Análisis

UNA CUMBRE EN EL VALLE

Como todos los años, estos días de Adviento me llevan a meditar un poco acerca del sublime Misterio de la Encarnación por el cual creemos que Dios se hace hombre y nace en un portal del pequeño pueblo de Belén.

Esta meditación fue quebrada por los gritos destemplados que profirió mi comadre al llegar a mi casa para comunicarme que le habían dicho en el Mercado Rodríguez que la famosa Cumbre de los S.S. (Sectores Sociales) normaría el trabajo de los periodistas que se oponen al Gobierno del Movimiento al Socialismo (MAS). Sin perder mi calma habitual dije a mi pariente espiritual que mi labor de periodista y la de todos mis colegas ya se encuentra normada por la Constitución Política del Estado y que me extrañaría mucho que el presidente Evo desconozca la Constitución que aprobaron sus propios amigos constituyentes.

Como la cholita cochabambina es intuitiva, me tomó en sus brazos y besando honestamente mi frente, me dijo: “no se preocupe, compadrituy, porque si nuestros gobernantes quisieran limitar su libre expresión periodística, yo estaré para defenderlo como una heroína de Cochabamba…”

Agradecí la solidaridad de mi comadre y le pregunté acerca de qué otras novedades se había enterado en el Wall Street paceño, respondiéndome: “ay compadre, yo pensé que la Cumbre de los S.S. masistas se realizaría, pues, en la Cumbre, a más de 4 mil metros de altura, pero ya habían decidido realizar esa “Cumbre” en la ciudad de Cochabamba a orillas del Rocha River y no cerca de las nieves eternas del Tunari.

Luego, la cholita sacó su computadora nuevita que acaba de comprarla a un maestro rural necesitado de pesos por la Navidad e hizo en ella cálculos acerca de lo que costaría llevar a Cochabamba a cerca de 500 delegados masistas de todo el país, alojarlos, alimentarlos y tenerlos contentos.

Nos pusimos de acuerdo en que ese asunto era menos importante que los debates que se producirían en esa “Cumbre” de baja altura en el valle cochabambino y la perspicaz cholita me preguntó acerca de los hombres extraordinarios que asistirían al cónclave masista, dotados de poderes plenipotenciarios para marcar el rumbo que deberá seguir nuestro Estado Plurinacional, Multicolor y Folklórico, interrogante que no supe contestar aunque me parecía que la tal Cumbre se parecería a un ampliado que junte a la Asamblea Legislativa, al gabinete ministerial de Evo,  a los magistrados masistas y lo que es también muy importante: a la Asociación Nacional de Yatiris, Curanderos y Ramas Anexas.

Ante la importancia y la trascendencia de esta Cumbre que podría resolver hasta el Misterio de la Santísima Trinidad, Macacha me dijo: “lo mejor será compadre, que nos encomendemos a Dios”.