Sucre

Se oponen a cambiar escudo

FUNDAMENTAN HECHOS HISTÓRICOS EN CHUQUISACA.

Hay reacciones ante la idea de modificar el símbolo de la ciudad.

El Custodio de la Casa de la Libertad, Mario Linares, y el padre Bernardo Gantier rechazan la posibilidad de cambiar o modificar el escudo de Sucre, arguyendo, con fundamentos, que se quiere omitir la historia misma de esta región que tiene una serie de valores cívicos, importantes y sublimes.

Linares y Gantier manifestaron su preocupación respecto a las propuestas de representantes de las asambleas municipales de varios distritos de Sucre, que fueron entregadas para la construcción de la Carta Orgánica Municipal, señalando que no se sienten representados por la bandera y el actual escudo de armas; más bien plantean que se haga un rediseño en el que se incorporen elementos nuevos que identifiquen a los distritos urbanos y rurales del municipio.

Por eso, estas personalidades dieron una explicación detallanda sobre el significado de cada elemento que contiene el escudo de Sucre basándose en la Heráldica.

La Heráldica es una de las ciencias auxiliares de la Historia que se ocupa de describir los escudos de armas para su correcta interpretación.

Es una disciplina nacida en el siglo X, que dio lugar a la figura del Heraldo. Según la Real Academia, heraldo es el Rey de Armas, pero vulgarmente también se le aplica la calidad de mensajero o anunciante de alguna nueva. Esto es precisamente lo que eran los antiguos heraldos, los portadores de las armas o blasón del señor a quien servían.

El padre Bernardo Gantier destacó un fragmento del libro “Noticias Políticas de Indias”, escrito en 1639 por Pedro Ramírez del Águila, que vivió más de 30 años en esta región: “dándole por bolsón y escudo de sus armas: un campo de oro partido en cuatro cuarteles, en la mano derecha está el cerro de Potosí, bermejo es el color de sus metales y en lo alto una cruz de oro, con cinco vetas de plata que descienden de alto a bajo y al pie de él otro cerro pequeño, que es el Huayna Potosí y en el seis guarias, que se funde en ellas el metal de plata, y en cada una un indio echando metal para que se funda; los cerros en campo azul y al asiento verde, y en el cuartel de mano izquierda el cerro de Porco y entre los cuarteles en medio, un águila imperial con corona imperial, y a los lados dos columnas en que se estriba el águila con las patas: y en los otros dos cuarteles bajos, dos castillos de oro, en cada cuartel un campo azul claro y a los lados de los castillos, de la banda afuera dos leones en cada cuartel con asiento verde; y en medio de uno y otro cuartel, por la raya que los parte una mano armada que tiene una bandera blanca y en ella una cruz de Jerusalén colorada y por orla del escudo diez cabezas cortadas en campo colorado.

Como parece por el privilegio que está en el archivo de esta ciudad y se ven en las partes públicas de ellas, esculpidas en piedras, de las cas de ayuntamientos y pintadas en otros juzgados”.

Gantier sostuvo que para todas las personas, familias, ciudades, entidades o grupos es importante tener un emblema que los identifique.

El 29 de septiembre de 1538, Sucre fue fundada bajo el nombre de Ciudad de la Plata de la Nueva Toledo por Pedro de Anzures, Marqués de Campo Redondo, por órdenes de Pizarro. En ese lugar habitaban indígenas denominados “Charcas”, los cuales no opusieron resistencia a los colonizadores españoles. Posteriormente, esta ciudad adquirió gran importancia por la proximidad a las minas de Porco y Potosí.

En 1559, el Rey Felipe II estableció la Real Audiencia de Charcas en La Plata, con autoridad sobre el área que hoy es Paraguay, el sudeste peruano, el norte de Chile y Argentina y gran parte de lo que hoy es Bolivia.

En 1609, un arzobispado fue fundado en la ciudad y en 1624 se fundó la Universidad Mayor Real y Pontificia de San Francisco de Xavier de Chuquisaca.

En el siglo XVIII se unió al Virreinato del Río de La Plata. Hasta el siglo XVIII, La Plata fue el centro judicial, cultural y religioso de la región.

Después que la Villa de la Plata se fundó, tuvo que soportar cuatro guerras civiles, levantándose milicias que combatieron contra tiranos que actuaban fuera de toda legalidad y legitimidad: Diego de Almagro, Francisco Pizarro, Hernández Hirón y Egas de Guzmán.

Los habitantes de esta ciudad participaron sacrificando sus vidas y pertenencias. Sucre, desde el pasado, es una ciudad que cuando ve que no se están cumpliendo los pactos, no hay lealtad, se está atacando la patria, violando el derecho se revela, no tiene miedo y reacciona, dijo Gantier.

Por su parte, el custodio de la Casa de la Libertad y de los símbolos, Mario Linares, dijo no estar de acuerdo con cambiar el escudo de Sucre, porque fue una concesión que se hizo por defender a quienes en ese momento se quisieron rebelar contra el rey y ostentar ese título, Gonzalo Pizarro y Almagro.

Es una vieja tradición que esta ciudad siempre haya sido partidaria del derecho; Antonio José de Sucre remarcara que aquí había sido el primer Grito Libertario de América y que la revolución iniciada en esta ciudad fue con pleno ordenamiento y respeto.

