Análisis

Súbete a nuestra barca Jesús

“Hoy una tormenta, nos ha sorprendido poniendo al descubierto, falsas seguridades… Súbete a nuestra barca Jesús, toma el timón de nuestra vida aviva nuestra fe esperanza para no naufragar” este fragmento hace parte de la canción: Esperanza en la misión, composición de Williams Choque, coordinador del área infanto – juvenil del Centro de Promoción del Laicado “Ricardo Bacherer” CEPROLAI.
La mencionada composición musical, afirma Choque, surge con el objetivo de dar esperanza a la gente, a las familias, comunidades parroquiales, a personas que, sin importar la confesión religiosa, dan todo lo que tienen a los que más lo necesitan; además, de motivar a nuestros músicos católicos para que puedan unirse y hacer algo entre todos.
El proceso de producción de “Esperanza en la misión”, se desarrolló durante la segunda y tercera semana de abril. La fuente de inspiración y principal motivación fue la homilía del Papa Francisco en la bendición extraordinaria Urbi et Orbi, realizada el 27 de marzo del año en curso.
Asimismo, es importante mencionar que este himno de acción de gracias a Dios es, también, un reconocimiento a los héroes de primera fila que están al frente para combatir contra la pandemia del coronavirus COVID-19.
Por otra parte, motivados por el mensaje del Papa Francisco, durante el domingo de Pascua, 12 de abril, el equipo de trabajo de CEPROLAI- PUNA, atendiendo a una iniciativa del coordinador del área infanto juvenil, participaron en la producción del video “Mensajes de esperanza” motivados con el propósito de fortalecer la fe y elevar el ánimo de los participantes de sus diferentes grupos de formación, diálogo y acción social.
Ambos videos son difundidos a través de las páginas de Facebook de CEPROLAI- PUNA, (https://www.facebook.com/ricardo.bacherer/videos/3174709705875055/) y los grupos de whats app institucionales.
“Desde hace algunas semanas parece que todo se ha oscurecido. Densas tinieblas han cubierto nuestras plazas, calles y ciudades; se fueron adueñando de nuestras vidas llenando todo de un silencio que ensordece y un vacío desolador que paraliza todo a su paso”, reflexiona el Papa Francisco. Pero es en medio de este panorama desolador que laicos comprometidos como Williams, han puesto su talento para animar y dar esperanza.
Seguramente cuando se habla de la pandemia y la cuarentena son pocos los aspectos positivos a destacar, pero en medio de ese panorama desolador amenazado continuamente por una sombra de muerte, las personas han redescubierto su humanidad. Se siente en los gestos de solidaridad, se dice con las miradas que se juntan a la distancia y en las oraciones que llegan al corazón, somos, como en el tiempo de las primeras comunidades cristianas, un solo pueblo de Dios.