Análisis

YATIRIS INAUGURARON LA ASAMBLEA

Antes de dirigirnos al hotel Regina, sede de la Asamblea General de la Organización de Estados Americanos, situado en Tiquipaya , mi transportadora oficial me preguntó si nuestras credenciales como periodistas deberían mostrar nuestras fotografías vestidos de cholos o con indumentarias europeas al estilo de Álvaro García Linera, respondiéndole que deberíamos ser auténticos hasta en el vestir y que, por lo tanto, ella vestiría de cholita cochabambina y yo de “cholo refinado”, con lo que el asunto quedó resuelto.

Cuando nos condujeron a nuestras habitaciones, nos encontramos con que éstas no eran dos sino una sola con dos camas, una bastante vieja usadita y la otra casi nueva, lo que ocasionó una enérgica reclamación de mi pariente espiritual, quien se dirigió a la administración del hotel exigiendo dos habitaciones separadas, pues no estábamos casados y éramos solamente compadres. El administrador le dijo a la virtuosa cholita que había mucha demanda de habitaciones y que deberíamos dormir los dos en la habitación señalada, cada uno en su cama.

La cholita sospechó que existió cierta complicidad entre el administrador del hotel y este periodista envejecido prematuramente, lo cual negué con firmeza.

Arreglamos el asunto mediante un convenio entre partes, estableciendo horarios diferentes para desvestirnos y la autorización escrita del gobernador de Cochabamba, señor Novillo, de poder portar la cholita un arma de fuego bajo su almohada.

Cuento a mis lectores este antecedente frívolo porque a continuación sucedieron otras frivolidades en la inauguración de la Asamblea de la OEA que se inauguró el domingo pasado sin la presencia de presidentes amigos ni de la secretaria de Estado norteamericana, la señora Hillary Clinton.

La inauguración solemne de la Asamblea tuvo lugar en un coliseo de Tiquipaya en cuyas graderías se ubicaron varios miles de espectadores masistas pertenecientes a los SS (Sectores Sociales) no sólo bolivianos sino de países extranjeros, incluidos algunos indígenas chilenos que admiran a Evo Morales y hasta piden un mar con soberanía para Bolivia.

La más grande sorpresa que recibimos en esta ceremonia inaugural me la hizo notar mi comadre Macacha al ver a nuestros amigos yatiris Wayruru, Kalimán y Titirico en la primera ceremonia que se realizó en el coliseo, luego de que el anunciador oficial del evento dijera: “Como primer número del programa procederemos a acompañar espiritualmente a tres brujos andinos, procedentes de Tiwanacu, que dedicarán la Asamblea de la OEA a la Pachamama y a nuestros dioses andinos, mediante el encendido de una k’oa”.

La cholita cochabambina casi se desmaya al ver a nuestros amigos yatiris inaugurando la primera actuación de la Asamblea de la Organización de Estados Americanos.

Después de ese hecho podría pasar cualquier cosa y así fue porque posteriormente habló el señor Insulza y después habló nuestro presidente Evo, proponiendo la re-fundación de la OEA, como si esta organización ya hubiera fundido bielas.