“Por un lado, sería eliminar una condecoración que recibió esta noble ciudad y por otro sería renunciar a una herencia que inclusive puede dar dividendos de tipo económico ya que pocas son las ciudades que tienen tamaña distinción”, sostuvo.

El virrey Marqués de Cañete a nombre del Rey otorgó el escudo, que contiene la historia de lo que ocurrió en el pasado: Sobre el oro la bordura del escudo es de color rojo y allí están diez cabezas que pertenecen a los tiranos que contra la corona real se levantaron en las provincias; la ciudad los venció, juzgó y ejecutó cortando sus cabezas como se acostumbraba entonces por las vilezas que cometieron: Don Sebastián de Castilla, Don García Tello de Vega, Maqueda, Sanzedo, Albán, Pérez, Arévalo, Sepúlveda, Corro y Agasanje.

El escudo está dividido en dos cuarteles, en el superior sobre fondo azul está una corona que representa al rey, debajo de ella está el águila imperial que es el mayor de todos los emblemas; de acuerdo a las leyes de la Heráldica, cuando los reyes otorgaban un escudo, primero averiguaban bien los méritos excelentísimos.

La ciudad se ganó el emblema porque sus hijos se comprometieron en las cuatro guerras con todos sus recursos, de los 30 fundadores de la ciudad después que pasaron el mismo número de años, todos habían muerto en los conflictos bélicos, dando muestras de valentía, fidelidad al rey y a la patria.

El águila desde tiempos antiguos denota libertad, los troyanos tenían como emblema a esta ave; de hecho, pocas ciudades lo tienen.

El águila se sostiene con sus patas de dos pilares que representan la autoridad del Rey más allá del estrecho de Gibraltar.

A los costados, debajo de las alas abiertas del águila están los cerros Sumac Orko y Porco (actualmente de Potosí) que estaban dentro de la jurisdicción de Villa de La Plata, que tenía mucha preeminencia sobre otras ciudades y pueblos.

“De cierta forma todas las ciudades son hijas de la Real Audiencia de la Plata de los Charcas; es la madre de Bolivia porque de aquí salieron ellas. Hasta 1560 Potosí estaba gobernada desde el Cabildo de Chuquisaca”, sostuvo Gantier.

En tanto que Linares dijo que los elementos que figuran en el actual escudo representan la identidad misma de esta ciudad siempre revolucionaria y al mismo tiempo respetuosa de la ley. “De ahí es que no coincido, sería un suicidio el que se renuncie a esta heredad, por adaptarse a novedades que no le vienen al espíritu mismo de Sucre. Esta ciudad no es simplemente un paisaje, hay propuestas que quieren colocar el cerro Sica Sica y el Churuquella”.

Alrededor de los cerros Sumac Orko y Porco que están en el escudo, giraba el mundo, y su riqueza era administrada desde esta ciudad, que era capital de una inmensa región que hoy llega hasta países que antes eran provincias de la Real Audiencia de La Plata, como Argentina, Paraguay. Todo el territorio que va desde el océano Atlántico hasta el Pacífico y desde el Cuzco hasta el sur de Buenos Aires era administrado desde esta región.

“Esta es una ciudad continental, era la capital de una inmensa región; entonces no se puede poner en el escudo el paisaje que se ve desde la Plaza 25 de Mayo”, expresó.

En el cuartel inferior del escudo de Sucre están cuatro torres separadas de a dos por el mástil de la bandera. Las torres significan la valentía y el coraje de las personas que ofrendaron su vida y bienes por la patria, el rey y la ley.

También hay cuatro leones al lado de cada torre; ellos simbolizan la braveza, poder y soberanía.

Debajo de las torres y al centro está una mano armada con guante de fierro llevando la bandera, unos dicen de Jerusalén o la cruz de Borgoña que es la cruz de San Andrés, que levantaban todas las fuerzas leales al rey como estandarte, con el que se identificó la ciudad desde hace más de 400 años.

REFLEXIONES

Gantier dijo que no se pueden cambiar las cosas de un rato para otro, o cuando a uno se le ocurra una lluvia de ideas, acción que calificó como una burla para una ciudad como esta.

“Los chuquisaqueños nos preciamos de ser hijos de esta tierra y de todo su patrimonio, es una herencia de nuestros padres, abuelos, bisabuelos, tatarabuelos que se debe defender. Junto al patrimonio está la palabra piedad que era la máxima virtud de los romanos, expresada en la compasión con el padre anciano y en las cosas que dejó. Por ejemplo, un acto de piedad con el padre anciano es bañarlo, vestirlo, cortarle las uñas y ponerle sus zapatos. No respetar las cosas que dejaron los mayores es un acto impío, entonces ir contra el patrimonio es un acto de impiedad ciudadana”, expresó.

A su turno, Linares dijo que sería un gran error crear un escudo en el que se coloque un chorizo, una empanada, un chocolate Para Tí, o una chimenea por la fábrica de cemento, sólo porque esta ciudad es una productora de esos insumos.

Al respecto, el presidente del Concejo Municipal, Juan Nacer Villagómez, manifestó que el ente deliberante intervendrá cuando reciban las propuestas, posiblemente en junio de este año.