Análisis

Seguimiento a Jesús o logro del Cartón

“Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida”

¿Qué camino, qué verdad y qué vida?

¡Cuántos esfuerzos baldíos estamos realizando para una reevangelización! Sin embargo nos estamos aferrando a una catequesis que queda muy lejos del objetivo que estamos pretendiendo, pues este objetivo queda desenfocado ya que intelectualmente lo exponemos y nos esforzamos sin incidir en lo básico de la evangelización: la conversión que suscita la evangelización en la persona y la liberación o transformación que responde y opera en nuestra vida.

Dice el filósofo Heidegger que “la palabra es la casa del ser”. Esta aseveración me invita a reflexionar sobre qué vocabulario empleamos en la catequesis. Para comenzar el lenguaje que empleamos es como el de una escuela que indica ofrecer conocimientos: “en la clase de hoy daremos el tema, la lección…”. Esto nos ofrece una connotación intelectual no vivencial. Jesús no formó sabios, sino discípulos testigos. Los catequistas debemos excluir de nuestro lenguaje: “la clase, la lección el tema, pues esto para todos indica conocimiento, aprendizaje no camino a recorrer, verdad experiencia de vida que me invita  y motiva a vivir.

Nuestras catequesis deben incidir en que son un ENCUENTRO, un encuentro de hermanos con la Palabra de Dios, con el Señor Jesús que nos propone un MENSAJE, una experiencia de amor de VIDA,     que me hace discípulo testigo y misionero, evangelizado y evangelizador.
Partir de la asunción de mensaje para vivir , que nos evangelice y compartamos la experiencia vivida, orada y contrastada con el Señor con quienes se nos han encomendado.

Siento que en muchos momentos somos una Iglesia que confunde la misión de SEGUIMIENTO DE JESÚS con la del CARTÓN: Cartón de Bautismo, Cartón de Primera Comunión, Cartón de Confirmación, Cartón de Matrimonio.

Suelo en muchas ocasiones manifestar que no existe catequesis de Primera Comunión, ni de Confirmación, que nuestra Convocatoria debe ser y plasmarse en los encuentros: “Catequesis de SEGUIMIENTO DE JESÚS y cómo en el camino del Señor nos ofrece su vida, su ser como alimento (Primera Comunión) y en la continuidad del Seguimiento CONFIRMAMOS, con la fuerza del Espíritu (Confirmación) nuestro seguimiento de Jesús con un compromiso personal, vital en la comunidad eclesial y en la Sociedad.

Sería bueno, que de este modo vayamos a que nuestras catequesis logren el encuentro con Jesús no al conocimiento o aprendizaje de Jesús, un encuentro con Él que nos haga discípulos y misioneros y no buscadores tras la conquista del CARTÓN.

¿Qué hacer con quienes no tienen la mentalidad de seguimiento y que lo único que desean es el acto de la Primera Comunión y Confirmación?
Acogerles, animarles, insistirles e invitarles a que el mensaje que ofrecemos no es aprender historias, doctrina, cosas,  sino el mensaje que nos ofrece el Señor para que le sigamos. El anuncio, el mensaje no es para unos pocos sino para todos. Debemos esforzarnos en purificar intenciones de mera curiosidad, propiciando el mensaje de encuentro con él Señor.

Durante mucho tiempo hemos priorizado más la doctrina, cual si fuera una ideología pero escasa de vitalidad, verdades de fe con matiz intelectual pero no vivencial de encuentro que aboque a recorrer el camino con el Señor y manifestemos con nuestra vida que vive y sigue dando respuesta a los problemas que acontecen en nosotros y en la sociedad.

Los Sacramentos (regalos de Dios) no son para exhibirlos en un CARTÓN (Certificado) sino muestras del amor de Dios, fortaleza en nuestro caminar, dadores de sentido de nuestro ser…  No son fin sino jalones para la construcción del Reino.

Cristo no nos dijo “Ven siéntate  y aprende la lección, el tema, compórtate en la clase…” sino “Ven y sígueme”, ven y comparte mi vida.