La Paz

SUPERIORA DE LAS HERMANAS DE LA CARIDAD VISITA LAS COMUNIDADES DE LA CONGREGACIÓN

La Hermana Prema es la Superiora  General de las Misioneras de la Caridad y estos días se encuentra en Bolivia visitando las obras de la congregación establecidas en diferentes ciudades.

“Estoy contenta de estar en Bolivia y he venido a visitar a las hermanas, animarlas y dar gracias a todas las personas, sacerdotes y los obispos  que colaboran en esta misión”, comenta la Hermana Prema.

En esta jornada se celebró una eucaristía en la comunidad ubicada en una tradicional zona de la ciudad de La Paz, la zona de la Garita de Lima donde las hermanas tienen un comedor popular y espacios para la atención de los niños.

En su mensaje Monseñor Edmundo Abastoflor destacó el carisma de la comunidad religiosa que en vocación de su fundadora la Madre Teresa de Calcuta descubren a Cristo en los hermanos sufrientes, los mas pobres, despreciados y moribundos. Eso hizo Madre Teresa en la India cuando inicio esta gran obra que fue creciendo y extendiendo por varias partes.

“Creo que esa es la tarea que debemos tener todos nosotros imitando este carisma, saber ver en cada hermano pequeño el rostro de Cristo, saber encontrar al Señor en ellos”, dijo.

Hace tres años que la religiosa asumió el servicio de conducir a la comunidad de las Misioneras de la Caridad en las diversas provincias de comunidad en todo el mundo y ahora en una gira que realiza por Latinoamérica visita nuestro país. Estuvo en Santa Cruz y esta semana compartirá con las comunidades de La Paz y El Alto.

Esta misión que se me encomienda la dejo en  manos de Dios, de las hermanas y sobre todo a la oración de la comunidad,  -apunta y agrega que encuentra a las comunidades de Bolivia con una gran fuerza y dedicación al servicio de los más pobres.

En esa linea también Monseñor Edmundo enfatizó que todos estamos llamados a descubrir en ellos el rostro de Cristo, la Buena Noticia, para que el amor de Dios nos ayude a crecer y comprender el dolor y sufrimiento de ese Cristo Crucificado que también redime a cada persona.

“Dios no se olvida de su pueblo boliviano y nos envía a las hermanas que hacen este servicio y nos ha enviado a los pobres para que a través de ellos podamos construir el Reino de Dios entre nosotros”.

Por su parte la religiosa en su mensaje a la iglesia de Bolivia  desea para todo el pueblo de Dios poder sentir y vivir la experiencia de la oración como familia unida  porque la oración en familia es algo muy poderoso y que fortalece la fe.