Los Obispos peruanos refiriéndose al escenario político del país en esta última semana, señalan que se ha vuelto aún más complejo y doloroso. “La raíz de esta crisis – afirman los Prelados – se encuentra en la corrupción: Entre las deformaciones del sistema democrático, la corrupción política es una de las más graves porque traiciona al mismo tiempo los principios de la moral y las normas de la justicia social. La corrupción – precisan – distorsiona de raíz el papel de las instituciones representativas”.
Recordamos a las autoridades del País – exhortan los Obispos – su deber de salvaguardar la institucionalidad democrática, respetando el marco constitucional, legal y procedimental que nos rige a todos. Es necesario detener todo indicio de abuso de poder, y respetar la autonomía y el equilibrio de los poderes del Estado.
En este sentido, los Pastores hacen un llamado a toda la clase política del país, y ante todo al Congreso de la República a reencontrar el camino del diálogo y la prudencia, en la verdad y en la justicia, como enseña el Papa Francisco: “No un diálogo de sordos sino un encuentro con una actitud receptora que acoja sugerencias y comparta inquietudes, que sea un intercambio recíproco de confianza”.
Concluyen los Obispos, recordando que el nacimiento del Hijo de Dios en Navidad, y la próxima venida del Papa Francisco nos ayuden a superar esta profunda crisis actual, con respeto, dignidad y “Unidos por la esperanza”.


