Internacional

Sean instrumentos de misericordia y ternura de Dios para todos, exhorta el Papa

(Ciudad del Vaticano / Roma) El Papa Francisco alentó a los fieles cristianos a ser instrumentos de misericordia, ternura y amor que Dios tiene para cada hombre y mujer, para evangelizar el mundo que necesita encontrarse con Cristo.

Así lo indicó el Santo Padre en su discurso esta mañana a los directores de las Obras Misioneras Pontificias, a quienes dijo que “esto es lo que siempre nos debe alentar: saber que la fuerza de la evangelización proviene de Dios, que le pertenece a Él. Nosotros estamos llamados a abrirnos cada vez más a la acción del Espíritu Santo, a ofrecer nuestra completa disponibilidad para ser instrumentos de la misericordia de Dios, de su ternura, de su amor hacia cada hombre y cada mujer, sobre todo a los pobres, a los excluidos, a los alejados”.

“Y ésta para cada cristiano y para toda la Iglesia no es una misión facultativa, sino esencial. Como decía san Pablo ‘Si anuncio el Evangelio, no lo hago para gloriarme: al contrario, es para mí una necesidad imperiosa. ¡Ay de mí si no predicara el Evangelio! ¡La salvación de Dios es para todos!”.

El Santo Padre dijo además que las Obras Misioneras Pontificias son “plenamente actuales, más aún, necesarias porque hay tantos pueblos que todavía no han conocido ni encontrado a Cristo y urge encontrar nuevas formas y caminos para que la gracia de Dios toque el corazón de cada hombre y cada mujer y los lleve a Él”.

El Papa recordó que estas obras se llaman pontificias porque “están a disposición directa del Obispo de Roma con el objetivo específico de actuar para que se ofrezca a todos el don inapreciable del Evangelio”.

“Ciertamente la misión que nos espera es difícil, pero con la guía del Espíritu Santo se transforma en una misión entusiasta… Y lo que nos tiene que dar siempre coraje es saber que la fuerza de la evangelización procede de Dios, le pertenece”, prosiguió.

El Pontífice repitió a los directores generales la invitación que hace casi 50 años les dirigió Pablo VI : “Custodiad con ahínco la apertura universal” de las Obras Misioneras Pontificias, y les ha exhortado a que “siguiendo el surco de su tradición secular continúen animando y formando a las Iglesias, abriéndolas a una dimensión amplia de la misión evangelizadora”.

Si bien dichas Obras también están puestas bajo la solicitud de los obispos para que se radiquen en la vida de las Iglesias particulares, “deben convertirse realmente en una herramienta privilegiada para la educación en el espíritu misionero universal y en la comunión y colaboración cada vez más intensas entre las Iglesias para el anuncio del Evangelio al mundo”.

“Frente a la tentación de las comunidades de encerrarse en sí mismas, preocupadas por sus problemas -advirtió el Papa- vuestra tarea es llamar a la “missio ad gentes”, de testimoniar proféticamente que la vida de las Iglesias es misión y es misión universal”.

En este contexto, el Papa Francisco, ha llamado a dedicar “una atención especial a las Iglesias jóvenes que, a menudo, viven en un clima de dificultad, de discriminación y también de persecución, para que sean sostenidas y ayudadas a la hora de testimoniar con la palabra y las obras el Evangelio”.

Para concluir exhortó a los directores de las Obras Misioneras Pontificias a proseguir su labor “para que las Iglesias locales asumen cada vez con más generosidad, su parte de responsabilidad en la misión universal de la Iglesia”.