Análisis

UNA IDEOLOGÍA PSEUDO-CRISTIANA DE CRIMEN

Se dice que el crimen es crimen, por encima de las ideologías, y de alguna forma es cierto. Pero es cierto también que algunas ideologías desembocan en el crimen, y entre ellas de un modo especial la de A. Breivik, autor del atentado sangriento de Oslo y de la masacre increíble de la isla de Utoya (11, 7 11), con más de ochenta muerte, gran parte de ellos niños, en Noruega.

El doble crimen de A. Breivik sigue conmocionando al mundo, y son muchas las preguntas y cuestiones que siguen abiertas, en un plano político y policial, psicológico y social. Pero hay una que en la que yo puedo ofrecer una pequeña reflexión: La Ideología de fondo de A. Breivik, tal como aparece en un vídeo, con su declaración de intenciones, y en algunas de las páginas de su largo y tedioso manifiesto político de fondo (vídeo y manifiesto que pueden encontrarse fácilmente en diversos buscadores y trabajos de periódico) es una ideología de muerte.

Posiblemente, A. Breivik está loco y pase el resto de sus días en un tipo psiquiátrico penitenciario, pero es un loco muy cuerdo, que sabe lo que hace y lo que quiere. Miguel de Unamuno decía, en una página genial, que un loco es aquel que ha perdido todo, menos la razón, un tipo de razón unidimensional, exclusivista.
¡Cuidado con la ideología pseudo-cristiana de A. Breivik, no nos dejemos contaminar con ella…! ¡Cuidado! No todos los que se deslizan por la pendiente de esa ideología matan, no todos llegan a las mismas conclusiones… Pero se trata de una ideología de crimen.
A. Breivik: Una ideología de muerte

A. Breivik tiene una razón de tipo antimarxista (contraria a la política de izquierdas) y contraria a la mezcla de razas y culturas. En ese sentido puede hallarse cerca de los nazis. Pero hay unas grandes diferencias: