, conocer sus testimonios, compartir los anhelos y los desafíos de la evangelización y juntos buscar responder a la sed de Dios, de verdad, de vida y de amor de tantos hermanos y hermanas de nuestro Continente hoy.

Oración, afecto y colaboración para la renovación misionera en el V CAM 2018

Les pido de todo corazón que nos acompañen con sus oraciones, afecto y colaboración, para que del Congreso salga el firme compromiso de una renovación misionera de la Iglesia en América. Renuevo a todos Uds. a participar en la Eucaristía inaugural del martes próximo a horas 16.00 en el atrio de la Catedral, a la que seguirá la bendición de la estatua del Cardenal Julio Terrazas, quien quiso firmemente este Congreso.  Mi gratitud sincera a la Alcaldía que lo ha promocionado en reconocimiento de todo lo que el Cardenal ha hecho en bien de nuestra ciudad. También les invito a participar a la Eucaristía de clausura el día sábado a horas 16 en el Altar del Cristo, agradeciendo juntos a Dios por habernos llamado a ser “misioneros de la alegría del Evangelio”. Amén