Santa Cruz

Todos Santos y Todos Difuntos, Programa de actividades de la Parroquia La Santa Cruz

El 1 de Noviembre es la Solemnidad de Todos los Santos, ocasión en que la Iglesia celebra a los innumerables fieles que alcanzaron la santidad en su vida terrenal y ya gocen de la gloria celestial, aunque no hayan sido formalmente reconocidos como Santos canonizados.

El 2 de Noviembre es la Conmemoración de Todos los Fieles Difuntos, para quienes ofrecemos a Dios nuestras oraciones, en la esperanza que serán purificados de sus pecados y al fin de cuentas gozarán de la gloria eterna con todos los Santos en el Cielo.

PROGRAMA

Misas: Martes, 01/11/2011:

19:00: La Santa Cruz,

19:30: Cristo Resucitado,

20:00: Natividad de la Virgen.

Misas: Miércoles, 02/11//2011:

07:00: La Santa Cruz

07:30: Sagrado Corazón de María, Equipetrol

19:00: La Santa Cruz,

19:30: La Santa Cruz y Sagrado Corazón de María

20:00: Guadalupe y Dos de Abril.

Oración por los Difuntos

Frente a la confusión sembrada por algunas iglesias evangélicas, que enseñan que no se debemos rezar por los difuntos, compartimos estas afirmaciones del Catecismo de la Iglesia Católica (958-960-962):

La comunión con los difuntos. “La Iglesia peregrina, perfectamente consciente de esta comunión de todo el Cuerpo místico de Jesucristo, desde los primeros tiempos del cristianismo honró con gran piedad el recuerdo de los difuntos y también ofreció por ellos oraciones `pues es una idea santa y provechosa orar por los difuntos para que se vean libres de sus pecados’ (2 M 12, 45)” (LG 50). Nuestra oración por ellos puede no solamente ayudarles sino también hacer eficaz su intercesión en nuestro favor.

La Iglesia es “comunión de los santos”: esta expresión designa primeramente las “cosas santas” [“sancta”], y ante todo la Eucaristía, “que significa y al mismo tiempo realiza la unidad de los creyentes, que forman un solo cuerpo en Cristo” (LG 3) Este término designa también la comunión entre las “personas santas” [“sancti”] en Cristo que ha “muerto por todos”, de modo que lo que cada uno hace o sufre en y por Cristo da fruto para todos. “Creemos en la comunión de todos los fieles cristianos, es decir, de los que peregrinan en la tierra, de los que se purifican después de muertos y de los que gozan de la bienaventuranza celeste, y que todos se unen en una sola Iglesia; y creemos igualmente que en esa comunión está a nuestra disposición el amor misericordioso de Dios y de sus santos, que siempre ofrecen oídos atentos a nuestras oraciones”

 

Por Adán Chavarría Méndez